Prendido a tu cintura y a tu talle,
gozoso voy despacio caminando,
con sólo mi mirada voy amando
cada uno de tus gestos por la calle.
Contemplo tu mirada candorosa
y el vaporoso vuelo de tu falda,
recorro tu silueta por la espalda
y corto para ti la mejor rosa.
Amarte nunca ha sido demasiado,
a veces me resulta insuficiente,
tan grande es mi amor y tan presente,
que me siento feliz siempre a tu lado.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
Blog para publicar poemas de Eduardo Luis Díaz Expósito "Zuhaitz". Llevo escribiendo poemas desde muy joven. La Poesía para mi es una forma de vida, de sentir y expresar. Amo la belleza en todas sus formas posibles.
martes, 11 de noviembre de 2014
De quererte me duele el pecho
De quererte me duele el pecho,
yo lo sé, porque no dolía antes,
tu amor se fué clavando por instantes,
dejando el corazón roto y maltrecho.
Me duele y no me quejo, por derecho
mortal, sintiendo contracciones,
que acaso ya no quepan emociones,
hendido en tanto amor, tan blando lecho.
Me duele de quererte y aún prosigo,
queriendo con más fé y con más gana,
te quiero con el sol, cada mañana,
porque eres tú la sombra que persigo.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".
yo lo sé, porque no dolía antes,
tu amor se fué clavando por instantes,
dejando el corazón roto y maltrecho.
Me duele y no me quejo, por derecho
mortal, sintiendo contracciones,
que acaso ya no quepan emociones,
hendido en tanto amor, tan blando lecho.
Me duele de quererte y aún prosigo,
queriendo con más fé y con más gana,
te quiero con el sol, cada mañana,
porque eres tú la sombra que persigo.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".
Para encender el Amor
La pasión por delante
para encender el amor,
sobrepasando el dolor
con sus aristas cortantes.
La pasión, el gesto mudo,
la caricia mensajera,
para derretir la cera
que hay en tu cuerpo desnudo.
La pasión ¡Siéntela dueña
de tu placer y tu instinto!
¡Ven a otro mundo distinto!.
¡Cierra los ojos y sueña!.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
para encender el amor,
sobrepasando el dolor
con sus aristas cortantes.
La pasión, el gesto mudo,
la caricia mensajera,
para derretir la cera
que hay en tu cuerpo desnudo.
La pasión ¡Siéntela dueña
de tu placer y tu instinto!
¡Ven a otro mundo distinto!.
¡Cierra los ojos y sueña!.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
jueves, 6 de noviembre de 2014
Viento
El viento es un niño que se ha perdido
y busca a su madre en el cielo,
para pedir su consuelo
en las noches que hace frío.
El viento es el quejido
de un amor, tan desgraciado,
que de su voz ha quedado
el compás de sus latidos.
El viento es la brevedad
perpetuada de un suspiro,
el abrazo decidido
antes de una tempestad.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
y busca a su madre en el cielo,
para pedir su consuelo
en las noches que hace frío.
El viento es el quejido
de un amor, tan desgraciado,
que de su voz ha quedado
el compás de sus latidos.
El viento es la brevedad
perpetuada de un suspiro,
el abrazo decidido
antes de una tempestad.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
Ternura
La ternura es la delicia
que se convierte en el cielo,
cuando sientes terciopelo
en una fugaz caricia.
La ternura es diapasón,
que hace vibrar el amor
y presta nuevo color
al rojo de la pasión.
Es al fin ¡Cariño mio!.
Un dulce y suave almohadón,
que cubre tu corazón
para que no tenga frío.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
que se convierte en el cielo,
cuando sientes terciopelo
en una fugaz caricia.
La ternura es diapasón,
que hace vibrar el amor
y presta nuevo color
al rojo de la pasión.
Es al fin ¡Cariño mio!.
Un dulce y suave almohadón,
que cubre tu corazón
para que no tenga frío.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
Barro
El barro tiene un apodo,
lo llaman lodo.
El barro sucio e inerte,
que tras de las vida queda,
cuando la vida se entrega
y se acompaña a la muerte.
El barro es un acertijo,
que guarda en su interior,
el misterio tentador
de agua fresca de un botijo.
El barro es vida sencilla
de toda la creación,
celestial impregnación,
que con agua se hace arcilla.
El barro nace del suelo
y forma la criatura,
que eleva su arquitectura,
dándole gracias al Cielo.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".
lo llaman lodo.
El barro sucio e inerte,
que tras de las vida queda,
cuando la vida se entrega
y se acompaña a la muerte.
El barro es un acertijo,
que guarda en su interior,
el misterio tentador
de agua fresca de un botijo.
El barro es vida sencilla
de toda la creación,
celestial impregnación,
que con agua se hace arcilla.
El barro nace del suelo
y forma la criatura,
que eleva su arquitectura,
dándole gracias al Cielo.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".
Para luchar contra el absurdo
A medida que el siglo muere,
crecen los temores.
Sólo temo al tiempo,
ladrón impenitente,
que me roba los días,
segundo a segundo.
Antes de morir, quiero daros
las llaves que guardo
entre mis palabras,
porque necesitareis de su fuerza
para luchar contra el absurdo.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".
crecen los temores.
Sólo temo al tiempo,
ladrón impenitente,
que me roba los días,
segundo a segundo.
Antes de morir, quiero daros
las llaves que guardo
entre mis palabras,
porque necesitareis de su fuerza
para luchar contra el absurdo.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".
martes, 4 de noviembre de 2014
Agua
Agua tierna, arroyo, fuente,
agua en corro sucedido,
agua torrente y latido,
agua serpiente o afluente.
Agua abismal, subterránea,
agua milagro escondido,
agua presa, contenido,
agua leyenda foránea.
Agua límite del cielo,
agua de Sol, rubicunda,
agua exterior o profunda,
agua jugando en tu pelo.
Agua lívida en pantanos,
musgosa de verde pino,
agua que traza caminos,
que discurre entre las manos.
Agua contra la aridez
de sed muy vieja y remota,
agua en brevísimas gotas
de perfecta redondez.
Agua, lluvia, escarcha, nieve,
agua, camino fluvial,
agua fresca, agua panal,
agua inquieta que se mueve.
Agua que rompe murallas
en la furiosa tormenta,
agua quieta, que fermenta,
agua en silencios, que calla.
Agua en gotas sucedidas,
agua de firme leyenda,
nuevo caudal, nueva senda,
agua en que nace la vida.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
agua en corro sucedido,
agua torrente y latido,
agua serpiente o afluente.
Agua abismal, subterránea,
agua milagro escondido,
agua presa, contenido,
agua leyenda foránea.
Agua límite del cielo,
agua de Sol, rubicunda,
agua exterior o profunda,
agua jugando en tu pelo.
Agua lívida en pantanos,
musgosa de verde pino,
agua que traza caminos,
que discurre entre las manos.
Agua contra la aridez
de sed muy vieja y remota,
agua en brevísimas gotas
de perfecta redondez.
Agua, lluvia, escarcha, nieve,
agua, camino fluvial,
agua fresca, agua panal,
agua inquieta que se mueve.
Agua que rompe murallas
en la furiosa tormenta,
agua quieta, que fermenta,
agua en silencios, que calla.
Agua en gotas sucedidas,
agua de firme leyenda,
nuevo caudal, nueva senda,
agua en que nace la vida.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
Larga es mi heredad
Larga es mi heredad y mi razón,
en versos, soliloquios desprendidos,
pensador en silencio, incomprendido,
triste lucha de un inquieto corazón.
Larga mi heredad, predico
con voz de musgo en la piedra,
que en su sonido se quiebra,
cuanto descubro y dedico.
Larga mi heredad, no puede
quedarse en el mudo papel,
si en el lector, no halle a áquel
que lo comprenda y herede.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
en versos, soliloquios desprendidos,
pensador en silencio, incomprendido,
triste lucha de un inquieto corazón.
Larga mi heredad, predico
con voz de musgo en la piedra,
que en su sonido se quiebra,
cuanto descubro y dedico.
Larga mi heredad, no puede
quedarse en el mudo papel,
si en el lector, no halle a áquel
que lo comprenda y herede.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
Sueños de Terciopelo
Sueños de terciopelo,
sábanas de seda y raso,
para habitar el parnaso
con un pedazo de cielo.
Saeta del porvenir,
de un poeta que aún espera
entre dentelladas fieras
de un infierno por vivir.
Buscando en la Poesía
un hueco, tal vez escudo,
en donde cuenta a menudo
amargos y dulces días.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
sábanas de seda y raso,
para habitar el parnaso
con un pedazo de cielo.
Saeta del porvenir,
de un poeta que aún espera
entre dentelladas fieras
de un infierno por vivir.
Buscando en la Poesía
un hueco, tal vez escudo,
en donde cuenta a menudo
amargos y dulces días.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
Los besos que tú entregaste
Quien tenga todo el amor,
que en besos se lo desgaste
o en ternura, o en candor.
Que se haga trovador,
que hallará en buena hora
a su dama y su señora
de quien se enamorará
y pronto devolverá
los besos que tú entregaste.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
que en besos se lo desgaste
o en ternura, o en candor.
Que se haga trovador,
que hallará en buena hora
a su dama y su señora
de quien se enamorará
y pronto devolverá
los besos que tú entregaste.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
La Eternidad de un Instante
Sobre el carmín de tus labios
mi boca sedienta posa,
un vuelo de mariposas,
un beso tierno y diario.
Como alado mensajero
de mi amor, siempre reciente,
una corona incipiente
de piropos lisonjeros.
Porque en tu boca yo muero
en una dulce agonía,
que declina como el día,
cuando salen los luceros.
Hallando en la conjunción
de nuestros cuerpos amantes,
la eternidad de un instante
en mi loco corazón.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
mi boca sedienta posa,
un vuelo de mariposas,
un beso tierno y diario.
Como alado mensajero
de mi amor, siempre reciente,
una corona incipiente
de piropos lisonjeros.
Porque en tu boca yo muero
en una dulce agonía,
que declina como el día,
cuando salen los luceros.
Hallando en la conjunción
de nuestros cuerpos amantes,
la eternidad de un instante
en mi loco corazón.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
La Sorpresa
La sorpresa es un infante
con los ojos bien abiertos
y es también un elefante
absorto y boquiabierto.
La sorpresa es un acierto
que rompe la estructura
de una fría sepultura,
en un corazón ya muerto.
La sorpresa es desazón
que se agita y convulsiona,
es la huella que impresiona
de alegría el corazón.
La sorpresa es la razón
que se halla en la mudanza,
es el genio de la danza
y el verbo de la ocasión.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
con los ojos bien abiertos
y es también un elefante
absorto y boquiabierto.
La sorpresa es un acierto
que rompe la estructura
de una fría sepultura,
en un corazón ya muerto.
La sorpresa es desazón
que se agita y convulsiona,
es la huella que impresiona
de alegría el corazón.
La sorpresa es la razón
que se halla en la mudanza,
es el genio de la danza
y el verbo de la ocasión.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
Si acierto el color de tu flor
Si acierto el color de tu flor,
será al fin, que me acerco a tu vida
y sabré cual es tu preferida,
si construyo evidencias de amor.
Como el ave en el canto emitido,
guardaré la canción más hermosa,
la que tenga el candor de la rosa,
la que lleve el más bello sonido.
Soñaré toda dicha a tu lado,
lucharé por hacerla posible,
tu sonrisa, arco iris visible,
me dirá si por fin lo he logrado.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".
será al fin, que me acerco a tu vida
y sabré cual es tu preferida,
si construyo evidencias de amor.
Como el ave en el canto emitido,
guardaré la canción más hermosa,
la que tenga el candor de la rosa,
la que lleve el más bello sonido.
Soñaré toda dicha a tu lado,
lucharé por hacerla posible,
tu sonrisa, arco iris visible,
me dirá si por fin lo he logrado.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".
lunes, 3 de noviembre de 2014
Algún temor
Las campanas enmudecen
ante el canto de las golondrinas.
La calma se tiñe en el azul
de los silencios
y las pisadas se pierden
a lo largo de las avenidas.
Hay un puente inmenso,
que se extiende hacia el horizonte,
pero estamos en la otra orilla
y no sabemos si podemos cruzarlo.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz.
ante el canto de las golondrinas.
La calma se tiñe en el azul
de los silencios
y las pisadas se pierden
a lo largo de las avenidas.
Hay un puente inmenso,
que se extiende hacia el horizonte,
pero estamos en la otra orilla
y no sabemos si podemos cruzarlo.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz.
A veces nos olvidamos
A veces busco y me pierdo,
porque puede la impaciencia
y comete la imprudencia
de borrar en mi recuerdo.
Que en un gramo de ternura,
se encierra todo el amor
y el gesto acariciador
que destaca en su dulzura.
Queda tanto por hacer,
que a veces nos olvidamos
y aunque en verdad nos amamos,
esto puede suceder.
Escrito en 1998 por eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
porque puede la impaciencia
y comete la imprudencia
de borrar en mi recuerdo.
Que en un gramo de ternura,
se encierra todo el amor
y el gesto acariciador
que destaca en su dulzura.
Queda tanto por hacer,
que a veces nos olvidamos
y aunque en verdad nos amamos,
esto puede suceder.
Escrito en 1998 por eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
Ópalo de fuego
Tu cuerpo, claroscuro sutil en la alcoba,
su candidez se mezcla
con el aroma que de él fluye.
Tu cuerpo, bandera de tules y gasas,
donde tus pechos coronan toda ceremonia
y como altares de tu cuerpo,
brillan extraños en rubíes apagados
u ópalos de fuego extinto.
Tu hermoso cuerpo,
llenando cada espacio de mi mente,
recorriendo tu piel con mi memoria.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".
su candidez se mezcla
con el aroma que de él fluye.
Tu cuerpo, bandera de tules y gasas,
donde tus pechos coronan toda ceremonia
y como altares de tu cuerpo,
brillan extraños en rubíes apagados
u ópalos de fuego extinto.
Tu hermoso cuerpo,
llenando cada espacio de mi mente,
recorriendo tu piel con mi memoria.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".
La flor de la palabra
Quiero alzarme con voz eternamente
y dejaros este vínculo en constancia,
la palabra es una flor con su fragancia,
que brota en las cultivadas mentes.
Que la vida se nos va, por incipiente,
como un soplo y queda tanto por decir,
que aunque acabe algún día mi existir,
quedarán todos mis versos por recientes.
Dejaré esto que escribo, por torrentes
de palabras que entregasteis a mi vida,
marcho así, sin un adiós, sin despedida,
con un beso y un recuerdo en vuestra frente.
Escrito por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".
y dejaros este vínculo en constancia,
la palabra es una flor con su fragancia,
que brota en las cultivadas mentes.
Que la vida se nos va, por incipiente,
como un soplo y queda tanto por decir,
que aunque acabe algún día mi existir,
quedarán todos mis versos por recientes.
Dejaré esto que escribo, por torrentes
de palabras que entregasteis a mi vida,
marcho así, sin un adiós, sin despedida,
con un beso y un recuerdo en vuestra frente.
Escrito por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".
Rito de signos
La voz es un rito de signos
que imitó el lenguaje del ave.
Descendió de los cielos
y el sonido formó imágenes
en la mente humana.
Su fuerza emerge de la entraña,
hasta la cima de la boca,
donde torpemente se articula,
porque aún no dominamos su secreto.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
que imitó el lenguaje del ave.
Descendió de los cielos
y el sonido formó imágenes
en la mente humana.
Su fuerza emerge de la entraña,
hasta la cima de la boca,
donde torpemente se articula,
porque aún no dominamos su secreto.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
Siguiendo tus huellas hasta el lecho
No esperes más,
deja que las sombras de la noche
envuelvan tu cuerpo desnudo
de negro tul.
¡Vístete de estrellas
y siente la cálida brisa de Estío,
como millones de besos que te cubren!.
Siénteme por fin, ciervo al acecho,
mi aliento sobre tu espalda.
Deja que siga tus huellas,
concluyendo en nuestro lecho.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
deja que las sombras de la noche
envuelvan tu cuerpo desnudo
de negro tul.
¡Vístete de estrellas
y siente la cálida brisa de Estío,
como millones de besos que te cubren!.
Siénteme por fin, ciervo al acecho,
mi aliento sobre tu espalda.
Deja que siga tus huellas,
concluyendo en nuestro lecho.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
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