si adivino la intención
de quien calla, y luego lo hace.
Tal vez sea, que me place
utilizar mi intuición
y así, tomo mis apuntes.
Luego, al ver los resultados,
en muy poco me confundo,
pues hay gente, en este mundo,
que no cambia en sus quehaceres
y hay muchos amaneceres
que ya tengo contemplados.
A veces, se precipitan,
porque la paciencia falla
y aunque su boca se calla,
la acción, ya ha sido emprendida,
pues no ven otra salida,
tampoco la solicitan.
Y así, con un simple gesto,
antes de ser culminada,
esa acción imaginada,
no ha podido prosperar
y al no saber esperar
pierde su trono y su puesto.
Escrito en Julio 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
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