lunes, 24 de agosto de 2015

El Tiempo Retenido

La laxitud de las horas,
se siente como un paso detenido
dentro de un vaso de agua,
donde quedan sumergidos los recuerdos.

Nuestros ojos se elevan 
hacia el ático del cielo
y la imaginación divaga como globos
que escapan de las manos de un niño.

Es en ese paréntesis, dónde encontramos
esa paz que el alma necesita
y toda alegoría de la vida,
queda prendida en imagen vívida.

Suena una música perdida,
dentro de nuestros tímpanos
y nos resulta tan dulce,
como imposible de recordar,
para guardarla en la memoria.

Es tal vez, una muestra de lo que perdemos,
cuando nuestra atención se dispersa
como el humo gris en el cielo.

Escrito en Agosto 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“ zuhaitz"









domingo, 23 de agosto de 2015

Azul

Azul, te quiero azul.
El amarillo pesa y su peso
se torna naranja ante el calor,
el calor incomoda y se torna rojo,
rojo rabioso como el fuego.

No me busques en ocre,
me recuerda el barro, 
el comienzo de todo desde lo primordial.
El ocre se convierte en marrón,
oxidado por el tiempo inactivo.

Azul, te quiero azul.
Oxigeno, pupila del mundo,
ilusión marina y vida.
Azul en suspiro y calma distendida,

Que se diluya el negro de la oscuridad,
para que fluya un intenso azul,
despertando el Estío.

Azul triunfante ante el amarillo,
para hallar el verde necesario,
con que vestir la tierra
y poblarla de árboles.

Azul, te quiero azul.
Calma sobre el horizonte
y espejo de paz en el alma reflejada.

Azul, inspirador y hermoso,
como el firmamento 
que soñamos alcanzar,
cuando extendiendo nuestros brazos,
ansiamos tocar el infinito.

Escrito en Agosto 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz".







Acariciándote

Te amo rotundamente,
me declaro cómplice de la noche
y de las caricias, apenas percibidas,
dada su suavidad.

Si no existiera el amor, lo inventaría.
Una ilusión mantiene esa energía y esperanza,
ese darse y expandir tu ser hacia otro ser,
ámbito celeste de dos almas unidas en un abrazo.

Piel rozando otra piel, como destino último,
conjunción de cuerpos desnudos, sin una frontera,
sin ropa que incomode el contacto íntimo.

Fluir hacia ti, río desbocado del cauce,
entre la humedad de mis ojos en la emoción 
y el profundo beso que cala hasta los huesos.
Inundar tu ser, no ya físicamente, sino en la médula,
hasta el fondo, para hallar tu alma.

Acariciarte con la mirada, con la voz,
con mis dedos de suave plumaje,
porque no sé llegar hasta tu alma,
si no es a través de tu cuerpo.

Escrito en Agosto 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz"








sábado, 22 de agosto de 2015

La Nieve herida por el Rayo

La nieve herida  por el rayo,
cuando la caricia es extrema.
Dos cuerpos diferentes,
la frialdad que guarda la rosa y la sangre,
en una cianótica espera 
y el tibio calor que desentumece 
la vida durmiente,
en ese pleno renacer.

Todo lo que duerme mora en la eternidad,
más, si la vida es el atrevimiento, se procura
el riesgo en busca de la luz,
aunque se quemen nuestras alas.
¡Qué gozoso es sentir la libertad
y el riesgo!.
Aún naciendo para morir.
¡Qué aventura!.Caminando entre el ascua pura,
sin temor al fuego, porque nuestra pasión,
desprende más calor.

El calor de la llama que la vida sustenta,
el milagro de ser y estar.
Estuvimos dormidos, 
como la memoria duerme ante el dolor
y trata de alejarse de una mala experiencia.
Ahora toca vivir, para morir de nuevo
en las cumbres nevadas del tiempo
y renacer en otro amanecer,
a la espera de ese rayo de Sol
que despierte nuestros sentidos.

Escrito en Agosto 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz"





La luz del Conocimiento

En torno a una idea,
gira la mente, buscado un sentido 
o una veraz comprensión 
que nos satisfaga.

Aladas imágenes que van y vienen,
fugaces relámpagos que surcan
el firmamento gris del pensamiento.

En la oscuridad de las dudas,
surge una luz, clarificadora y rotunda,
entonces, los códigos se muestran
y se ven todos los entresijos
que derivan a los caminos del entendimiento.

Se abre la mente herméticamente
y sólo en esa apertura,
es capaz de penetrar la luz de la sabiduría.

Escrito en 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz"






Deseo e Insatisfacción

Preciso decir que veo
una tremenda insatisfacción en las gentes.
Dinámica de consumo, para almacenar 
todas las frustraciones en el trastero.

No el más feliz quien más tiene,
sino quien menos necesita.
El deseo se manifiesta en conseguir 
aquello que no tenemos,
pero cuando está en nuestro poder,
hay otra cosa que se convierte
en objeto de nuestro deseo.

Así pues, la felicidad no consiste en tener más,
sino en no necesitar más.
Quien elimina el deseo, elimina la angustia 
de desear y la insatisfacción constante
de no obtener lo que realmente necesitamos.

Llenamos la despensa de cosas inútiles
y tenemos totalmente vacía 
nuestra alacena del alma.

Escrito en Agosto 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz"





viernes, 21 de agosto de 2015

¡Oh triste calavera!

¡Oh calavera, enjuta y resumida!.
En puro hueso, del blanco mortecino 
al amarillo lívido y enfermizo.
Huye de ti, la noche y sus terrores,
como si las sombras no ocultaran
tu tétrica sonrisa.

Enigma del rostro que te cubría,
todo un ejercito de músculos,
dedicados al gesto y la expresión.

¡Oh doliente corazón!.
¿A dónde sus ojos fueron?.
O sus labios llenos de vida,
que besaron y conversaron
hasta en la ausencia.

¡Oh calavera triste!.¡Cuánto secreto hay,
en tu impávido talante!.
Hueso mineral en su estructura,
piedra y fundamento en osamenta dura,
que traza su penosa arquitectura.

Contempla la vida desde tu muda presencia,
desde el espanto de quien teme tu suerte,
de quien temiendo a la vida,
no se resigna a la muerte.

Paralizas el tiempo en tu imagen.
No expresas emoción, ni llanto alguno
e infundes el temor irracional,
a quien preso en el limo primordial,
se consume en tu llama, con la lumbre
de quien vive con angustia entre la duda
y el tesón inquieto de la incertidumbre.

¡Oh demacrada calavera!.
De ti, sólo capto el frío invernal de toda ausencia.
No me inspiras temor y en consecuencia,
prefiero vivir mi vida, como eterna primavera.

Escrito en Agosto 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz".






Sobre el lomo de un caballo loco

Iré sobre el lomo de un caballo loco,
sin bridas y en libertad.
Sus crines serán llamas al viento
y los brazos serán como un mudo clamor,
un contacto, sin cadenas, ni apegos.

No habrá peso alguno, porque la libertad 
libera de toda carga.
Desoyendo el canto de sirenas y las falsedades,
que tratan de vendernos un paraíso mentido,
detrás de las rejas, aunque la jaula sea de oro.

Iré sobre el lomo de un caballo loco,
buscando la pureza en los nimbos de algodón 
y la frescura de la lluvia de Abril.
Tomando del árbol amigo,
el oxígeno necesario, para dar el azul  prístino
a toda la extensión del cielo.

Que la Tierra peine al viento, sus cabellos blondos
en la mies del trigo o esmeralda, 
como una promesa por florecer.
Que su pupila azul, de mar extenso,
sea el reflejo de un firmamento, donde clavar
los sueños, como alfileres dorados o estrellas.

Escrito en Agosto 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz"




Tomando un Respiro

La piedad por evitar el dolor,
añade unos gramos de locura
sobre la corteza del pan reciente
o el principio de un pensamiento.

Añade notas de más a la melodía cotidiana
y rompe el bosquejo de los esquemas,
que se iban organizando
dentro de tu cabeza.

Un rasurado muy apurado
a todos los miedos y dudas,
para que salga con más fuerza
los brotes del atrevimiento.

Sobre dos ruedas se circula
en caminos más angostos,
pero es necesario mantener el equilibrio.
No hay más razón que la sinrazón, 
cuando la razón aprieta su tenaza
en las existencias lívidas.

Cura de locura, a la sazón,
razón de sinrazón, por razón,
que otorga libertad al pensamiento.
¡Corregidme, si os miento!.
Quien no puede huir al exterior,
se resguarda en sus adentros,
de los problemas diarios,
como el oso cavernario.

Después de su hibernación,
totalmente renovado
vuelve a tomar aquello que dejó pendiente 
y se aferra a sus principios 
con uñas y dientes.

La mente resuelta y bajo los escombros,
se eleva nuevamente, a despertar,
preparado y dispuesto ya a luchar,
llevando el peso de su vida sobre sus hombros.

Escrito en Agosto 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito. “zuhaitz"