viernes, 24 de julio de 2026

Nunca dejéis de soñar.

Nunca dejéis de soñar,
nada se puede perder,
todo se puede esperar.


Cada nuevo atardecer,
las sombras, en su reinado 
muestran otra dimensión,
se disipa la atención 
sobre un lecho acomodado 
y te sientes relajado.


Ya, nadie se siente dueño 
de una voluntad erguida,
no existe norma, o medida 
sobre la extensión de un sueño.


Hay quien sueña con volar 
y mientras el sueño empieza,
en su suave ligereza,
vuela sobre el ancho mar.


Consiste en imaginar 
todo cuanto da cabida,
porque si es corta la vida,
los sueños no tienen fin.


Soñar no tiene fronteras,
sueña en potro en las praderas 
y en los mares el delfín.
Sueña el pobre y sueña el rico,
sueña el futuro, el ayer,
la punta de un alfiler,
clavada en un acerico.


Sueña quien sigue despierto,
o quien, yaciendo dormido,
presiente que se ha perdido 
en un inmenso desierto
y lo mejor de soñar,
es saber lo que culminas,
con todo lo que imaginas,
mucho antes de despertar.

Escrito en Julio 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




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