en los brazos de un amante descuidado,
que no sabe, si al final se ha despertado,
o persiste en su ignorancia, por descuido.
Hay amores, como el agua que es vertida
y te empapa dulcemente el corazón.
Hay amores que nacen de una emoción,
por la cual tu voluntad es derretida.
El amor, se posa siempre en un espino
y hace nido en los rincones de tu casa,
en su vuelo, se detiene, y luego pasa,
nadie sabe cómo fue. ¿De dónde vino?
Nadie sabe, sobre el mito de un anhelo,
que circunda una esperanza, siempre ciega.
Nadie sabe del dolor, si se nos niega
y elevamos nuestros ojos hacia el cielo.
Nadie puede distinguir una obsesión,
pues amando, todo afán se vuelve furia
y apostamos por amor, en la penuria,
aunque duela enormemente el corazón.
El amor es un ave mensajera,
que en sus alas lleva escrita una promesa,
en la cual, un compromiso, se hace presa,
la terrible desazón de quien espera.
El amor en libertad, no tiene norma,
pues, se muere por amor, si te arrebata
la razón se habrá perdido, y se desata
con violencia, una pasión que te transforma.
Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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