viernes, 24 de julio de 2015

Luna en broche de plata

No quiero la luna así,
redonda, desnuda, sin ornato,
sin el manto de estrellas
o el raso del rocío al despertar.

No, con ese temor o palidez,
sin brillo de plata bruñida
o el canto nocturno de los grillos.

La noche es una larga espera en ausencias,
cuando el insomnio es una búsqueda
de gigantes deseos o náufragos del amor,
ahogados en llantos y en licores amargos.

Quiero esa luna, donde recostar tus pestañas 
y caer abatido en un sueño de luz y cascabel,
la medida exacta del lecho, donde juntos yacer,
entre el día y la noche, enredados en besos,
con los brazos abiertos, flores de amor reciente,
luz de luna derramada sobre el cristal de las aguas.

Quiero esa luna en poema,
 que pone tilde al cielo,
hecha de susurros y caricias
en un verano templado en suspiros,
cuyas alas, refrescan la febril frente.

Para coronar tus sueños con guirnaldas de sonrisas
y que tus ojos, claros reflejos de agua,
brillen de nuevo, estrella errante
en un firmamento de ilusiones,
donde volar cada noche para alcanzar la luna
y prenderla sobre tu pecho en hilos de plata.

Escrito en Julio 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito,“zuhaitz"






jueves, 23 de julio de 2015

Dejemos que duerma el diablo

Las sombras  se adueñaron
de su corazón agrietado.
Agrio su temperamento y sus ojos,
antes claros, como el día,
se enturbiaron, su alma fué ahondando
tan bajo, que removió el cieno del fondo.

Tóxicos y oscuros pensamientos,
penetraron, hirientes y cortantes cuchillos 
y su ser se desangró por dentro lentamente,
hasta que sintió un rencor de vísceras podridas
en su interior.

Así se construye un asesino,
el puro cristal de su alma se quiebra
y desprende un gas inerte, que paraliza
su mente y su razón, dejando flores secas
y angustias desmedidas.

El alma tiene un verjel, su cuidado 
requiere el agua pura e inquieta
que fluye en la superficie.
Cuando se araña el fondo de las pasiones,
se altera la transparencia de su inocencia 
y desde el fondo emerge un monstruo dormido,
de cuyo letargo, jamás debe despertar.

Volemos alto sobre las alas blancas
del ángel  de la inocencia
y dejad que el diablo duerma en su inconsciencia,
por los siglos de los siglos.
 

Escrito en Julio 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz".





miércoles, 22 de julio de 2015

Imagina el Universo

Imagina un gran círculo,
que se ensancha sin cesar,
continuamente creciendo 
en todas direcciones.


Ese círculo tiene unos radios,
infinitos radios, por lo cuales se produce
su continua rotación, expansión 
y movimiento.
Radios que son voluntades, pensamientos 
y verdades que  cada cual 
aplica len su vida.

Todos ellos coinciden en algún punto,
para ejercer una fuerza sobre esa rueda
o círculo.
Todo tiene una conexión y un punto de apoyo,
para mantener un equilibrio de fuerzas,
logrando la magia de las órbitas
en las esferas celestes.

Equilibrio y proporción, expandiendo 
absolutamente todas las realidades
que se van generando en su entorno.
Realidades tangibles e intangibles,
vibraciones, sueños, energías 
de diferente intensidad.

Eslabones de átomos, comunidades enteras
de moléculas, que forman pequeñas ruedas
o círculos, como el descrito anteriormente.
 
Todo crece, se genera y resuelve,
de forma que su parte más ínfima
es idéntica a la más grande de sus proporciones.
Es el Universo, copiándose así mismo hasta el infinito.

Un Todo que no se pude explicar 
de forma racional, porque siempre permaneció 
y permanecerá.
La clave de toda existencia se halla en su seno,
la vida y todas las formas de vida posible.
Todas las preguntas y todas las respuestas,
nacen y mueren bajo su cúpula.

Escrito en Julio 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz"



El Músico Callejero

Bebía muy a menudo 
de los arroyos, la misma inquietud 
de nube o agua descendida 
entre las rocas.
Los dientes, estratos en el horizonte 
de su sonrisa, se adivinaban
entre perfiles ruborosos o labios.

Tropezaba a menudo sus palabras
con ecos de risas y brillaban sus ojos
en resplandores de ópalo.
Tenía los silencios juntos,
guardados en sus bolsillos 
y una cuerda larga para sujetar las soledades.

Caminaba sin arrastrar los pies,
tan sólo a veces una duda asomaba,
temerosa de ser vista y la escondía de nuevo,
resolviendo con ánimo las preguntas,
esperando que se enfríaran en su plato.

La música se desbordaba claramente 
en sus ojos y la calma sujetaba su rostro
sin muecas de violencias, ni fruncimiento 
en su pobladas cejas.

Pasaba entre las gentes sin rozar siquiera,
pero dejaba en el aire su constante presencia,
aparentemente inadvertido, pero notorio.
Brisa al fin, eslabones de aire o aromas
que callejean, dejando impregnadas sus aceras.

A nadie perteneció y sin embargo, era de todos,
la calle, su escenario, su taller de pruebas,
licenciado en transitar y dejar notas en la densidad
de los oídos que se perdían al final de la avenida.

Marchó como vino, con una brevedad sin tilde,
abrazando un sueño imposible, buscando la libertad
entre el bullicio de las gentes y un apagado fulgor en sus ojos.
Sin hallar todas las respuestas, 
sabiendo que  el día es duro, cuando se tiene
el estómago vacío y en el alma no caben ya más suspiros.

Escrito en Julio 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz"







Cuando nacen las Leyendas

Cuando se inicia la vida,
el frágil cuerpo es esponja
absorbiendo néctares e ideas,
que formarán el personaje 
que estás destinado a ser.

La transmutación de la esencia
en vil apariencia o resplandeciente presencia.
Dúctil y maleable, instrumento de bien
o pesadilla recobrada en las sombras.
 
¡Que no soplen vientos adversos
y se lleven lejos la semilla del pensamiento!.

El joven tallo busca la luz abriéndose paso
en la tierra y entre espinas y abrojos,
su firmeza se pondrá a prueba.

Dedos entramados en la fuerza del espíritu,
para arañar la luz y guardarla en sus adentros.
Venciendo las tempestades y la adversidad 
en un cuerpo entumecido.
Vibrante ha de ser su alma y sonar  fuerte
en el diapasón de los días sucedidos.

Crecer fuerte y convencido en su criterio,
separando  la paja del grano dorado
y asumir con voluntad de rayo
los devaneos y obstáculos que ha de sobrellevar.

Alargar su espíritu más alto que su nombre
o su fama, pues todo es pasajero.
Que su ser trascienda el tiempo y sus hechos
dejen huella en la memoria de todos los seres.
Cuando el ser muere nacen las leyendas.

Escrito en Julio 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz"


martes, 21 de julio de 2015

Escuchar no es oír

En el rincón del olvido, 
dejamos todo aquello
que nuestro egoísmo atesora, 
cuando ya no nos satisface,
porque al obtenerlo
saciamos nuestra ansiedad.

La sed jamás se combate
con agua salada y quien frota una mancha,
no la quita, la agranda.
En los armarios vacíos del alma,
no caben los tesoros materiales,
las perchas se doblan,
grávidas y vertebralmente débiles.

Quien estornuda fuerte,
no es capaz de escuchar
el aleteo de las libélulas 
y sus sueños son tan densos
que se confunden con la realidad.

Escrito en Julio 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito 
.“zuhaitz".

Tu eres el Poema

Átame a tu cuerpo 
con hilo de seda
pues cuando me miras
en mi alma te quedas.

Te quedas brotando
igual que una flor,
me llenas de vida,
de luz y color.

Tienes en tu porte,
toda la elegancia ,
toda la ternura
y tu dulce fragancia .

Mi boca te nombra
y te estoy amando,
eres el poema 
que estoy recitando.

Escrito en Julio 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito. “zuhaitz".



lunes, 20 de julio de 2015

En crudo Invierno, esperando la Primavera

La noche emite un quejido,
entre los temblorosos árboles.
Un frío afiladamente agudo, 
desprende la impasibilidad de la roca
y se desmorona, ánima perdida, 
redonda, lágrima mineral 
en penosa andadura.

Una voz, un susurro sinuoso
y arbóreo, da la entrada
a unos pasos sucedidos,
arrastrando la sequedad
de su cuerpo amarillo.

La lluvia derrama tristeza y añoranza,
de pasajeras luces vespertinas,
que atesoradas por el Sol,
en generosos rayos, brindaba,
calidez de beso amante o abrazo
en la ternura de su agreste lecho.

Ahora el paso detenido y la memoria,
a la espera de un nuevo brote,
tras las aguas heladas 
y el gris empedrado del cielo.
Tan sólo el calor de una hoguera
o el fuego del hogar, para adormecerse
en el letargo del invierno,
mientras el tiempo pasa con cojera
y la primavera aún no ha despertado
en su lecho de flores.

Escrito en Julio 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz".


Ofrece para el bien tu mano

No sé porque, hay manos que ofrecen 
un caudal incesante de dones.
Son como el verbo que calma el viento 
y las hojas caídas o el ungüento suave,
que calma el ardor de la herida reciente.

Estrellas de cinco puntas o yemas de dedos,
prolongación del ser hacia otros cielos
u otras vidas que sanar.
Manos curtidas, austeras o rudas
en el trabajo, pero llenas de abundancia.

Entreveradas en venas o ríos de sangre fértil,
artesanas en el pan de cada día.
Manos hechas de voluntades y hierro,
sucias de labor y limpias de desánimo.

Hermanas de infortunios y solidarias,
prolongación del espíritu en el abrazo,
cercanas en el consuelo
y selladas en palmas vivas ,
compañeras de ojos cerrados
en la oración.

Herramientas del ser para construir monumentos,
levantando al ser humano en aras de la gloria,
o sombra letal que forja en las armas
el más cruel de los destinos.

A veces, negras manos de plumaje negro,
oscuras manos que tejen la muerte,
manos que esconden intenciones 
y lanzan maldiciones que huelen,
como una tristeza hundida en los corazones.

Manos al fin que expresan nuestra verdad,
nuestros anhelos, pequeñas o grandes,
pero incapaces de abarcar la dimensión 
de todos nuestros sueños.

Escrito en Julio 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz".






domingo, 19 de julio de 2015

No hay espejos que reflejen todas las realidades


El  sentido de todo 
es una ecuación perfecta,
el equilibrio entre la pluma y la piedra.
La proporción áurea, en la cual
la perfección es el conjunto
del equilibrio de las imperfecciones.

Todo se sostiene por algún motivo
o ley universal, un ascenso
tiene una consecuencia de ingravidez,
porque algo que carece de este fundamento,
permanece en el limo esencial,
en la escala más baja de la evolución.

Es la compensación de fuerzas 
lo que sostiene el Universo
y sobre todo esto está el Constructor,
el Demiurgo, sin tiempo,ni edad,
que siempre permaneció,
porque no existe principio, ni fin
en el concepto de eternidad.

Una impresión humana en la memoria,
generó el concepto tiempo, pero la realidad
depende del espejo, donde reflejemos su imagen.
Hay realidades de tal magnitud, que ningún espejo
es capaz de reflejarlas.


Escrito en Julio 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito. “zuhaitz"

sábado, 18 de julio de 2015

Reclamo mi Herencia

Reclamo mi herencia ahora,
para vivirla reciente,
pues si soy un descendiente,
no pretendo más demora.

No es por causar ningún mal,
pero en herencias terrenas
la ley lo manda y ordena,
recibirlas al final.

No es algo que me seduce,
cobrar la herencia y su suerte,
cuando llegando la muerte, 
de sus bienes se deduce.

Reclamo herencia mayor,
la eternidad y el proceso,
ya que no existe deceso
lo pediré por favor.

La herencia es en verdad,
un avanzado prefijo
a todo cuanto se dijo
sobre la divinidad.

Como hijos de Dios, en vida
todo lo que se nos prometió,
le pido así al creador,
la eternidad prometida.

Porque Dios es perfección,
ha de escucharme en mi ruego,
para dedicarme, luego
su cariño y atención.

No existe la perfección 
en la tierra donde piso
y le pido el paraíso 
con todo mi corazón.

No reclamo de su amor,
como hijo desagradecido, 
si algún fallo he cometido,
pagaré por dicho error.

Tal vez, en vez de su herencia,
me otorgue sabiduría,
para vivir la alegría 
con tesón y con paciencia.

Escrito en Julio 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito. “zuhaitz".




viernes, 17 de julio de 2015

Sobre un mismo Escenario

Parece  que en el ahora,
al vivir el presente, se diluya la vida,
como espejismos o sombras
recobradas en la memoria.
 
Suena en nuestros oídos,
los recuerdos, de la misma forma
que una trompeta lejana,
acaso sólo un eco, como ese mirar hacia atrás 
y ver perderse un paisaje
en el horizonte, al tiempo que caminamos.

¿Qué fué de la vida que tuvimos?.
Esos momentos biselados, con sabor
a menta fresca o juventud por descubrir.
Momentos con páginas amarillentas,
que pasaron en otoños tras los cristales.

Avanza la vida sin quererlo aún,
tratando inútilmente de congelar
o perpetuar  ese instante en que 
la magia del momento lo hace inolvidable.

Queremos atrapar las arenas del tiempo,
pero escapa, como agua entre los dedos.
Desde nuestro balcón, observamos la vida de las gentes,
que caminan con una llama encendida
sobre sus palmas, hasta que vemos en sus ojos,
que poco a poco se apaga.

Y siempre pensamos que somos ajenos
a todo esto, que no nos pasará, porque ante todo
somos espectadores y no nos sentimos protagonistas 
de lo que observamos.
 
Pero nos pasa, porque sin saberlo,
interactúamos y estamos también 
sobre el mismo escenario.

Escrito por Eduardo Luis Díaz Expósito. “zuhaitz".

¡ Cómo duele Vivir!





Me duele el alma, como duele la ausencia,
o ese vacío que se torna herida,
aún sin cerrar, irremediablemente abierta
y expuesta al dolor, como única compañía.

Me duele pesadamente, presa de la insatisfacción,
cuando se derrumban las ilusiones,
como castillos de naipes.
Un dolor de viento gélido que se cala dentro,
dejando el hueso desnudo.
El frío en el alma, quema y la soledad 
ante la desesperación es una isla
rodeada por los tiburones de la angustia.

Me duele la vida, porque el dolor
es el patrimonio de los vivos,
el placer, para los dioses
y el descanso para los muertos.


Me duele la vida y hasta el placer 
en exceso es un dolor, delgada línea,
tan frágil, tan quebradiza, 
que cuando uno pierde la orientación,
su brújula gira hacia ambos lados
y no sabe distinguir, donde comienza uno
y donde prosigue el otro.

La felicidad es entonces, una pausa
en el remanso de las aguas tranquilas 
de la mente.
Entre un dolor que se aleja
y otro que está por llegar.

Escrito por Eduardo Luis Díaz Expósito. “zuhaitz"


jueves, 16 de julio de 2015

El tamaño de un sentimiento

Nadie conoce el tamaño de un sentimiento,
parece que hay penas que crecen 
y se agrandan, cambiando de color.
También hay alegrías, que como cohetes,
suben rápido y explotan en cascabeles
o carcajadas, iluminando nuestro cielo,
nuestra vida y dando luz y amplitud
al arco celestial de una sonrisa.

Tanta energía, tanto poder, nacido 
entre el tiempo y la memoria,
con la experiencia.
Mente y corazón, navegando juntos
en océanos remotos, a veces con suave brisa
y otras entre temibles tormentas.

En el devenir, entre puerto y puerto,
aligerando velas o tensándolas
en vientos de bonanza.
Sobreviviendo a naufragios, con la sal
más en la lágrima, que en los mares.

Pesa tanta sal en el alma, pero con ella,
cerramos también nuestras heridas
y seguimos con rumbo hacia el horizonte,
buscando un nuevo Sol, que ilumine nuestro camino,
sin quemar nuestra piel.


Escrito en Julio 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito. “Zuhaitz".

miércoles, 15 de julio de 2015

Conócete a ti mismo

No tememos a la soledad, 
sino a los fantasmas 
que nuestra mente genera.
Cuando se desatan los nudos que la sujetan
en la correcta dirección, se pierde en la ciénaga
y hay una visión deformada,
producida por una excesiva dosis
de imaginación.

Hay un sueño que emerge, burbuja huidiza,
en el narcótico que paraliza desde los sentidos,
toda posibilidad de despertar
a un estado consciente.

La respiración se agita, formando semicírculos
y en el espejo interior, la imagen deformada
nos asusta.
Afloran las larvas que se alimentan de nuestro miedo
y perdemos el control y la guía.

Sumido en el temor, el ser humano crea armas,
no para defenderse de algo real, sino para superar
sus propios miedos, ignorando que no puede quebrar
todos los espejos en los que queda reflejado.

Segar una vida idéntica a la suya, no alejará sus fantasmas
y en algunas ocasiones se hallará solo frente a sus temores.
Nadie puede escapar de si mismo y conocerse 
es resolver el dilema de enfrentar su mirada
y su conciencia reflejada en todos los espejos.

Escrito en Julio 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz".





El Sentido Metafísico

Consideremos la posibilidad
de estar en un atrio o antesala
de algo más grande, algo que nos supera
y que nuestra razón, aún sin dientes
es incapaz de masticar y menos de digerir.

Es el hecho de dar nombre a lo que no conocemos,
ni percibimos en nuestros humanos sentidos.
Nombrar o dar nombre es poner 
bajo las reglas humanas, hasta lo que no es humano.

La disyuntiva es la voluta o espiral inconcreta,
la cual trata de parar nuestro escaso conocimiento,
por la enfermiza manía de etiquetar todo.

Lo que pobremente llamamos Dios,
Todo conocimiento que se oculta a nuestro conocimiento 
y sin embargo se manifiesta en su totalidad.
Imposible abarcar, conocer o nombrar.
El secreto está en sentir, sin nombrar, ni calificar
o etiquetar.

Cuanto más tratamos de aproximarnos, 
más crece en dimensión Evo y más nos alejamos,
no de su realidad, sino de su comprensión.

Entonces, algún alguien, comete el grave error 
de negar su existencia.
¡Cómo se puede negar lo que no existe!.
La negación implica la razonable duda de una existencia,
lo que no es, no existe, por lo tanto al negar damos
una forma de existencia a su no-existencia.

La existencia no es sólo aquello que se puede reconocer
a través de los sentidos humanos.
Hay otra forma de sentir o notar una realidad,
buscando en nuestro interior, en las fibras más íntimas,
hallaremos esa total visión.

Escrito en Julio 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito. “zuhaitz".




martes, 14 de julio de 2015

Ruleta Rusa

Todos los muertos nos pesan irremediablemente,
tápame con una mentira muy grande,
este dolor, que aunque ajeno, tañe con fuerza
en las campañas de mi alma.

Alguien arroja guijarros al río   
y cuanto más fuerte impulsa, 
más  nos salpica a todos .
Todos estamos en el corro
y la vida es un revólver cargado,
 que nos apunta y dispara 
a cada uno de nosotros,
sin saber cuándo nos llegará el turno.

Nadie está libre y todos entramos
en este juego.
Una mano invisible, reparte a todos por igual,
ruleta rusa es la suerte, que te persigue en la vida,
y concluye con la muerte.

Escrito en Julio 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz"

Lecciones del Agua

Tengo en mi anzuelo
una palabra siempre a punto,
para el incauto que cree estar
remontando el río a contracorriente,
cuando todos conocen el caudal
y la fuerza del agua en estos rápidos.

A veces, se debe sacar la cabeza fuera del agua,
tan sólo para cambiar de óptica, sin llegar
a asfixiarse en la realidad o las realidades.
A donde el agua se remansa, se debe obrar con calma,
las corrientes internas producen remolinos,
que no se advierten en la superficie.

El agua es vida en curso, que no se detiene,
es palabra fluida en el verbo, rocío o lluvia
en la calma de una tarde de otoño.

No es la longitud de la caña, sino la pericia 
del pescador, lo que determina 
el éxito de la pesca.
Quien espera paciente velando el agua
y observando su caña, puede recoger
el fruto de su dedicación,
quien persevera ...Alcanza.

Escrito en Julio 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz"





Siguiendo el sendero del sol


Podemos caminar de espaldas,
para ignorar lo que nos queda por delante
y fijarnos en lo que vamos dejando atrás.
Pero nada sabemos del resto del camino,
si plácido y liso o pedregoso,
si recto sendero o sinuoso.

Podemos caminar de espaldas 
y tropezar con nuestros pies,
tal vez también con los abrojos,
que han de salir al camino,
fruto, tal vez de nuestro desconocimiento 
o nuestra ignorancia.

Será mejor afrontar el sendero,
con la vista a lo lejos y asegurando el paso,
con la resolución que los astros 
tienen en sus órbitas
o el rumbo que el Sol describe cada día,
en cada amanecer, hasta su óbito
hacia el ocaso,
como un renacimiento diario hacia la vida,
o una celebración a la constancia,
permanente en todos los seres.

Escrito en Julio 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz ".

viernes, 10 de julio de 2015

El Mundo ( Esa gran Mentira )

El mundo es una mentira,
que está tan bien creada,
que hasta parece real.
Girando en el universo,
con una brutal jaqueca ,
para olvidarse de quien es.

El desconsuelo y las lágrimas 
quedan perdidas y diluidas
en la pupila azul de sus océanos.

Nada es verdad, todo es mentira,
por eso en loca carrera
 y dentro de su locura,
el mundo siempre gira.

Gira con inusual paciencia,
para alterar su razón 
y ver en su corazón,
todo un cambio en su conciencia.

Escrito en Julio 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz"


La soledad es el sino

Aún en compañía 
de nuestra gran manada,
la soledad es grande,
perdida en la mirada.

Extraviada en un sendero
de aristas y vertientes,
que el ojo entristecido
refleja con su miedo.

En el largo camino,
o breve de esta vida,
solos nos encontramos,
sin meta, sin salida.

Desnudos de conciencia,
a ciegas, caminando,
la vida va pasando,
perdida la inocencia.

Porque, solos partimos
andando en la existencia 
y al fin de esta experiencia,
también solos morimos.

Escrito en Julio 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz"




Ocaso en un lecho de estrellas

Cae la tarde, apuñalada por el sol,
en un color enfurecido.
Cielo de sangre y fuego sobre sábana azul,
mueren las mezquindades del día,
entre dos luces, un breve encuentro
o un furtivo abrazo, para sumergirse en las aguas
u ocultarse en las laderas azuladas de las montañas.

Tiempo de reflexión y de calma,
recostado sobre un lecho de nubes
o pechos recientes, como corolas florecidas.

Labio sinuoso u horizonte, lengua viva
en la agónica luz o parpadeo,
coqueteo de los primeros guiños
de incipientes estrellas.

Tal vez, almas perdidas en el cielo,
buscando un amor que en vida
no encontraron, pues sus ojos
no llegaron a abrirse en su totalidad.
Ahora párpados entornados, cuando el día 
deja paso a los recuerdos que duermen
en la luz y como rapaces en vuelo
 emergen en las conciencias.

Cae la tarde, vencida por el peso
de todos los sucesos del día,
recostada, como un niño 
en el regazo de su madre.
Madre eterna, tierra o matriz,
donde todo tiene su lugar,
para su postrero nacimiento.

Escrito en Julio 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito. “zuhaitz"





jueves, 9 de julio de 2015

No cambiemos las leyes naturales

Los hijos de los impíos 
han colgado la luna
sobre los odres de vino.

Querían huir, pero hicieron flechas
usándolos radios de las ruedas
de su carruaje.
Alguien comentó que cuando blasfemaban,
aparecían apóstrofes sobre sus cabezas.

No es demasiado aventurado decir
que algún día de estos, 
la poca sal que quede en los mares,
hará estornudar a las ballenas.

No está cambiando el mundo,
están cambiando nuestras costumbres 
respecto a mundo.

Si la plateada luna cayera al mar,
los avaros tratarían de venderla,
pero ya no habría más mareas
y se malograrían todas las cosechas.

Entonces, no pongamos más inconvenientes,
ni trabas a lo que por ley natural, ha de ser.
Nadie sujetará las olas del mar con imperdibles,
ni pondrá ventanas con postigos al cielo.

Escrito en Julio 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz".






Sembrando la Palabra en terreno fértil

Contra las gruesas paredes de la existencia,
se estrellan las voraces ideas contrarias.
Depredadoras de instintos e intenciones,
cuando alguien intenta salir del rebaño,
el delito de pensar, se pena con bombardeos 
de falsas informaciones y la mentira,
capea a sus anchas por las autopistas 
de las mentes en plena reparación.

Los mecánicos del sistema, apoyados
por los cuervos del poder, ejercen como comadronas
en los partos de la razón, para conseguir
un parto saludable, a pesar del desquiciado 
individuo que lo sufre.

Sólo algunos son capaces de ver entre la gruesa capa
de negaciones de la realidad y bajo tierra,
con la voz enhebrando las mentes más próximas
y racionales, consiguen atrapar algunos trozos 
que cayeron de los más lúcidos y honestos
y vuelven a sembrar la palabra en terreno fértil.

Escrito en Julio 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz"




miércoles, 8 de julio de 2015

A través de todas las Ventanas

Aún no he perdido las riendas,
ni esa resolución a seguir con humor,
entre dos aguas.
No es mi oficio ser marino,
así que tan sólo me muevo entre las aguas
de las emociones.

Veo a menudo, un mar de nostalgias,
en la lágrima prisionera, que a veces
huye furtiva de los ojos, como buscando
otro cauce más idóneo o un mejor motivo
para rodar, esfera pura por las mejillas.

Siempre miro directamente a los ojos
y observo restos de los naufragios,
en los escollos del alma.
En otras ocasiones, esos ojos danzan,
bailando en las cuencas y destellando,
iluminando otras vidas, otros ojos,
cual faro guía, entre la densa niebla
que niega la luz a las mentes.

Hay personas , cuyo destello 
surge tan fuerte del alma,
que emite su resplandor en la sonrisa.
Es un estado de bienestar, que se contagia
y crece como una onda expansiva
o rayos que el mismo Sol envidiaría.

Miro y contemplo tantos ojos, tantas vidas,
que siento mirar a través de todas las ventanas,
ver todos los escenarios, de las personas
que pasan por la orilla de mi vida.

Escrito en Julio 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz"

Publicado en el Libro de poemas " Glorias áureas" ISBN: 978-84-15176-55-8

Depósito Legal: BI-1461-2015


Ave Fénix

¡Quémame en tu hoguera!.
Tu cuerpo arde de pasión 
y apenas unas gotas de sudor,
calma la fiebre de tu frente.

Soy un carbón encendido en tus manos,
un tallo que se enerva con la caricia del viento,
mi cuerpo es un arco que dispara en miradas,
las flechas del deseo.
Todos los sueños de amor los guardo
celosamente en mi memoria,
para exhalarlo en un suspiro.

Adoro tus caderas, crisol de vida
y fuente de placer, manantial incesante,
donde tu hermoso cuerpo retoña.
Ladera, en la que todo el cielo
desciende para dar la sensual forma
que a mis ojos cautiva
en extasiada contemplación.

¡Quémame en tu hoguera!.
Para vivir en ti,
para morir en ti
y renacer nuevamente en ti,
como el Ave Fénix resurge de sus cenizas.

Escrito en Julio 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz".





martes, 7 de julio de 2015

Basajaun “señor de los bosques"


Nadie le vió jamás y sin embargo
su voz aguda se escuchaba
atravesando los árboles,
acudía a todos los rincones
y atemorizaba a los aldeanos.

Su figura se proyectaba en la niebla,
alguien aseguró haber visto
sus luengas barbas en tono verdoso
y sus ojos fulgurantes, como jamás se vió
llama alguna.

Fué forjado su rostro a golpe de hacha
y su torso era una firme roca aguerrida,
la piedra fué su origen y destino 
hasta que murieron las leyendas.

Nacido de la tierra y el viento,
cabellos de fuego y agreste figura,
se alzaba sobre los silenciosos montes
con voz de trueno convocado tormentas
y vendavales.

Fué el Señor de los Bosques,
durante su reinado, la magia podía respirarse,
como una nube entrando por la nariz,
era una mezcla de temor y superstición,
pero en los tiempos antiguos,
hasta el temor tenía su encanto.

Aún hoy se escucha su voz entre los truenos
y su enhiesta figura camina pesadamente 
oculto tras la niebla en las tormentas.

Escrito en 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz"


Publicado en el Libro de poemas " Glorias áureas" ISBN: 978-84-15176-55-8

Depósito Legal: BI-1461-2015