lunes, 20 de julio de 2026

Transmutación del destino. (poema filosófico)

Nadie conoce el destino,
está en una encrucijada,
la vida no vale nada,
cae al borde del camino.


Creemos en la virtud 
de imprimir en la memoria,
el paso de nuestra historia,
desde nuestra juventud.


Producto de una inquietud 
es la flor del pensamiento 
y nos sacude al momento,
por esa vicisitud,
que encuentra de forma extraña,
un dolor en nuestra entraña,
o ese plácido instante 
en que no piensas en nada
y tu vida es silenciada
en un abismo inquietante.


Es una verdad desnuda,
que ni se aumenta, ni muda 
en toda esa percepción,
nacida de la intuición,
al contemplar, cada día,
toda la sabiduría 
que queremos recoger 
cada nuevo amanecer,
porque siempre renacemos,
aunque no lo comprendemos,
en una forma distinta 
y va corriendo la tinta,
que relata nuestro sino
y si es arduo ese destino,
más ardua es esa labor 
de contemplar, que el amor 
cambia de ritmo y de forma.


Ayer,  seguía una norma,
hoy, varía  su utillaje,
que no se espera, ni acepta
y aunque su muda es perfecta,
es muy pobre su equipaje.

Así la vida discurre,
como un rio desbordado,
el destino está trazado 
mientras el tiempo transcurre.

Escrito en Julio 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





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