lunes, 22 de febrero de 2016

El Reflejo puro de una mirada

La reflexión es una mirada,
hacia el interior del alma,
en esa habitación, donde la desnudez
se hace patente y nada se puede ocultar
a nuestros ojos.

Ver toda la esencia de la verdad 
de lo que somos, sin ornatos,
ni excesivas palabras.
Tal cual, sin muros, ni paredes,
sin visillos, tras los cuales 
esconder todo aquello,
que nos preocupa.
La vergüenza al amor
o esa timidez
que descascarilla nuestra  presencia
ante los demás.

Un viaje al interior de nosotros mismos,
para hallarnos con esa precariedad,
que el tiempo va colocando 
y apilando en vivencias, tal vez
sin un propósito claro,
pero decididamente marcado,
en la dirección  de nuestro destino.

Escrito en Febrero 2016 por Eduardo Luis  Díaz Expósito." Zuhaitz"




sábado, 20 de febrero de 2016

El Arte del disfraz

La mentira se viste de innumerables capas,
para disfrazar la verdad.
La locura es el flujo de razón, que vence
los lazos de la cordura y busca la libertad
del pensamiento.

La idea nace desnuda y puede ser manipulada,
se puede vestir  de oropel o con andrajos,
para disfrazar la naturaleza de su intención.

La dialéctica es el arte de dar la razón,
para llevar la razón a nuestra razón,
a pesar de que esto no sea razonable.

Afianzar con la palabra una idea
y apostillarla con demasiados argumentos,
es vertir cemento sobre su origen,
para ocultar una verdad, basándose en los posibles
errores de transcripción.

Lo importante es la sinceridad,
 sin ametrallar con excesivas palabras,
la mente del interlocutor, para evitar
una lógica respuesta.

Es la técnica del demagogo, mago de la dialéctica,
que busca la distracción en el objeto,
para que nadie se fije en la otra mano,
la que origina el supuesto milagro.

Escrito en Febrero por Eduardo Luis Díaz Expósito. " Zuhaitz"




Ni un paso atrás

Un paso atrás, tan sólo un paso,
para perder todo lo que atesoramos 
en nuestras manos.
La duda es un terrible enemigo,
cuando el caos y la inseguridad 
reina en nuestra mente.

Se disuelve la idea del mundo 
que tratamos de crear y nos queda
la frustración, al sabernos equivocados.
El arrepentimiento en las acciones pasadas,
son producto de la inmadurez que arrastramos.

Mejor es fundamentar nuestra vida  en hallar
esa seguridad y resolución en lo que hacemos,
a pesar de estar equivocados.
Evitar las cargas innecesarias en nuestras conciencias,
porque impiden nuestro crecimiento como personas
y se detiene el proceso de evolución.

Así pues, un paso atrás supone recorrer
el mismo camino sobre las mismas huellas,
arriesgándonos a desviarnos nuevamente
del camino.

Escrito en Febrero de 2016 por Eduardo Luis Díaz Expósito. " Zuhaitz"





miércoles, 17 de febrero de 2016

El Circo del Terror

Sobre el escenario todo gira,
colocados los actores en torno
a una guillotina recién afilada.
Tratando de justificar su uso,
salen a la palestra, todas las vilezas humanas
y algunos piensan, que si el mal
lo genera la cabeza, mejor es separarla 
del cuerpo.

La crueldad humana no conoce límites,
ante la morbosa contemplación de la muerte
ejecutada por una persona sobre un semejante.
El obsceno atractivo del circo de terror
y todo aquello que nos atemoriza.

El terror a grandes dosis, como una droga 
que envenena el alma y despierta al monstruo
que subyace en nuestro interior.

El hombre de hierro tiene el alma oxidada
por la lluvia caída por tantas lágrimas
y el polvo del tiempo que dejaron las osamentas
de los mártires de la injusticia.

Escrito en Febrero 2016 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz"



Algunas Pocas Quimeras

Camino de nuevo por las calles de mi ciudad,
es de noche, todos duermen, voy vagando 
por las calles, sumido en mis pensamientos,
mi mente está tan vacía y solitaria, como las calles.

Un aire frío sopla discretamente, como una noticia,
tan reciente, como inesperada, que se cala en los huesos
y produce el estremecimiento de una tristeza
dentro del pecho, guardada con los suspiros
más sólidos.

A la orilla de la ría, las farolas lucen tímidamente,
recortando siluetas y abanicos breves de luz
sobre un negro asfalto mojado y algunas hojas secas
se arrastran por el suelo, como penas olvidadas.

Hay una proyección de infinitos anhelos,
que emergen en el vapor del aliento,
ante la fría noche de desesperanza
y los ojos se posan interrogantes sobre la luz
de una lejana estrella.

Mañana será un nuevo día y traerá un nuevo amanecer,
con el que construir un nuevo sueño, 
hecho con las pocas quimeras, que aún nos queden 
en el corazón.

Escrito en Febrero 2016 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz"



Corceles del Verbo

Algunas copias encima de la silla,
ese poema, que dice tanto de ti,
que parece tu seña de identidad.

Tinta que sale del alma, esbozo
de tu pensamiento y esa forma de ser,
que te caracteriza.
Un vuelo corto por la memoria 
y esas palabras, que siempre recordarás,
porque son sabias y adecuadas;
además las dijo tu padre.

Esa razón que tiene un peso real
y se puede comparar con los amagos
y coqueteos de la dialéctica en desuso,
pero imperativa, para trazar la dirección
de una mentira creíble.

La filosofía personal, con una clave de acceso
y la demostración del convencimiento y su fuerza,
cuando la seguridad de la palabra es un documento.

Corceles del verbo, unos al galope, con la seguridad
de los pasos y el camino, que se abre ante nuestros ojos.
otros lentos y temerosos, mal ensillados e incómodos,
con las bridas  flojas y la inseguridad de la herradura perdida.

Escrito en Febrero 2016 por Eduardo Luis Díaz Expósito. "Zuhaitz"


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martes, 16 de febrero de 2016

Amplio ramaje de Constancias

Atardece, cae el día con una blanca sonrisa
de despedida en el horizonte,
llevamos sobre nosotros los abrazos,
con aromas de colonia de baño,
tan fresca  y reciente como las amistades
que despedimos, con afecto y nostalgia.

Las nubes se preñan de sentimientos rojos,
como corazones abiertos y henchidos de amor
y nos acompañan con una leve brisa,
al tiempo que en el aire quedan nuestros supiros alados.

El tiempo se detiene, como un gozo presentido,
que no quisiera escapar de nuestros pechos,
antes abiertos a una cordial amistad.
Las manos enlazadas con todo su ramaje
de constancias vividas y una alacena
llena de felices recuerdos, que conservaremos,
cuando el invierno nos retenga en el hogar
y soñemos encuentros hermosos 
mirando el fuego del hogar.
  
Escrito por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".



He de salir de este Infierno

No habrá  más despedidas,
ni más lágrimas.
No fuí yo quien mató el amor,
fué el egoísmo y la irreflexion.
 
No busques el cadáver entre los restos
del naufragio, he muerto para ti, me diste muerte,
condenándome al infierno de tu olvido e indiferencia.
En ese mismo infierno me hallarás, rompiendo mi locura,
con una sonora carcajada.
No me hables de piedad, quien no sabe de amor,
no la conoce.

Tú has forjado el ser insensible que soy,
con tu desamor y sólo un amor verdadero,
sin intereses particulares, ni egoísmos,
me sacará de las llamas a las cuales me has condenado.
Después de tanto amor y tanta entrega,
como pago de recibo,
esa sombra que persigo,
el paraíso me niega.

Escrito en Febrero 2016 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz"



Ladrón de estrellas

He de coger la luna
y arrebatar el brillo de las estrellas,
dibujando sonrisas y sembrando
semillas de amor en todos los corazones,
marchitos de desamor, tristeza y soledad.

Nadie escucha el estrépito que produce
un corazón roto, ni el sonido de las lágrimas,
cuando irremediablemente, ruedan por las mejillas
y caen al suelo.
Nadie se fija en la crispación del rostro de un niño,
cuando su boca se desgarra en el lamento,
no nos mueve la sangre de los demás, tan roja
como nuestra propia sangre.

He de coger la luna
y arrebatar el brillo de las estrellas,
para iluminar un mundo, sumido en las tinieblas,
que vaga sin saber su destino, con la cabeza agachada
por la resignación, sin observar, que alzando la vista al cielo
y con la mochila llena de fé y esperanza,
podemos atrapar esa estrella, en la que guardamos 
todos nuestros anhelos.

Escrito en Febrero 2016 por Eduardo Luis Díaz Expósito." zuhaitz"




El Fuego Purificador

El fuego no consume el espíritu,
lo alimenta, tan sólo la carne y sus debilidades,
quedan entre las cenizas.
El espíritu es el Ave Fénix, que remonta el vuelo
y emerge nuevamente, con renovada fuerza.
Todos los apetitos son producto de un hambre
incapaz de saciarnos, porque no es un hambre material,
es un hambre de llenarnos los vacíos del espíritu
de un Todo, que ansiamos tanto, como desconocemos,
pero que intuimos.

Conocedores del desconocimiento que nos aqueja,
buscamos esa Verdad, que nadie posee y que anhelamos,
ese conocimiento y verdad, que nos hará libres.
La carne es una cárcel o una prisión entre los huesos, 
que nos unen y sujetan a esta tierra,
donde nacimos tan terrenos e imperfectos.

Cometas al cielo, perdidos en los vientos de las tempestades
y sujetos a nuestras raíces terrenas por un fino cordón de plata,
tan sólo quebradizo, ante la implacable guadaña de la muerte.

Escrito en Febrero 2016 por Eduardo Luis Díaz Expósito." zuhaitz"



lunes, 15 de febrero de 2016

En tiempo de cosecha

Queda muy poco espacio,
cuando todo se ocupa de forma irracional,
por toda la inercia  que genera el precario tiempo,
tan mal administrado.
Los vasallos de las prisas, nos apremian,
para precipitarnos a un lecho de angustias sin fondo,
que producen una inquietud latente y permanente.

Nada puede deshacer el nudo que se produce
en nuestro ánimo y en nuestras conciencias,
es como un temor sin resolver, que nos ciñe 
y aprieta el pecho, impidiéndonos respirar.
caemos irremediablemente vencidos
por el peso de las responsabilidades impuestas
e hipotecamos nuestra libertad y felicidad,
a un desorbitado interés .

No nos detenemos a pensar, si merece la pena
el esfuerzo requerido, en compensación 
con la recompensa obtenida.
Sabiéndonos, al final, tan vacíos y faltos de ánimo,
que nos damos cuenta, muy tarde, de todo
lo que dejamos atrás sin contemplar, que se pudo
obtener la materia prima con la que se forjan nuestros sueños,
bastaba, tan sólo, el tiempo necesario y la paciencia,
para recoger los frutos que cosechamos.

Escrito en Febrero 2016 por Eduardo Luis Díaz Expósito. " Zuhaitz"




La vida es amor... O debiera serlo

Es necesario amar para vivir,
es la clave e existirse y reconocerse.
Beber el dulce licor de unos labios amantes
y perder el sentido y la razón,
dejar reposar la cabeza y sentir el corazón.

Ese pálpito, que hace que todo cobre sentido
en tu vida y por lo cual luchas y vives,
en esa ilusión por conseguirlo.
Te mantiene fuerte y seguro, amando y creciendo,
con esa confianza y fé, que te hacen detener el tiempo
y arropar tus sueños con un manto de sonrisas
de la persona amada.

Hay que cuidarse del asesino silencioso,
que mora en la sombra, que trastoca toda felicidad,
sustituyendo la palabra "entrega" por "interés"
y mezquinamente, nos confunde, para triunfar en el propósito 
de separar almas y empeños, en el inevitable ascenso 
hacia una suicida idea de unificar las almas
ante un mismo destino fatal e inevitable.

Escrito en Febrero 2016 por Eduardo Luis Díaz Expósito."Zuhaitz"




No está en venta

No distorsionemos la realidad,
hay mentiras dulces y amargas verdades.
No sé, ni conozco las reglas del juego
y se necesita una herramienta poderosa,
para caminar con firmeza, sin desfallecer
en el largo camino de la vida.

Siempre, nuestros caminos se encuentran,
no sé si será obra del destino
o una segunda vez, para intentar
una reconciliación.

Lo que tengo claro, es que, estamos sujetos todos,
ante unas leyes, impuestas, ( que no aceptadas ),
que tratan de mermar, toda iniciativa.
No distorsionemos la realidad, cuando todos sabemos,
que la justicia, es injusta y que los hombres
modifican los resultados, por temor o 
ambición de poder.

Que bastan muy pocas monedas, para comprar
todas las conciencia del mundo o esa réplica,
que se asemeja a lo que fué la inquebrantable
voluntad del ser humano.

Escrito en Febrero 2016 por Eduardo Luis Díaz Expósito."Zuhaitz"



Calles mojadas por la nostalgia

Sobre las calles mojadas por la lluvia,
se pasean  las nostalgias, las vista queda perdida,
sumida en los recuerdos y la tristeza 
se cala hasta los huesos, como el frío invernal,
que sobrecoge nuestro cuerpo y deja el alma
en un pañuelo lleno de lágrimas,
en una despedida no deseada.

Algunas parejas se besan, ocultando sus rostros,
tras el paraguas y quedan corazones, sin bufanda,
tiritando ante la ausencia de un cálido beso o
un abrazo, con que amasar una soñada ternura,
tan ansiada, como olvidada.

Nadie debería vivir sin amor, sin ese hálito de vida,
que nos hace crecer en dimensiones impensables
y que nos hace dar la vida, por alcanzar su propósito.
Nadie debería albergar la tristeza en su alma 
y perder la alegría de vivir y amar con la ilusión 
de pensar, que es para siempre y que merece la vida vivirse,
tan sólo por eso.
Nadie debería basarse felicidad en el sufrimiento ajeno,
sería como construir un palacio de cristal
sobre arenas movedizas.

Escrito en Febrero 2016 por Eduardo Luis Díaz Expósito. " zuhaitz"