viernes, 30 de noviembre de 2018

Se vive rápido, se muere en un instante 

¡Rápido, rápido! Alguien te espera 

en cada recodo de una calle solitaria 

y la suerte hoy no te acompaña.


Es tiempo de morir o iniciar 

una nueva aventura en el ciclo

de todas las esferas luminosas de la vida.


¡Rápido, rápido! Corre sin rumbo 

para averiguar el motivo de todas

tus equivocaciones.

Camina sobre el barro y que tus pies

sientan el frío visceral de una mirada

que te sentencia en el desdén.


Nada se revela en una noche de sombras

y la luz cegadora del sol, 

oculta cada paso que damos

hacia un insondable abismo

de escasas percepciones.


Nadie sabe hasta que punto, la ignorancia 

produce ciegos con cuerpos de ardilla,

que van precipitándose sobre los riscos 

de sus abruptas vidas.


Escrito en Noviembre 2018 por Eduardo Luis Díaz."zuhaitz".


Navegando en la Oscuridad 

Existe una penumbra insondable 

en el interior de cada alma,

 que sella cada boca al no pronunciar 

el temor que las acosa.


Quisiéramos la luz del faro, que guía el rumbo 

al navío extraviado.

Un horizonte trazado con el último hilo de lana,

que tejió un sueño de perpetuidad,

perplejo ante la dimensión de un mar

que se extiende bajo la quilla,

rompiendo la vida en fragmentos 

y espumas resueltas.


Navegar a oscuras es sentir el terror

de las aguas muertas, 

bajo una luna de sangre,

 en las templadas noches

de candentes homicidios.


Se decapita la vida con el brillo plateado 

de una lágrima y el dolor es ese absurdo 

que crece enmarañando sus espinas 

en el alma.

Escrito en Noviembre 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


Meditando sobre la voz y la palabra 

Sobre las ascuas apagadas de mis pasiones,

camino con la boca silenciada a los murmullos 

y los ojos enhebrados en las remotas nubes,

donde mis pensamientos flotan huidizos

a toda crispación.


Hay una inquietud de acero, clavada 

en todos mis extremos descubiertos 

y una cautela de mudez gris,

que impide el alboroto de frases sin sentido.


La audacia conduce al fracaso de la dialéctica 

y acaso en el silencio yacen las palabras 

que nunca se pronunciaron.

En el encuentro entre la parca observación 

y la verborrea incontrolada, he hallado 

la justa medida en la discreción 

de la palabra escrita.


Palabras que puedo y debo corregir,

cuando el error es más notorio 

que las tildes, en ese momento de comunión 

entre el pensamiento, la palabra hablada

y el verso escrito.


Escrito en Noviembre 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


Cuando dejamos de ser nosotros mismos 

Las manos vacías, llenas de vacío,

repletas de gestos y esfuerzos,

que reflejan un rictus en el rostro 

y una resignación en el alma.


Caen los párpados agotados de dar la razón 

a quien no la merece, todo por el temor

de parecer diferente a los demás.

Un demencial mimetismo, que hace 

que perdamos la libertad, construyendo 

jaulas de oro, para sentirnos más cómodos 

y recompensados, cuando en realidad,

nos vendemos a una proyección 

de nosotros mismos, que no reconocemos 

por estar fuera del ámbito 

de nuestra aceptación .


Con las manos vacías y llenas de llagas

y ausencias, buscamos 

entre las voces del silencio, cualquier señal 

capaz de identificar lo más real y auténtico 

de cada uno de nosotros.


Escrito en Noviembre 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


jueves, 29 de noviembre de 2018

Lo que fuimos nos proyecta a lo que somos 

La realidad en que vivo, emerge 

de la imaginación de todos los seres,

ya fallecidos, que han formado 

el preámbulo de lo que ahora soy.


Ninguna certeza es ciertamente cierta,

cuando la duda asalta nuestros pensamientos 

y reedifica nuestras vidas.


Todo se mueve en un hipotético 

campo de fuerzas, que tratan de ocupar 

su lugar en nuestras mentes 

y nada absolutamente tiene la dimensión 

del agravio que la vida muestra

con el sentimiento de mantenernos vivos.


Nuestras bocas besan y devoran 

los espacios vitales, cuando ya nada cabe 

y la duda es un manifiesto de vida 

sobre una metafórica simpleza,

que emerge como una categórica 

resolución de todas las interrogantes.

Escrito en Noviembre 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


Eslabones de Vida

Aún en completa actividad, mis reflexiones 

se detienen en la contemplación 

de la realización de mí mismo.


En esos eslabones que se han ido sucediendo

desde la infancia, hasta el día de hoy 

y que ha dado lugar a la persona 

que reconozco en mi.


Observo mis errores mejor que nadie,

desde dentro o fuera, mis escasos aciertos 

tienen mayor dimensión que éstos.


Me gusta ser como soy, no queda lugar

para el arrepentimiento y si, para una mejoría 

que debo mantener en alza, izando la bandera 

de la concordia, aunque los oídos 

permanezcan sordos e incapaces 

de abrirse al raciocinio.


No soy la estampa de un santo, 

ni el reflejo de la llama de la perdición.

Tan sólo, un ser humano en el desarrollo 

y desenvolvimiento 

de una intención permanente 

en su propia evolución.


Escrito en Noviembre 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


martes, 27 de noviembre de 2018

Sin apenas pensarlo

Se pierde la verticalidad de la lluvia 

y la contención de un suspiro 

que no se expande  y expresa,

produce un enquistamiento en el alma

y un vacío de mortales ausencias.


El ágape está servido a los depredadores 

que mastican todas las buenas voluntades,

con gesto aparentemente inocuo

e inofensivo.


Amasamos el pan 

con las manos ensangrentadas 

y las lágrimas, apenas ablandan 

el pan ácimo, escasamente compartido.


Se pierden los recuerdos en un ayer,

que se va diluyendo por falta de consistencia 

y proyección hacia nuestro futuro.

Tal vez, con  una luz guía o esa bujía de cera,

que deshace todo propósito de  intención,

por si pesa más, el escaso arrepentimiento,

que un futuro de horizontes abiertos 

 a una nueva esperanza.


Escrito en Noviembre 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.


Creamos nuestros propios Fantasmas 

Debe de haber una línea que separe

la consciencia de la sinrazón 

y unas señales inequívocas de que se está 

produciendo el caos.


Tal vez el tiempo en que tarda un azucarillo

en diluirse en una taza de café caliente,

o ese momento en que el agua pierde

su estado líquido e inquieto,

para convertirse en sólido hielo azul,

en la inercia del frío.


No sé, no llego a comprender esa pérdida 

de la calmada inocencia, para agredirnos 

con una dinámica de mentiras 

armadas de egoísmo.


El báculo en que apoyamos 

toda nuestra racionalidad y entendimiento,

se quiebra, leñoso, ya sin vida.


De los armarios vacíos 

de nuestras conciencias, salen los fantasmas 

que tanto tememos e ignoramos,

que fueron en su día creación nuestra.

Escrito en Noviembre 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito,"zuhaitz".



lunes, 26 de noviembre de 2018

Calles ( Gargantas abiertas al pulso de la ciudad )

Las calles hablan, gargantas abiertas 

a las múltiples voces que el pueblo pronuncia.

Cómplices de soledades y besos furtivos 

en sus oscuros recovecos,

testigos silenciosos y mudos de confidencias,

al resguardo de sus portales.


Calles, manos extendidas, abiertas al ocio

y a la fiesta. Conversadoras y receptoras 

de reivindicaciones.

Arterias, donde el pulso de la ciudad,

se palpa en cada latido.


Sus avenidas son ríos de cemento 

que se prolongan hasta detenerse

en un emblemático edificio o monumento,

que capta nuestra atención y nos narra

la historia y cultura, que duermen 

en sus piedras desgastadas por el tiempo.


En el suspiro gris de sus chimeneas,

el cielo es una gran pupila, que calladamente 

observa el ritmo de una ciudad, 

errante sobre sus calles, 

desentrañando en sus laberintos,

sus aspectos y ese sentir

 de cada una de sus vidas, en el caminar diario

y en los cotidianos encuentros.


Escrito en Noviembre 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


domingo, 25 de noviembre de 2018

Púrpura

Es púrpura, sin duda. 

Golpe de sangre que asciende hasta el rubor

encendido de sus mejillas.


Es púrpura el roce de sus labios,

en el profundo beso que anega el alma 

y satura el corazón ( púrpura acaso ) 

en el latido acelerado, que desemboca 

en la pasión sentida, tras ese diálogo 

de cuerpos enredados en madejas de amor

o flores de estío, con el fondo 

de un rumor creciente de besos entregados.


Es púrpura, pulso, latido o azote 

con el que despertar al hechizo que duerme

en los párpados y que se abren

ante la belleza del amor recién descubierto.


Fuego, volcán, agua teñida en la emoción 

que fluye en sangre púrpura por los cauces

o venas abiertas a la vida.

Vida toda en púrpura de rosas crepusculares.


Escrito en Noviembre 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Acuarela 

Una acuarela de vida era su rostro.

Un reflejo de agua pura, sus cristalinos ojos.

Su mirada diluía en vapor inocuo 

toda bruma de ansiedad y ese despecho,

ante los acontecimientos que nos vencen

por su excesivo peso.


Hallé también en su rostro,

 una pincelada blanca 

 sobre el crepúsculo rojo de sus labios,

distendidos en una grata sonrisa.

No habrá nunca un lienzo tan hermoso,

donde se pudiera plasmar tanta belleza.


Ninguna aproximación a su realidad 

quedaría exenta de crítica, al ser sin duda

una clara distorsión o refracción de la luz 

que ella emitía.


Acuarela de vida, explotando en colores

y risas, en un risueño caminar 

con una actitud, que sólo los ángeles 

se atreven a imitar... ligeramente.


Escrito en Noviembre 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".



viernes, 23 de noviembre de 2018

La fragilidad de la belleza 

No soy puro. No, no lo soy.

Ensucio la belleza con mis pensamientos 

y mis ansias de poseerla y retener su voz,

sin exclamación alguna.


Sin esa precisa timidez, que impida

dar un paso más y admirar la hermosura 

de lo creado, sin agitar sus aguas calmadas,

ni irritar esa uniforme piel, que acaricia 

nuestros sentidos.


¡Es tan difícil beber de sus aguas,

sin agitar su superficie!

¿Cómo saber si alteramos

 el pulso de la belleza 

 con nuestra contemplación o aspirando

sus aromas en el aire?.


Toda incursión en la belleza, altera la armonía 

que la compone y forma.

Sólo la superficialidad de la misma

se mantiene.

En cambio, es un vano recuerdo 

de algo tan sublime y frágil...

que termina esfumándose ante nuestros ojos.


Escrito en Noviembre 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Asumir la belleza en estado puro 

El ojo traiciona lo que ve, si el alma

se ensucia de imágenes que son producto

de nuestros deseos.

La pureza nos muestra sus blancas alas

y su aleteo nos recuerda la sensualidad 

del pétalo del nardo.


Somos capaces de pecar o enajenar la mente

en la belleza que se muestra en la desnudez 

de las cosas simples 

e innegablemente sublimadas.

Los sentidos crecen en su afán de igualar 

toda la belleza, para que al sentirla 

y degustarla, tratemos de evitar pobremente 

que se extinga durante ese segundo 

retenido en nuestras  memorias.


Sobre las aguas dormidas del deseo,

sopla un viento que enerva 

el tallo de las espigas maduras 

y vuelca toda la luz en un venablo,

hasta alcanzar las profundidades 

de nuestra alma en letargo.


Escrito en Noviembre 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”


jueves, 22 de noviembre de 2018

Al calor de un amante corazón 

No quise perderte y no te perdí.

Tú te perdiste. Tu mortecina luz quedó difusa

al clarear el día. Fuiste un sueño hasta que

despertamos a otra realidad 

 en una ruptura de costumbres que generó 

tan sólo una ilusión, una aventura.

La intriga se vence a sí misma 

al ser descubierta.


Ánfora de aguas quedas, donde el nenúfar 

se marchitó, perdiendo sus aromas.

Sobre los cerros que nunca remontamos,

se halla la flor que nunca muere

y en las nieves perpetuas quedaron inmóviles 

nuestras miradas, perdidas, buscando 

más allá del horizonte esa realidad 

de brumas dispersas, que desaparecen 

y ofrecen una visión más diáfana 

en nuestras vidas .

No hay flor que evite marchitarse,

ni amor que florezca libre, si el corazón 

no es campo fértil para su cultivo.


Escrito en Noviembre 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


Te acercas a mi en la penumbra 

Quedo sorprendido entre el claroscuro 

que recorta tu silueta de álamo y ébano,

sobre el fondo que retengo 

fielmente en mis retinas.


Escucho una levedad de pasos, cuya cadencia 

y armonía, apenas separa

 el milagro de silencio y el secreto

de la sensualidad que tu piel respira.


Sudor o tal vez rocío sobre tu espalda,

afluente de un placer que se evapora 

en nubes de puro aliento, al vaivén 

de un jadeo incontenido.


El aire de la alcoba cae, circuncidado 

por los besos que estallan 

en el arrecife de mi pecho agitado

y un oropel de lunas se muestra

en el alféizar de la ventana.


Sólo el humo de una lejana chimenea,

susurra sobre la neblina nuestros nombres.

Tus pechos erguidos son astros que huyen 

al encorvarse tu espalda hacia atrás,

mientras, con los labios entreabiertos,

exhalas esa dulce muerte o éxtasis

durante el orgasmo.


Escrito en Noviembre 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


martes, 20 de noviembre de 2018

Diálogo con tu piel 

La piel toda es una extensión 

expuesta a una caricia, a la sorpresa 

o al cambio de temperatura de un sol

que asoma o se esconde, tras una nube.


Provoca una respuesta erizada a la ternura 

o a la hematoma de sangre, ante un golpe 

inesperado.

Planeta inexplorado, al límite entre 

el decidido beso, que roza la levedad 

de su contacto con los labios y la candidez 

de un aliento, que llega a quemar 

con su hálito sobre los sueños más profundos,

para despertar el deseo en letargo,

dormido sobre la blanca sábana

 de la inocencia .


Los entornados ojos, acuosos, minerales,

prendidos en la  suspensión de  una lágrima 

o cálido rocío, rodando por la corola

de unas encendidas mejillas.


Al fin, piel toda enajenada en el suspiro,

con las alas desplegadas en el contacto 

de tu cuerpo reciente y suave.


Escrito en Noviembre 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


lunes, 19 de noviembre de 2018

En un corazón unidos

Vivimos, sobrevivimos y estamos 

revueltos en una artesa, 

donde la vida nos pesa

y jamás nos contentamos.


Dudamos de cuanto vemos,

discutimos la opinión,

por querer tener razón...

¡ Y nunca nos entendemos!.


No aceptamos la igualdad 

o sentirnos semejantes,

y preferimos un “ antes”

que admitir una verdad.


Vamos de frente al abismo,

ignorando esta razón:

Sólo existe un corazón 

que no entiende de ambición 

y comienza en uno mismo.


Escrito en Noviembre 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”. 


¡ Gira, loco planeta!

Gira el mundo, gira

para olvidar su destino,

atrás quedará el camino

forjado en una mentira.


El mundo es una locura 

que desde siempre ha existido,

el provocador latido 

de un paraíso en fractura.


Un planeta que alimenta

conflicto entre sus seres,

donde sin pensar, se muere

por el odio que sustenta.


El temor creó una sombra 

y en la luz de las estrellas,

toda manifestación, por bella,

se apaga y ni se la nombra.


Y miramos con desdén 

todo impulso creativo,

ignorando ese motivo

que nos echó del Edén.


Escrito en Noviembre 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".



martes, 13 de noviembre de 2018

Ecos de antiguas nostalgias 

Se impregna el aire del llanto eterno,

mientras buscamos la espada 

que corte el hilo, del cual penden

todas las preguntas que generan dudas.


En los cajones vacíos de encuentra

alguna bola de naftalina, que recuerda 

aquella vieja ropa que desterramos 

de nuestro cuerpo.

Eso significa la salida de órbita 

a otras esferas de realidad

 y ese innegable crecimiento, más allá

de todas las sombras y ecos 

de antiguas nostalgias.


Se van diluyendo las imágenes y las voces

en el ángulo sombrío de la memoria.

Memoria que se aleja para formar un presente 

con más luz y claridad, sin el recurso 

de las velas, que el tiempo 

consume lentamente en esa lágrima 

de cera virgen, tan blanca 

como esa inocencia perdida.


Escrito en Noviembre 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


Ni dignidad, ni un nombre en tu epitafio 

Por conseguir tu alimento,

te embauco y te miento,

te convierto en jumento

para toda esa carga

que resulta más amarga.


Te pesa, te escalda

te rompe la espalda,

tu dolor es el precio,

de quien siendo necio

ha convertido en regio

para su negocio,

trabajando su ocio

al rico, en servidumbre,

sin sol que le alumbre

su labor, ni un día.

Larga es su agonía,

no sabe pensar,

sólo trabajar.


Escasa virtud

es su esclavitud.


Caro es tu alimento

¡ oh triste jumento!.

Ni siquiera asoma 

rasgos de persona.

Ya nada es verdad, 

pues la han omitido,

Se escucha el silbido,

aúlla la sirena

del trabajo y pena

que nacen contigo.


Nadie fué tu amigo, 

ni viste elegancia

tu cruda ignorancia.

Caminas despacio 

hacia la penumbra,

sin un sol que alumbra,

sin nombre en tu epitafio.


Escrito en Noviembre 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz ".