lunes, 7 de marzo de 2016

Queremos cambiar el Mundo


Siembro despacio y con tino,
mis palabras y mis hechos
para continuar derecho
marchando sobre el camino.

¡Se ve tanto desatino!.
Que no se puede olvidar,
que entre la espuma del mar
las olas son pergamino.

Escrito bajo este cielo,
está todo lo que bulle,
o se adivina o se intuye,
para imaginar su vuelo.

En cada nueva ocasión,
surge otro nuevo motivo,
para sentirse muy vivo
y poner el corazón.

En nubes de la ilusión,
aunque es dura la caída
y nos duelen las heridas
ponemos toda intención.

Y nos muelen y hacen daño
y seguimos en la lucha
para quien sabe y escucha,
conocedor del engaño.

Y así pasamos los años,
creyendo cambiar el mundo
y en nuestro ser más profundo.
¡Nos sentimos tan extraños!.

Escrito en Marzo 2016 por Eduardo Luis Díaz Expósito. " Zuhaitz"






¿Acaso un anhelo...?

¿Acaso un anhelo, es el deseo,
que duerme en la memoria?.
Se aproxima, como el intento
de nuestra sombra a alcanzar
nuestros pasos.

Tal vez es, esa mirada furtiva,
que busca la aprobación de otra mirada,
para lograr ese enlace de pestañas,
que se erizan y esa sonrisa que calla
un canto de sirenas, y sin embargo,
como diáfano, el día,
se abre a la luz.

¿Acaso un anhelo es un suspiro
retenido en el pecho?.
O un amor que nace en el corazón
y se siente libre, queriendo escapar
del pecho, para volar y anidar
en el corazón de la persona amada.

El brillo cautivo de unos ojos enamorados
y el aliento, que evapora la timidez,
cuando los labios se aproximan,
para abrirse en el estallido
de un beso.

Escrito en Marzo 2016 por Eduardo Luis Díaz Expósito."Zuhaitz"




Ahora es el momento...

Muerte, suerte, inerte,
lucho por no verte. 
El tiempo no es motivo,
es tan sólo un cautivo.
Todo gira en una noria,
que confunde la memoria
y cae en su arquitectura 
los cabellos de la locura.

Remando el mando,
de vez en cuando.
No estoy llorando,
no es tiempo,
de lágrimas o lamentos.
Tan sólo un nuevo intento,
de apariencia en el contento.

No miento,
no hay aumento,
ni sustento.
La vida por una rendija,
escapa sin la clavija,
que la sujeta al temor,
de no vivir el amor,
por ser tan escurridizo
y aunque sin pies, huidizo.

Se esconde en el cobertizo 
de las vanas emociones,
es el as de corazones,
de todo cuanto propones.

Nada es como deseas,
toca bailar con la fea,
Tan sólo ves un momento,
en que en tu atrevimiento
te propones escapar...
es el momento de amar.

Escrito en Marzo de 2016 por Eduardo Luis Díaz Expósito."Zuhaitz"




Sobre las mismas arenas

Nada es lo que no puede ser
y además es presumible,
que pueda ser imposible,
en nuestro claro entender.

Lo que ha de acontecer,
en el tiempo resumido,
será tiempo consumido
cuando ves su proceder.

El futuro actualizado,
nos llega, tan de repente,
que se convierte en presente
y así mismo en el pasado.

Todo lo que se ha dejado
y lo que está por llegar,
nuestra vida ha de impregnar
sobre cada paso dado.

Las alegrías y penas,
y aquello que nos conmueve,
tiene un sentido y se mueve,
sobre las mismas arenas.

Escrito en Marzo 2016 por a Eduardo Luis Díaz Expósito."Zuhaitz".






Demasiado tarde

No cabe en el orinal
el exceso de tus caderas
y esas palomas blancas,
atropelladas, que figuran
en tu pecho, emulan unos sórdidos senos,
enfermizos y faltos de amor.
Secos y enjutos, áridos,
perdidos en un valle sin flores, ni halagos.

Con una vejez prematura que avanza,
como un caballo desbocado,
que se precipita al abismo.
La piel arrugada y los ojos con la tristeza,
del tardío arrepentimiento,
de un amor que se negó y ahora
emerge desde el fondo de la memoria,
cuando es demasiado tarde y los huesos
sueñan con el eterno descanso.

Escrito en Marzo 2016 por Eduardo Luis Díaz Expósito."Zuhaitz"

domingo, 6 de marzo de 2016

El primer día de la locura

Hoy es el primer día 
de la locura declarada y reconocida,
del verde musgo acumulado,
de ese tiempo mortal y desmedido,
hálito espeso y acre, desde una mirada
de rencor justificado
y el cieno acumulado en esa pesadumbre de vivir cada día,
con un martillo golpeando la conciencia,
sin saber cuál fué nuestro error.  

Con el yerro incandescente de nuestro propósito de buscar una acción que justifique nuestra venganza,
amparada en esa infinita sed de justicia.
No somos mejores que los demás,
Pero, al menos, nuestras manos no sembraron el odio,
sólo somos los brazos, que recogen
vuestras cosechas.

No somos la bala que deja sin vida un cuerpo,
somos el ánima que conduce la bala,
a su destino, prefijado, desde otras conciencias.
Espectadores de lo absurdo y ejecutores, de lo que vuestra cobardia no se atreve a declarar.

Somos lo que nadie se atreve a declarar,
la ilegalidad de lo que trasciende los límites 
de una legalidad  aceptada.
El grito que rompe hielos y el silencio,
un nuevo canal en la esperanza,
llenando de luz las dudas 
sobre la corrección de nuestros actos.

Escrito en Marzo 2016 por Eduardo Luis
Díaz Expósito."Zuhaitz




sábado, 5 de marzo de 2016

El ocaso de todas las Mentiras

Las herraduras no deciden el destino,
pero si el paso. Las blasfemias llenan la boca,
con la espuma del odio 
y las viejas meretrices suspiran en las esquinas.

Todo lo obsceno está por llegar, camuflado 
bajo las toquillas y escondido
entre los viejos misales.
Vicios privados y públicas virtudes,
la hipocresía en una rebanada de pan,
que nos ofrezca la salvación.

Dedos que buscan un placer reprimido,
entre la ropa interior, ya con la presencia
del sudor que destila, un sentimiento
de culpabilidad.

La tortura como liberación del cuerpo, 
negando otra intención, no tan clara,
pero vinculada más al vicio, que a la clara
luz que se persigue guardar en nuestra alma.

La  mentira bordada a conciencia con hilo dorado,
para que creamos en el brillo o el fuego fatuo,
que se produce en la hoguera de las vanidades.

Todo punto álgido, desciende como el sol,
desde su elipse hacia el ocaso.
Allá donde muere el día y duermen todas las fatigas,
acumuladas durante la jornada.

Escrito en Marzo 2016 por Eduardo Luis Díaz Expósito."Zuhaitz".





Imagen Clara de Puro Amor

Cabellos resueltos al viento,
una mirada limpia, con la claridad
del agua cristalina, cuya pureza
se debe a su alma blanca de nieve,
nacida de las altas cumbre.

Cercana a lo divino y al frío,
que impedía que su cuerpo
se deshiciera ante el sol inclemente,
en esas palabras, que el viento arrastra,
porque nadie las retuvo, para guardar
el contenido de su significado.

Una ninfa, nacida en la escarcha de los sueños,
rostro de luz y ojos de cielo derramado,
sin nubes, ni cristales opacos.
Sonido, suave y armonía de ecos lejanos
y susurros de brisa al oído.

Mujer de verdad, vestida del encanto
de la dulzura de fresas silvestres 
o labios en besos florecidos.
Piel de nácar en sedosa caricia 
y pestañas largas, que como pistilos,
coronan el esplendor de sus ojos.

Ojos de sol, astralmente bellos,
guardando el misterio de la noche
en su negrura, adivinando 
todos los sueños que se pueden vivir,
mecidos entre sus brazos de media luna.

Escrito en Marzo 2016 por Eduardo Luis Díaz Expósito."Zuhaitz"






Por no romper el hechizo

Tus labios, tus sedosos labios
 de fresa y pétalo de rosa, 
perdido estoy en el rubor de un beso entregado,
con la humedad de tierra virgen 
y fértil, en el rocío propicio de tu boca
amanecida en el fruto del amor.

Muslos de nácar y espuma y un pez huidizo,
que resbala en el cauce de tu sexo,
como dedos de lluvia o dátiles, que en el placer
ofrecen su dulce sabor.

Nalgas de sonrosadas cimas, que el sol,
acaricia con la tibieza de una tarde de primavera.
Todo el deseo se agolpa en mi boca ardiente
y sujeto ese beso que quiero entregarte,
como un pájaro, enjaulado entre mis dientes.

Te amo y no sé si es miedo o respeto,
pero temo romper el hechizo del momento
y el encanto de contemplarte, radiante,
como un rayo de sol, que dulcemente
hiere mis pupilas.

Escrito en Marzo de 2016 por Eduardo Luis Díaz Expósito."Zuhaitz"




jueves, 3 de marzo de 2016

Madurando en el Amor

No soy un viejo verde, 
soy un enamorado de la belleza,
alguien que bebe miradas
y se nutre del brillo de una sonrisa.

Prefiero pecar, a perderme  
la eternidad de una noche de  amor.
Prefiero sufrir el desamor, que no sentir amor,
por miedo a ser herido.

Besar unos labios, perderme en el cuerpo 
de una mujer y sentir el contacto con su piel.
El infierno no se sufre por pecar, 
sino por vivir en el temor de pecar,
sin abrir las puertas de Paraíso.

La noche es amor, recordar su oscuridad,
cuando cerrando tus ojos, besas a tu amada
y aparecen en tu mente, millones de estrellas.

Sentir la tibieza de su cuerpo desnudo
y esa agradable humedad de su sexo
que se desborda hacia ti, en caudales
de placer incontenido.

No soy un viejo verde,
soy sólo un hombre que madura en el amor
y ama la fruta que acude a sus labios,
cuando el amor es recíproco
en una dulce entrega.

Escrito en Marzo 2016 por Eduardo Luis Díaz Expósito. "Zuhaitz"







Txomin " El vagabundo "

Bajaba el licor por el desagüe abierto
de su garganta.
No era un santo, pero se reía a menudo
de la mediocridad de quienes despreciaban
su aspecto gris, pensando que también
la luz de su inteligencia se había  apagado.

Se despachaba a placer y con pocas palabras
cerraba las alcantarillas de sus podridas mentes.
El verbo en su boca era un torrente fluido
y muchos perecían ahogados en sus rápidos.

Soplaban vientos extraños y su cuerpo,
desaparecía a menudo bajo su raída gabardina,
antes beige y ahora de un color indefinido, 
coronada de varios lamparones.

La vida le fue robando cuanto amaba
y la calle se convirtió en su hogar.
Tuvo un mimetismo con el asfalto 
y su tos constante sonaba como es starter
de un viejo coche.

Era de todos y de nadie, hasta que cambió el viento 
y se lo llevó lejos, mecido en un soplo, como una hoja seca,
tan amarilla como sus dedos, manchados de nicotina.

Escrito en Marzo 2016 por Eduardo Luis Díaz Expósito."Zuhaitz"




Cocinado a Fuego Lento

A fuego lento, viviremos
los momentos, para que se hagan
poco a poco, para disfrutarlos
y sentirlos a conciencia.

A fuego lento el amor,
moviéndolo despacio, para evitar
que sus aromas se pierdan 
y se agarren el el fondo de la olla.

Los besos, las caricias, las palabras al oído
y ese beso en el cuello, que promete
una búsqueda de tus labios,
en un profundo beso.

A fuego lento, la noche,
para sentir en el alma sus estrellas,
cuando al cerrar los párpados,
nos besamos con pasión.

El paso de la vida y la cocina, a fuego lento.
que todo es un fondo hermoso que se cocina,
cuando el amor y la paciencia son
sus principales ingredientes.

Escrito en Marzo 2016 por Eduardo Luis Díaz Expósito. "Zuhaitz"



martes, 1 de marzo de 2016

El color gris de las ausencias

Las calles se llenan del acero frío 
de las miradas perdidas,
durante el deshielo  de la realidad.
Hay una hoguera de inquietudes,
que crepitan como corazones quebrados
por la indiferencia y el abandono.

Ojos vacíos y tristes, con el gris pesaroso
de las ausencias y un resumen de vida
en los temblorosos labios.
Veo una vida paralizada en el último andén
y una espera infructuosa,

La vida pasando a ralentí y quedando
una monda de constancias, como recuerdo
de lo que quisimos que fuera... Y no fué.

No hay carpeta tan grande, para archivar 
una vida, cuando la edad es una ventana
con miras a un pasado, aún reciente,
humeante en la memoria.

Haz todo lo que desees hacer,
de nada sirve el lamento, cuando los recuerdos
forman un sólido muro en tus  remordimientos.

Escrito en Marzo 2016 por Eduardo Luis Díaz Expósito ."zuhaitz".




lunes, 29 de febrero de 2016

Noche de amantes encuentros

La noche estiró un hilo de luz,
sobre la penumbra y fué clavando
alfileres doradas sobre su negra pizarra.

A veces, un pálido disco, con el frío
de una ausencia o un recuerdo lejano,
ilumina con su tibia luz los caminos
y otras, va mermando hasta ser un gajo
o una imagen de marfil, cuyas astas,
se asemejan al sueño de un toro
que contempla la luna, bajo los olivos.

La noche es una invocación silenciosa,
un murmullo de aguas tranquilas 
y la figura de un árbol desnudo, 
que recorta su silueta.

Amor, entre las sombras, con el azogue
de unos ojos prendidos en el cuerpo amado,
láminas de plata y dedos de luna,
 sobre la piel acariciada, la aventura 
de una gota de sudor rodando sobre las dunas
de tu cuerpo.

Noche de amantes encuentros, bajo las cálidas sábanas,
labio a labio, beso a beso, con las manos prendidas
en otras manos y los cuerpos amasando el amor,
en cada caricia, haciendo que cada segundo
se fundan los suspiros en el crisol de nuestros sueños.

Escrito en Febrero 2016 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz"

Publicado en el poemario:
" Calles desiertas de la esperanza". ISBN: 978-84-15176-65-7
Depósito Legal: BI-701-2016