y lentamente agoniza,
soy un poco de ceniza
que con el fuego jugaba.
El ánima de las cosas
que me fueron componiendo,
soy la voz, en un estruendo
de carcajadas airosas.
Soy de ti, y no soy de nadie,
soy el alumno en la escuela,
soy la infección y secuela,
que se produce en la carie.
Soy el suceso imprevisto,
una luz que se ha apagado,
algo que fue inesperado
y no me ves, aunque existo.
Un verso en breve mención,
que en la rima se eterniza,
en una voz, que enfatiza
una diáfana dicción.
Escrito en Julio 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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