martes, 11 de noviembre de 2014

Para encender el Amor

La pasión por delante
para encender el amor,
sobrepasando el dolor
con sus aristas cortantes.

La pasión, el gesto mudo,
la caricia mensajera,
para derretir la cera
que hay en tu cuerpo desnudo.

La pasión ¡Siéntela dueña
de tu placer y tu instinto!
¡Ven a otro mundo distinto!.
¡Cierra los ojos y sueña!.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"



jueves, 6 de noviembre de 2014

Viento

El viento es un niño que se ha perdido
y busca a su madre en el cielo,
para pedir su consuelo
en las noches que hace frío.

El viento es el quejido
de un amor, tan desgraciado,
que de su voz ha quedado
el compás de sus latidos.

El viento es la brevedad
perpetuada de un suspiro,
el abrazo decidido
antes de una tempestad.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"



Ternura

La ternura es la delicia
que se convierte en el cielo,
cuando sientes terciopelo
en una fugaz caricia.

La ternura es diapasón,
que hace vibrar el amor
y presta nuevo color
al rojo de la pasión.

Es al fin ¡Cariño mio!.
Un dulce y suave almohadón,
que cubre tu corazón
para que no tenga frío.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"



Barro

El barro tiene un apodo,
lo llaman lodo.

El barro sucio e  inerte,
que tras de las vida queda,
cuando la vida se entrega
y se acompaña a la muerte.

El barro es un acertijo,
que guarda en su interior,
el misterio tentador
de agua fresca de un botijo.

El barro es vida sencilla
de toda la creación,
celestial impregnación,
que con agua se hace arcilla.

El barro nace del suelo
y forma la criatura,
que eleva su arquitectura,
dándole gracias al Cielo.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".

Para luchar contra el absurdo

 A medida que el siglo muere,
crecen los temores.
Sólo temo al tiempo,
ladrón impenitente,
que me roba los días,
segundo a segundo.

Antes de morir, quiero daros
las llaves que guardo
entre mis palabras,
porque necesitareis de su fuerza
para luchar contra el absurdo.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".



martes, 4 de noviembre de 2014

Agua

Agua tierna, arroyo, fuente,
agua en corro sucedido,
agua torrente y latido,
agua serpiente o afluente.

Agua abismal, subterránea,
agua milagro escondido,
agua presa, contenido,
agua leyenda foránea.

Agua límite del cielo,
agua de Sol, rubicunda,
agua exterior o profunda,
agua jugando en tu pelo.

Agua lívida en pantanos,
musgosa de verde pino,
agua que traza caminos,
que discurre entre las manos.

Agua contra la aridez
de sed  muy vieja y remota,
agua en brevísimas gotas
de perfecta redondez.

Agua, lluvia, escarcha, nieve,
agua, camino fluvial,
agua fresca, agua panal,
agua inquieta que se mueve.

Agua que rompe murallas
en la furiosa tormenta,
agua quieta, que fermenta,
agua en silencios, que calla.

Agua en gotas sucedidas,
agua de firme leyenda,
nuevo caudal, nueva senda,
agua en que nace la vida.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"




Larga es mi heredad

Larga es mi heredad y mi razón,
en versos, soliloquios desprendidos,
pensador en silencio, incomprendido,
triste lucha de un inquieto corazón.

Larga mi heredad, predico
con voz de musgo en la piedra,
que en su sonido se quiebra,
cuanto descubro y dedico.

Larga mi heredad, no puede
quedarse en el mudo papel,
si en el lector, no halle a áquel
que lo comprenda y herede.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"


Sueños de Terciopelo

Sueños de terciopelo,
sábanas de seda y raso,
para habitar el parnaso
con un pedazo de cielo.

Saeta del porvenir,
de un poeta que aún espera
entre dentelladas fieras
de un infierno por vivir.

Buscando en la Poesía
un hueco, tal vez escudo,
en donde cuenta a menudo
amargos y dulces días.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"



Los besos que tú entregaste

Quien tenga todo el amor,
que en besos se lo desgaste
o en ternura, o en candor.
Que se haga trovador,
que hallará en buena hora
a su dama y su señora
de quien se enamorará
y pronto devolverá
los besos que tú entregaste.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"


La Eternidad de un Instante

Sobre el carmín de tus labios
mi boca sedienta posa,
un vuelo de mariposas,
un beso tierno y diario.

Como alado mensajero
de mi amor, siempre reciente,
una corona incipiente
de piropos lisonjeros.

Porque en tu boca yo muero
en una dulce agonía,
que declina como el día,
cuando salen los luceros.

Hallando en la conjunción
de nuestros cuerpos amantes,
la eternidad de un instante
en mi loco corazón.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"


La Sorpresa

La sorpresa es un infante
con los ojos bien abiertos
y es también un elefante
absorto y boquiabierto.

La sorpresa es un acierto
que rompe la estructura
de una fría sepultura,
en un corazón ya muerto.

La sorpresa es desazón
que se agita y convulsiona,
es la huella que impresiona
de alegría el corazón.

La sorpresa es la razón
que se halla en la mudanza,
es el genio de la danza
y el verbo de la ocasión.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"





Si acierto el color de tu flor

Si acierto el color de tu flor,
será al fin,  que me acerco a tu vida
y sabré cual es tu preferida,
si construyo evidencias de amor.

Como el ave en el canto emitido,
guardaré la canción más hermosa,
la que tenga el candor de la rosa,
la que lleve el más bello sonido.

Soñaré toda dicha a tu lado,
lucharé por hacerla posible,
tu sonrisa, arco iris visible,
me dirá si por fin lo he logrado.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".






lunes, 3 de noviembre de 2014

Algún temor

Las campanas enmudecen
ante el canto de las golondrinas.
La calma se tiñe en el azul
de los silencios
y las pisadas se pierden
a lo largo de las avenidas.

Hay un puente inmenso,
que se extiende hacia el horizonte,
pero estamos en la otra orilla
y no sabemos si podemos cruzarlo.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz.




A veces nos olvidamos

A veces busco y me pierdo,
porque puede la impaciencia
y comete la imprudencia
de borrar en mi recuerdo.

Que en un gramo de ternura,
se encierra todo el amor
y el gesto acariciador
que destaca en su dulzura.

Queda tanto por hacer,
que a veces nos olvidamos
y aunque en verdad nos amamos,
esto puede suceder.

Escrito en 1998  por eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"



Ópalo de fuego

Tu cuerpo, claroscuro sutil en la alcoba,
su candidez se mezcla
con el aroma que de él fluye.

Tu cuerpo, bandera de tules y gasas,
donde tus pechos coronan toda ceremonia
y como altares de tu cuerpo,
brillan extraños en rubíes apagados
u ópalos de fuego extinto.

Tu hermoso cuerpo,
llenando cada espacio de mi mente,
recorriendo tu piel con mi memoria.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".



La flor de la palabra

Quiero alzarme con voz eternamente
y dejaros este vínculo en constancia,
la palabra es una flor con su fragancia,
que brota en las cultivadas mentes.

Que la vida se nos va, por incipiente,
como un soplo y queda tanto por decir,
que aunque acabe algún día mi existir,
quedarán todos mis versos por recientes.

Dejaré esto que escribo, por torrentes
de palabras que entregasteis a mi vida,
marcho así, sin un adiós, sin despedida,
con un beso y un recuerdo en vuestra frente.

Escrito por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".



Rito de signos

La voz es un rito de signos
que imitó el lenguaje del ave.
Descendió de los cielos
y el sonido formó imágenes
en la mente humana.

Su fuerza emerge de la entraña,
hasta la cima de la boca,
donde torpemente se articula,
porque aún no dominamos su secreto.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"


Siguiendo tus huellas hasta el lecho

No esperes más,
deja que las sombras de la noche
envuelvan tu cuerpo desnudo
de negro tul.

¡Vístete de estrellas
y siente la cálida brisa de Estío,
como millones de besos que te cubren!.

Siénteme por fin, ciervo al acecho,
mi aliento sobre tu espalda.
Deja que siga tus huellas,
concluyendo en nuestro lecho.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"





Vivo en la esperanza

Vivo en la esperanza que transcribo
y en la espera pongo todo el corazón,
un segundo guarda toda una emoción,
por la cual sigo mi paso y vivo.

Vivo con la mera incertidumbre
que se queda en cada día sucedido,
vivo con el paso desmedido,
amparado en un destello que me alumbre.

Vivo por vivir en ti, celoso,
por amarte y sentirme tan querido,
que merezca la pena haber nacido
y anidar tu corazón, hoy tan dichoso.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz."zuhaitz"


Poema a Aitana ( hija recién nacida de Juan Francisco Cordo )

Del sueño profundo has salido,
para llenar de alegría
cada uno de nuestros días,
sé que por eso has nacido.

Y colmar cada segundo
de esperanzas e ilusiones
y llenar los corazones
con todo el amor del mundo.

Para cambiarnos la faz
y dibujar la sonrisa
que refresque, cual la brisa
y que nos llene de paz.

Que tu voz, suene al oído,
como el canto en la mañana,
del ave, que desde el nido
pronuncia tu nombre: Aitana.

Escrito el 11/4/ 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".


Espejos rotos

Un espejo.
Un espejo en el que pueda mirarme,
donde su puro reflejo
( diamante o azogue inquieto ),
me ofrezca la simetría total
de mis facciones.

Los ojos permanecen empañados
con el aliento de quien madruga
y no se enjuaga
y se percibe la acritud en su rastro.

Los espejos se han roto
y las pantallas volaron al cielo
al evaporarse las últimas lluvias.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"






Las alas de la ternura

Un beso.
El labio fecundo posa
en las alas de la ternura
sobre la boca temblorosa.

Picoteando esa espera indecisa,
ese no atreverse a volar
y desear el vuelo.

Un beso rompe el silencio
y se hace la luz,
uniendo en el mismo hechizo
dos corazones amantes.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"


Un libro amarillento en la memoria

He robado al silencio un solo instante,
meditando sobre algunas directrices,
pasajeras de la vida, por narices,
agoreras del destino y su semblante.

Escarbando en el recuerdo, por pasado,
sobre el libro amarillento en la memoria
y la trama es conocida, por notoria
y quedamos sorprendidos por su estado.

Y es que al fin nuestro presente no ha cambiado,
cual estaba, seguirá a un pasado duro
y se traza en el terreno laminado,
con su base  construyendo así el futuro.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".


La Flor dormida

El placer se escribe sobre la piel,
deslizando los dedos o la boca.
Buscando manantiales ocultos
y originando ortos,
brotando yemas, donde anidaba el hielo
y descorazonando soledades.

Hallando la flor dormida
y dando un nuevo color,
que como la sangre,
fluya rojo y vital.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".



Cada dia que pasa

Desleído en fragmentos de constancias
con notoriedad de vértice,
anotando los días
y señalando cada espacio vacío.

El día se cierra en los ojos de la noche
y las preguntas esquivas
obtienen respuestas cada mañana,
porque lo difícil es mantener la compostura,
cuando se pierde la visión de futuro.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"

viernes, 31 de octubre de 2014

Describiéndote

Un torrente de luz,
    un verso apenas
y una voz que se eleva
al firmamento.

Una mujer de alabastro
     en carne prieta,
una diosa descendida,
un nuevo canto a la vida.

Un poema en el recuerdo
       de sus ojos
y una celeste turbación
    en mi memoria,
cuando evoco su cuerpo desnudo.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz."zuhaitz"



Piropo Nº 1

El Amor me sabe a miel
cuando escribo la ternura
en versos sobre tu piel

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"



Tras la sombra de un bigote ( sátira )

Sonríe sin que se note
para guardar compostura,
en esforzada postura
la boca tras un bigote.

Es como una sucesión
de sombras incoherentes,
el bigote repelente
es una interrogación.

Una ventana cerrada
al brillo de una sonrisa,
celosía, que a la risa
deja escondida y velada.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"




Buscar la Novedad

Dispuestos siempre
al primer embite,
porque hay un motivo
y una novedad
que surja de verdad,
nos mueva y nos excite.

El cambio en este mundo
llevado de la mano,
sea cambio liviano
o un cambio profundo,
renueva la existencia,
agranda la paciencia
y rompe la rutina
estoica y asesina.

Escrito en1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"




A Jugar

A jugar con la bruma,
a jugar a amar,
a sentirse la espuma
que viene del mar.

A jugar por jugar,
sin ganar, ni perder,
retoñando los cuerpos
hasta el amanecer.

A jugar a esconderse
y decir el lugar,
al hallar, sorprenderse
y volver a empezar.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"


La Sombra

La sombra, perpendicular
de mi cuerpo, la justicia
que bajo el Sol, su caricia
nunca deja de estirar.

Se alarga como la pena
que queremos deshacer
y de su negro poder
deja en prolongada vena.

Sombra, de la cual yo creo
que como pesada cruz,
por pecado o por virtud
llevamos, cual Cirineo.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"



Tus caricias

Tus caricias son la miel,
ese dulce caramelo
que tú guardas con recelo
oculto bajo tu piel.

La sedosa suavidad
que en el nardo de tus manos,
recogerá el Sol ufano
en profunda claridad.

Es ese genio cautivo
que amalgama tus encantos,
ese celebrado canto
que por tu amor es motivo.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"


Si mienten el azul del cielo

Si mienten los ojos
el azul del cielo,
es porque vaga la noche...
vaga por ellos.

El Amor es un amanecer
que declina en la noche
y en su caja negra
guarda los besos más dulces.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"



Resumen de un día

La danza,
el hilo y la máscara.
El resumen de un día,
ojos en los aposentos del cielo
y un notorio cansancio
en las cuencas.

El peso de la jornada,
una esposa hermosa
y una sonrisa

Que transcurra así, sin prisas
esta vida por pasar.
Que llegue lo que ha de llegar
entre canciones y risas.

Es posible que te sienta,
     que te adivine o rehuya.
Es seguro que me acerque
con un beso para darte
en esa boquita tuya.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".



No hay oscuridad más grata

No hay oscuridad más grata,
que la que deja la noche,
con un beso como broche
sobre tus ojos de gata.

Ni más suave brisa o viento,
que el que sopla en mis oídos
el recuerdo más querido
o el más bello sentimiento.

Ni existe otra redención
para poder ser salvado,
que caminar a tu lado
corazón con corazón.

Escrito en1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"

Limando las aristas

Un hilo alargado
es el sueño desmedido,
una gravedad notoria
que gira hacia abajo
y te hunde.

Un blando guijarro
que te ciñe y te moldea suavemente
y con una brevedad de párpado,
se hace duro
y te hiere la entraña,
hasta que con el merecido descanso
logramos limar
sus aristas punzantes.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"





¡Tantas vueltas da la vida!

Sube la locura a lomos
de un exceso de cordura,
que por añadidura
presumo que me la como.

Y al fin, nada me he comido,
pues no hay trazado el camino
en el cual nuestro destino
se conozca por sabido.

Y para condena o gloria,
tantas vueltas da la vida,
que es una suerte perdida
en los brazos de una noria.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"



Lo escondes bajo tu falda

Bajo tu falda
hay un millón de estrellas
y un rio muy grande
que quiero cruzar.

Entre sus pliegues,
la luz de las calles
parecen escasas
en la oscuridad.

Y mi cuerpo vaga...
¡A ver si se entera
del juego gracioso
de tu caminar.

Que coge el ritmo
desde tus caderas
 y es como un velero
que surca la mar.

Y va creciendo la ola
y tú mientras, sola
querías hallar...

La luz que crece
de la madrugada,
desde su llegada
a la inmensidad.

De un día tan suave,
que nace y creciendo
va cantando y riendo
cada despertar.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"


jueves, 30 de octubre de 2014

Buscando un horizonte

Descender de tu pecho
      a tus caderas,
buscando un horizonte
entre la conjunción
que traza una emoción
en el tupido monte de Venus, la ladera
que tiene por derecho
en el labio jugoso,
el juego más hermoso
entre dos corazones,
sin reglas, ni razones,
sin miedo y sin pudor,
basta con atreverse
a verse y conocerse
porque el juego es el Amor.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".


El cielo en tu mirada

A derramarse todo en besos
y buscar el atrio en tu mirada,
bendita por ser tan deseada
y hallarte en el altar del embeleso.

Abajo, la ciénaga del mundo
que entierra a quienes todo lo han perdido,
descuidados del amor y sus latidos,
en desesperación lo más profundo.

Dichoso aquel que pierde y siempre ama,
aunque en su desazón halla el disgusto,
pues pronto en el Amor será por gusto
un fuego declarado de su llama.

Escrito  en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".


¿Será ...el corazón?

A veces en la noche divago
perdido en el hondo pensamiento,
girando siempre por un sentimiento
de amor, que en su añoranza me deshago.

Sucede en la razón, que consecuente,
sufriendo por la ausencia, desvaría,
no pasa ni siquiera un sólo día,
que quede por la pena tan ausente.

Será que el corazón nunca me miente
y busca en su caricia la porfía
de asegurarme en tí, el alma mía,
amante entre tus labios y tus dientes.

Amante, que no busca complacencia,
si no es vivir por ti y verte dichosa,
por eso no está mi empeño en otra cosa
y busca esta misión con gran paciencia.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".


¡Ya está aquí la primavera!

Viene la Primavera
en el azul cenital,
con su manto celestial
de luz, que nadie se espera.

Y coloca un verde manto
de flores, como promesas
de amor, (chiquilla traviesa)
y nos bendice su canto.

Que asoma entre balcones
de gozo y algarabía
y una sin par alegría
en trinar de mi gorriones.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"


miércoles, 29 de octubre de 2014

¡¡Qué bien viven los Impíos!!

No quiero más piedades,
            ni que llores.
De muertos se colocan pilares,
que a los altares suben con flores.

No quiero más mendigos hambrientos,
que el Poder, ya tiene conocimiento
de cuanto nombro y digo.

Y ¡¡Qué bien viven, cariño!!.
Son ponzoña, son veneno,
que viven del dolor ajeno
y comen con el hambre de los niños.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"


Mi fé

Mi fé es la fortaleza,
que adversaria,
da sensatez a mi cabeza
en medida justa y necesaria.

No es cosa que admitamos
como remota o extraña,
por eso a veces anunciamos,
que la fé mueve montañas.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".


Sin la estridencia cotidiana

Para borrar el membrete
que anuncia todos los días
y sembrar nuevas flores al amanecer.

Olvidar los surcos terribles
del llanto y pintar la blanca espuma
de la sonrisa.

Tal vez, mejor dormir
y hallar una nueva forma
de despertar sin la estridencia
de un reloj despertador.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"


Escondiendo los trozos rotos

El sigilo es una cuchilla
y seccionando el silencio
recorro la esclerótica amarilla
del recuerdo.

En su espesura, la tristeza avezada,
escudriña el suspiro helado
de la melancolía
y en el algodón de los sueños,
disimulamos los trozos rotos
del corazón.

Escrito por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"




Un regalo

-Te regalo el Silencio
-¡No! Que no se oye.

-Te regalo la Nada.
-No tengo con qué envolverla.

-Te regalo un corazón.
-Envuélvelo con tus besos
y ponle un lazo con estrellas.
-Dame entonces todas tus noches.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"



Planeta Hombre

Suelo hablar solo
y preguntarme.
¿Porqué mi razón
gira como un planeta más
y mis decisiones están
entre dos órbitas?.

¿Porqué me siento Luna melancólica
o Sol dichoso?.
Venus, cuando amo,
Marte, cuando odio
y Plutón, cuando me siento perdido.

Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"