lunes, 14 de mayo de 2018

No es esfuerzo baldío 

A pesar del insomnio 

y la pesadez de los párpados ,

cuando la luz del amanecer es capaz

de herir las retinas.


A pesar de las lágrimas que cayeron 

en un vacío continuo, en esa verticalidad

donde se observan una vorágine de ideas

y palabras que emergen, como leños vivos

a través de un río 

que  fluye en mis pensamientos ...

Me crezco ante el desdén y la arrogancia

de quien cree que puede  subyugar mi ser,

lanzando pedradas sobre el cristal 

de mi conciencia.


Cuando se produce una unicidad 

en el reencuentro de uno mismo,

somos capaces de izar las velas

del mástil más alto, sin temor al viento.


A pesar de caer sobre mi el peso 

de todas las inmundicias y pesares,

inciertos o poco creíbles, porque exagerar

no es el remedio a todos los males

y en ocasiones solemos ahogarnos 

en un vaso de agua. 

Escrito en Mayo 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz ".


sábado, 12 de mayo de 2018

Las huellas del paso del tiempo 

Piedra blindada en el tiempo con constancias

de arena y viento.

Artífices de la forma, asistidos por el tiempo,

se fueron atesorando los instantes 

y quedaron atrapados en una gota de ámbar,

lágrima fósil del color de los sueños añejos 

que aunque desgastados, 

nunca quisimos perder y despertamos 

entre las aristas de una realidad

abrupta y salvaje.


El aire desértico, quema los párpados absortos 

ante el asombro de tanta extremidad

abatida por el cansancio

y esa imagen idílica, que se va diluyendo 

en un soplo profundo, que trastoca 

toda la imaginación.


Cuando damos por perdida nuestra fe,

aún nos queda un corto suspiro exhalado,

de cual nos servimos, para originar 

un incendio en la razón, seguido

de una tormenta, agitada por las emociones.

Así, el agua guarda recuerdos 

 sobre la piedra angosta

 y deja su huella de musgo verde.


Escrito en Mayo 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

 

Semillas de agua 

          Semillas de agua caen minuciosamente 

          sobre la garganta seca de la tierra.

          Cada gota es una esfera cristalina, que forma 

          una corona al romperse sobre la superficie 

          del agua formada en los charcos.


          Húmedas simientes de vida, labio profano 

          que besa la boca extenuada en la sed

          y ávida del frescor que ofrece su beso

          desde las alturas.


          Imaginad la profundidad 

          de una lengua de agua, bajando 

          por la glotis de la tierra, hasta llegar 

          a su corazón, desmenuzado 

           en láminas de piedra caliza, 

          reunidas en una negra baraja,

          sentenciando un silencio, ante el temor 

          de que una voz portadora 

          de nuestro sentimiento expresado,

          no llegue nunca a colocar 

          los hechos sucedidos, en la distancia correcta.


          Escrito en Mayo 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".



          martes, 8 de mayo de 2018

          Soy esa voz, que a veces recordarás

          Te estoy besando...y no lo notas.

          Beso tu cuello con el aliento de mi boca,

          cuando susurro palabras dulces en tus oídos.


          Soy esa voz que mece tus sueños, 

          la cadencia capaz de dibujar tu sonrisa

          al escucharme.

          Quien llena tu alma de añoranzas y deseas

          tenerme, aunque no me conoces,

          sólo conoces mi voz.


          Te estoy besando despacio, con tiempo...

          Hay infusiones, que llevan tanta ternura 

          y amor, que necesitan más tiempo 

          para disfrutar de sus aromas y virtudes.

          Luego, me beberás de un sorbo y...

          tal vez me olvides.


          Sólo soy una voz, incorpórea y presente,

          que te hace soñar e imaginar.

          Mi cuerpo no es mi voz,

           ni tampoco mi realidad,

          pero tú querrás presentar 

          una imagen agradable 

          y olvidarás todo de mi...

          menos mi voz.


          Escrito en Mayo 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


          En la quietud de una fría noche 

          ¡Qué dulcemente, la flor recoge sus pétalos 

          sobre el cáliz!

          La ternura hace acopio de suavidad,

          y lentamente protege su débil cuerpo 

          del frío nocturno.


          La fría noche, envuelve su sueño 

          en un negro tapiz, cuajado de estrellas 

          y algunas centellas, cruzan raudas,

          dejando una estela de fuego y luz,

          tras su repentina marcha.


          El silencio atrapa todas las músicas posibles

          y se escuchan violines de cigarras

          y gorjeos de aves, que se resguardan 

          en la espesura del bosque.

          ¡ Qué calladamente, nuestra mente

          queda presa en ese dulce encanto de plata!,

          que la Luna ofrece, sobre la sombra exigua.


          Un leve reflejo, irisa las alas brillantes 

          de una libélula y el verde musgo 

          de las piedras orilladas, adquieren 

          un tono blanquecino. En la quietud de una fría noche 

          Hace frío y apetece acurrucarse a tu lado.


          Escrito en Mayo 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


          lunes, 7 de mayo de 2018

          No deseo arraigarme

          No deseo arraigarme.

          Fuí árbol de fuertes raíces , sufriendo inviernos

          y gozando primaveras.

          Lloré mi savia, dentro de mi tronco,

          sintiendo cómo quemaba la entraña...

          todo, por arraigarme.


          Hoy soy hoja leve y dejaré 

          que los vientos venideros, decidan

          mi destino.

          No me arraigaré, perdí mi fe, mis raíces,

          en el mismo lugar, 

          donde me quisisteis ubicado,

          para tenerme en vuestro árido jardín

          de falsas flores de papel, 

          como vuestro corazón,

          permeable a la mentira.


          Me liberé de la tierra que me prometisteis fértil,

          tan sólo para sepultarme en vida.

          No me arraigaré, ahora sé que la libertad 

          y la felicidad van conmigo, y es tan sólo 

          una actitud valiente, ante la vida,

          que en ocasiones nos da la espalda.


          Escrito en Mayo 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


          La vida danza entre llamas y cenizas.

          Muda de forma la danza, pero la danza 

          es muda, sin lugar a dudas.

          La música pone voz y acento, en un intento 

          de acompasar la danza.


          Vida, danza muda o mudanza,

          todo es cristal en espejos de agua,

          que atrapan la imagen que de la vida

          formamos.

          El viento es una caricia ondulante, 

          que peina la imagen y cambia su forma.

          En un estanque caben 

          todas las flores acuáticas, como esperanzas

          fieles a su reflejo y a partir de las emociones 

          sentidas.


          La vida es uno mismo, proyectado 

          en un caminar sin cesar, hacia el ocaso 

          o el abismo.

          Todo comienza y concluye,

          se crea y se destruye,

          para encontrarse luego

          en el espíritu del fuego.

          Fuego redentor, que libera,

          para que lo que nace, muera

          bajo un fuego abrasador.


          Quien renace de la ceniza,

          nunca muere, se eterniza.


          Escrito en Mayo 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


          domingo, 6 de mayo de 2018

          De-solación

          Si el sol es vida y calor, la de-solación

          es la carencia de ese sol, que nace del amor

          y el cariño incondicional.


          Me siento desolado ante el olor 

          de tanta sangre, el peso de las traiciones 

          y las mentiras e intento encender una llama 

          en cada corazón solitario que se cruza

          en mi camino.


          Las vida nos pone pruebas y no sé cuando 

          concluyeron las preguntas del examen 

          o si debo repetir cada la respuesta 

          a cada pregunta, para hallar la correcta,

          si la hubiere.


          La complejidad de la vida, consiste

          en buscar respuestas equivocadas 

          a preguntas concretas y  tratar de convencer 

          a quienes nos escuchan, cuando no somos

          capaces de escuchar.

          Todo sería más sencillo, si el alma tuviera

          esa apertura que la noche cede a la luz 

          de cada amanecer.


          Escrito en Mayo 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


          De labios escuetos y crueles 

          Era tan cruel, que casi carecía de labios,

          mordidos por la rabia incontenida

          y el mal juicio que tenía de los demás.


          Sus ojos eran hielo en la mirada,

          fríos y vacíos de toda emoción,

          escudriñando cada movimiento, 

          como si su vida se jugara sobre un tablero 

          de ajedrez.


          Bella, con esa ambigüedad entre el bien

          y el mal, parasitando el alma lentamente,

          desde su pedestal de diosa antigua,

          resucitada en la forma.


          La amaba y mi precio fué tan alto,

          que quedaron sepultados todos los dioses 

          en el arca, donde guardaba 

          todas mis ilusiones.


          Escrito en Mayo 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


          El columpio vacío 

          Se descompensa el equilibrio reinante

          en la naturaleza.

          Se cortan  las escasas flores de primavera,

          cuando éstas revientan en pétalos

          de mil colores.


          La angustia es cárdena, como sangre seca

          que se agolpa en los márgenes de las sienes.

          Soplan nuevos vientos, áridos y estériles,

          en las continuas luchas de clases, de razas

          o de sexos.


          No se pueden abarcar los corazones 

          con las manos sucias y el alma corrompida.

          Un columpio vacío, se mece 

          con la brisa nocturna y las ventanas 

          quedan cerradas en silencio, ante el temor

          de esperar lo que nos aguarda

          cada amanecer.


          Escrito en Mayo 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


          Eclipse en el Amor

          La vida se enreda en telarañas 

          de palabras complicadas

          y malas interpretaciones.

          Se enreda por la falta de empatía 

          y los excesivos intereses de cada uno.


          Somos madejas rodando por una ladera

          de espinosos arbustos y no pensamos nunca

          en sortear todo aquello que dificulta 

          nuestro camino.


          He dejado de creer en promesas

          y lágrimas fingidas, que cortan

          como sólido cristal.

          He de sentir el amor, como una realidad 

          y lo veo como una meta utópica,

          difícil de alcanzar.


          Quise enredarme en un cuerpo de mujer

          y hallar todas las constelaciones que el amor

          forma dentro de su universo,

          pero siempre se sucede un eclipse,

          que oscurece el brillo de una estrella 

          recién nacida.


          Escrito en Mayo 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”


          jueves, 3 de mayo de 2018

          Soneto a Marian con cariño

          Me pides un soneto y no me atrevo 

          a dedicar un verso al sentimiento,

          yo sé que la amistad no es un momento 

          y el verso es para mi reciente y nuevo.


          Plasmarlo en poesía es su relevo 

          y alzarlo en su grandeza es  un intento,

          formando con las rimas, sus cimientos,

          pulsar tu corazón, si lo conmuevo.


          Si acaso el sentimiento es lo que prima,

          tan sólo he de decirte que te quiero,

          pues todo lo demás, son adjetivos.


          Concluyo este soneto, y el motivo 

          es por este terceto, que altanero

          encuentra en esta estrofa, justa rima.


          Escrito en Mayo 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


          miércoles, 2 de mayo de 2018

          Soneto a una buena amiga 


          Besar tus ojos es besar el cielo,
          llegar a un corazón tranquilo y puro,
          amarte es muy sencillo y te aseguro,
          que encuentro en tu amistad un gran consuelo.

          Es fruto de mi afán y de mi anhelo,
          mostrarte la sonrisa que apresuro,
          no quiero un corazón triste, ni duro,
          que impida de tu gracia, alzar el vuelo.

          Yo siempre velaré por tu sonrisa,
          que es un rayo de luz en la alborada
          y admiro su fulgor con embeleso.

          Escucharé tu voz, como la brisa
          saliendo de tu boca, dibujada,
          llegando a mis oídos, como un beso.
           

          Escrito en Mayo 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

          El impulso de la sangre 

          La sangre no es la materia prima 

          de un artista, sino el impulso que mueve

          su corazón, para salir de la inercia del latido 

          y crear una realidad fuera de la realidad,

          que ajusta su paso para detener 

          nuestras vidas.


          La sangre no es arte, sino el principio 

          de ese calor, que en el cuerpo genera

          la dinámica de la acción. 

          Es el oxígeno volcánico, que posibilita 

          un rapto en el tiempo y se transforma 

          en caudal o río cavernario, en nuestras venas

          o arterias.


          La sangre es ese rubor en las mejillas, 

          que da al rostro la luz necesaria, para brillar 

          como un sol, en un firmamento de alegrías

          o tumultuosas pasiones, que revitaliza

          o destruye nuestro ánimo y cada una

          de nuestras proyecciones 

          de nosotros mismos.


          Escrito en Mayo 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


          Sílfide entre el sol y las olas

          Desenredas los rizos de las crespas olas

          y portas un rayo de sol en tus cabellos.

          El cielo en el color de tus ojos, 

          es una feliz efeméride y se abren

          como pétalos en flor, ante un asombro 

          de claridades.


          Amo todo aquello en lo que posas tu mirada

          o tus pies descalzos de sílfide ingrávida.

          Tú llenas un espacio vacío, donde las sombras 

          invadieron cada propósito de luz en mi alma,

          cuando mi esperanza volaba sin rumbo,

          tratando de encontrar un nuevo pulso 

          en otro corazón para, unidos llenar 

          todos los silencios de un rítmico amor,

          en cada compás sucedido al anterior.


          Escrito en Mayo 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


          lunes, 30 de abril de 2018

          El final de las emociones 

          En los grandes almacenes, están vacíos 

          los estantes en los que se vendían 

          esperanzas a bajo coste, aunque nadie supo

          como quitar el envoltorio que las cubría,

          para evitar su oxidación.


          El impulso emotivo, yace en el fondo 

          de un tubo de ansiolíticos y las mentes

          se devanan en madejas, que ruedan

          por calles húmedas y desiertas,


          Se sustituyen las emociones conflictivas,

          con implantes en el cerebro, 

          que envían descargas para controlar 

          al individuo.


          Nadie es feliz, pero hay un control numérico 

          y exacto sobre los movimientos 

          que se generan y se reconducen,

          cuando se hallan fuera del canon 

          establecido por el sistema, 

          para que sea perfecto.

          Sin emoción, sin esperanza, 

          sólo una ruta trazada y un fin...

          sobrevivir a una muerte en vida.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.








          Programados para No Ser Libres

          La mirada se vacía, perdida en el infinito 

          y la tristeza llega a pesar sobre los párpados.

          Una visión caótica ocupa la mente 

          y se extiende un olor pestilente 

          por cada rincón de la ciudad.


          El aire es el peor alérgeno que hemos creado 

          y lo respiramos, como se respira la angustia 

          y la soledad, perdidos entre una multitud

          que nos ignora.


          Los dispositivos con internet, poseen 

          todas las neuronas que hemos perdido 

          y en las calles la lluvia ácida, produce 

          irisaciones al contacto con el aceite

          y las manchas de gasolina 

          u otros combustibles .


          El cielo es una gris pizarra,

           surcada por relámpagos 

          y los anuncios de neón, crean cortocircuitos 

          en la razón de los que aún se atreven 

          a pensar sin permiso del sistema.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


          domingo, 29 de abril de 2018

          La ilusión y su paleta de colores 

          Antes de pronunciar palabra alguna,

          tu cuerpo narra el origen del destello 

          que en tus ojos se produce,

          cuando se cruzan nuestras miradas

          y con una irresistible atracción, nuestros labios 

          rozan la textura carnal, que el amor

          aproxima entre los entrecortados jadeos

          que escapan por nuestra ansiedad,

          cuando quedan liberados 

          de la prisión de nuestros pechos.


          Parece muy compleja esa ecuación,

          que desencadena el amor, desde una pasión,

          que como fugaz saeta, atraviesa 

          nuestro pensamiento.


          He de decir que no es el control, quien dirige

          el destino de un río, sino la afluencia de caudal

          sobre su cauce.

          Lecho en el corazón o mano abierta,

          ante la emoción que plasma,

          su paleta de colores sobre unas vidas grises,

          opacas y sin brillo, cuando en su naturaleza 

          no hallaba un motivo para seguir brillando.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


          La danza arrepentida 

          Nuestro mundo, por perverso 

          ha perdido la ilusión 

          y un vals de desolación 

          danza en torno al Universo.


          La vida se vé atrapada

          por ideas, que furtivas

          presas en manos cautivas

          caen en mentes ofuscadas.


          ¡Malos tratos! ¡ Malos modos!

          ¡Stop! Retorna al cariño

          ¡Vuelve a sentir que eres niño!

          Regresa a un feliz periodo.


          Sufrimos un anatema 

          y un vértigo en la conciencia,

          porque faltos de prudencia,

          somos presos del sistema.

           Jamás supo, ni interviene 

          el tiempo al mal de los días,

          ni mis abarcas vacías 

          saben si el pie se detiene.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


          De un mundo raro ( dedicado a la última exposición del artista Rafa Villa) 


          El mundo actual es el contenido 

          dentro de una caja de cartón,

          que un niño descubre desde

          sus ojos inocentes 

          y observa con estupor y asombro.


          Desde las alturas de los rascacielos más elevados,

          se ven todas las miserias

          de las personas, que como hormigas, pululan por las calles.


          Todos llevan máscaras, para poder respirar pesadamente,

          el escaso aire, que aún 

          no se ha contaminado de su codicia.


          Nadie vé, ni escucha desde 

          sus gafas ahumadas o sus auriculares con música 

          que devora sus entrañas,

          desde sus oídos.


          El niño sujeta sus emociones 

          para no llorar y provocar 

          lluvia ácida, resultado de tanta 

          contaminación atmosférica.


          ¿Futuro? ¿Quién piensa 

          en el futuro, cuando el presente 

          nos impide ver la posibilidad 

          de un mañana inmediato.

          ¿En qué nos estamos convirtiendo?.

          El estupor es el único sentimiento 

          que llena mi alma, a través 

          de lo que mis ojos contemplan.



          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz “


          Amar sin idolatría 

          El amianto en el alma, puede evitar 

          la combustión espontánea de mi corazón,

          ante una ferviente pasión, que desmedida 

          crece.


          Que duda cabe, que la luna fué creciendo 

          en mis adentros, cuando el amor era

          una de sus fases, dilatadamente extensa 

          en dicha y a punto de entrar en conflicto 

          con los demás astros.


          En un beso se entrega el alma, bien sea

          para llenarla de gozo o destruirla 

          en la cremación de un amor, que niega

          su sucesión, sin temer las consecuencias 

          del ardor que producen los anhelos, 

          cuando los labios amantes, 

          no sofocan su cálido abrazo de valvas

          carnosas y suaves, en un suspiro 

          que encierra el incontenible deseo

          de amar y romper los falsos ídolos 

          que habíamos creado.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



          sábado, 28 de abril de 2018

          Hay noches que pesan como eternas 

          Me apremia el fuego que en tu mirada

          inunda mi espacio.

          Mi almohada es un lago extenso 

          de emoción incontenible, ante  una profunda 

          y eterna noche, que lo absorbe todo, 

          menos los recuerdos.


          He estirado al máximo la cuerda que tensa

          mis escasas sonrisas y algo impreciso 

          se rompió en algún lugar recóndito 

          de mi ser.


          Me sobrepasa el caudal de tristeza 

          que anega mis ojos vacíos de ti,

          sin brillo, en espera de un nuevo amanecer,

          para beber la luz que tus ojos me negaron.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


          Acude a mitad de camino 

          A mitad de camino, una mano encuentra 

          a otra y se produce el sonido.

          También ese encuentro se sucede 

          con la ruptura del silencio o la creación 

          de un fluido diálogo.


          A mitad de camino, tus pasos 

          alcanzan los míos y mis pies te hallan 

          en el mismo sendero que ambos recorremos.


          A mitad de camino, nos entendemos...

          yo callo y te escucho.

          Tu me escuchas calladamente también,

          en una alegre sinfonía 

          en la que no se enredan las palabras 

          y brotan cadencias de luz,

          entre dos esferas de vida, que orbitan 

          en un mismo ciclo o círculo 

          que nos rodea y envuelve.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


          Escóndete en la sombra 

          Escóndete en la sombra, observa el paso 

          decidido y marcial de quienes se precipitan 

          hacia el abismo con las mentes  vacías,

          para servir a un propósito que les impedirá 

          ver un mundo mejor.


          Blandas son las mentes, que con fé ciega

          admiten todo sin dudar.

          La duda es la razón del conocimiento,

          para crecer y ver desde otros ángulos 

          y otras perspectivas.


          Quien no duda no hallará el mejor camino,

          pues no conoce más que aquel que el destino 

          le ha trazado.

          La peor parte de ti, es tu mayor enemigo.

          No está fuera, sino dentro de ti...

          en los fantasmas que crearon 

          tus propios temores y cobardía.


          Escóndete en la sombra, al final la luz 

          entrará en todos los huecos vacíos 

          y te llenarán para curarte de tus temores

          o sepultarte con ellos, al tratar de esquivar 

          cada uno de sus rayos.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


          En su extrema levedad

          Niebla de almidón y escena

          de misterio, por entrega, 

          una tenue luz, me niega

          la imagen, que en si se apena.


          En su escasez se reniega 

          y al no mostrarse real,

          para bien o para mal,

          un blanco velo, la ciega.


          Así pues, se distorsiona,

          suavizando su contorno 

          en un punto sin retorno,

          que la lima y la erosiona.


          En su virtud, no se asoma,

          diluyendo va su trazo 

          y en sus texturas, su abrazo 

          moldeándose,se acciona.


          Nadie sabrá su verdad,

          la niebla la difumina,

          su percepción es albina

          en su extrema levedad.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


          Quiero escribir un verso inmortal 

          Ni me ensalzo, ni presumo,

          porque no encuentro el motivo, 

          escribo porque estoy vivo

          y lo que vivo, resumo.


          No poseo otra ambición 

          que no sea el dedicar

          toda mi vida, a dictar

          lo que rige el corazón.


          Mi universo, así se amplía 

          guardando todas las voces

          de quien conozco y conoce

          mi caminar cada día.


          Prosiguiendo en la porfía

          de encontrar el verso ufano,

          que ha de brotar de mis manos 

          y como una luz surgía...


          De mi mente, como eterno

          hacia mis manos recientes,

          de Luna en cuarto creciente,

          inmortal en mi cuaderno.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


          domingo, 22 de abril de 2018

          La memoria agotada en el tiempo 




          Ahuyentando de mi extrañeza

          las voces internas, que nacen de mis dudas,

          sujeto el cordón umbilical que me une

          a la espiral continua, que se desenreda

          para formar el tiempo que deja sedimentos

          en los cuadernos vacíos de las conciencias

          recientemente descubiertas.



          Se va vaciando el mar con un inflexible

          gesto despreocupado, cuando ya nada importa

          y el océano es una extensa mancha metálica

          de agua y origen de azul y gris

          sobre las frentes marchitas.



          Las flores cayeron en los campos de batalla,

          ya olvidados y cuya memoria perdura

          en el olor a sangre y a pólvora.



          Un mosquito me orbita entre la confusión

          que el caos me produce y no queda

          ni un resumen escrito, en las piedras

          que nos contemplaron.



          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

          Licantropía

          Un aullido, un gemido a la fría luna

          que nos contempla.

          Sobre la espada subyace el peso 

          de una humanidad no asimilada,

          ante el hirsutismo de la piel 

           y un olor a sangre reciente, amasada

          con el barro de las ciénagas de los manglares,

          discretamente habitados.


          Soy la bestia que crece, cuando mi humanidad 

          resulta insuficiente para hacer frente, 

          al canibalismo imperante en razas 

          que se creen superiores y tratan 

          de devorarnos, desde una paz fingida 

          y pactada por el resto de depredadores.


          ¡Ampárame! ¡ Oh, escasa luz de frío azul

          y gris nómada, en las noches de Valpurgis!

          Esta noche de verano, romperé todos

          los esquemas, morirán todos los mitos...

          Esta noche que la luna se deshace

          en hilos de plata, sobre este lago, bañado 

          en su luz mortecina.


          El gris y el azul del pantano en el lago,

          sólo se verán interrumpidos por la enajenación 

          de mi mente y la licantropía que se ha 

          generado en mi.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

           




          sábado, 21 de abril de 2018

          No me postraré ante nadie

          No me postraré ante las plantas de nadie,

          faltan raíces.

          Raíces que debieran arraigarse 

          en la tierra que nos nace y consigue

          un sólido tronco en la perseverancia 

          de los años, construidos con la dureza

          del día a día  inmisericorde, bajo un sol

          que ajusticia nuestro tiempo,

          con un calor que nos sofoca, como nos sofoca

          el desánimo, cuando el agua escasea

          y estamos solos ante la inmensidad 

          de un desierto.


          Nuestros oídos están taponados 

          y todos los ecos se marchitaron 

          por falta de respuestas.

          No me postraré ante nadie, soy árbol libre

          que alcanzará el cielo 

          entre sus ramas ascendentes 

          y sus ancladas raíces, a punto de salir,

          como una inquietud y desasosiego,

          en la tierra que nos impide soñar el cielo,

          para conquistar esa decisión 

          de vencer el miedo a la ingravidez...

          ¡ Y volar!.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


          viernes, 20 de abril de 2018

          ¡Vénceme en la noche!

          ¡Vénceme en la noche! 

          Hazte párpado inconcluso, para procurar 

          la vigilia necesaria para contemplarte

          y amarte así, reinando entre sombras

          y sábanas de algodón.


          Palpando la belleza estoy, 

          como un níveo secreto, que a pocos 

          se pudiera confiar su custodia, 

          ante un voraz bocado de ansiedad,

          que trata de devanar la imagen que ondea

          en mi mente, entre la escasa fortuna 

          y el temor a ser descubierto a plena luz.


          ¡Inocúlame tu amor, desde el áspid

          de tu lengua, nerviosa y ávida!

          En la incomprensión de la mudez 

          de los labios, surge el lenguaje de los cuerpos,

          que se van rompiendo entre promesas

          y posesivas dentelladas,

          que en una declarada confesión, 

          se llega a admitir como parte de un ritual,

          en el que un cuerpo asalta a otro

          y las almas crecen, para consumirse

          en el fuego de una pasión incontenible.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


          Saludar, comunicar, desear salud

          Ciertamente estoy con el pensamiento perdido 

          en un oasis o ensoñación, cuando la realidad 

          me asalta con su crudeza y necesito

          beber la esperanza a sorbos pequeños 

          y precisos.


          Hoy ha amanecido tarde y sin ganas,

          el sol llevaba consigo la resaca 

          del día anterior y las nubes oscuras, 

          anunciaban un mal humor, aún no declarado.


          Díficil es dibujar sonrisas en el aire

          y entonar una canción sin letra alguna,

          para evitar que nadie juzgue su texto

          como improcedente.

          Ser feliz en un día gris, 

          tal vez no esté de moda 

          o saludar amablemente al comenzar el día.


          Los ojos se cansan al hacer siempre 

          el mismo gesto interrogante, 

          bajo unas cejas fruncidas, para encontrarnos

          nuevamente ante el cotidiano dilema 

          de emitir un saludo, con voz o sin ella,

          por el temor a romper el silencio 

          y originar un estruendo de voz,

          que ciertos oídos no desean escuchar .


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


          Al pronunciar tu nombre 

          Tu nombre es viento huidizo sin pronunciarse,

          suave aliento, que lleva consigo aromas 

          y notas brillantes, cadencias que unen

          cadenas de flores y armonías.


          Una voz tan sólo, un éxtasis que flota 

          en un murmullo, acariciando el silencio 

          y despertando el gozo de sentirte

          al pronunciarte.


          Desde un pensamiento que arraiga sus raíces 

          en mi corazón, emerges como ave blanca,

          entre la espuma de mis sueños

          y la realidad supera a la imagen, que de tí

          había creado en mi imaginación.


          Toda tú, única en la seda de una voz

          sin postigos, las alas desplegadas 

          como labios, que rozan tu cuerpo 

          inédito y reciente.

          Mi amor es la arcilla moldeada 

          por una mirada tuya, capaz de derretir 

          todo lo angosto, que la vida tiene 

          en sus estridencias de soledades,

          impresas en mi ànimo, buscándote 

          en mis añoranzas.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.



          domingo, 15 de abril de 2018

          ¿Cómo hablar de Bilbao?

          Cómo hablar de Bilbao?

           Si lo llevo en las venas y la melancolía 

          de sus viejas calles está en mi corazón 

          y baja con el fluir del Nervión, 

          en mi ánimo, para desembocar 

          en mis escritos, mar adentro.


          ¿Cómo explicar, qué una ciudad que fué gris,

          puede llenarse en un instante con la luz 

          de miles de sonrisas?.

          Desde Artxanda, vemos brillar el Guggenheim,

          como un guerrero de brillante armadura, 

          bajo la estrecha vigilancia de la torre Iberdrola,

          altanera y dominando desde su elevada altura,

          todo los acontecimientos de la villa.


          Tus cimientos son tus raíces, 

          piedras de años, que han guardado 

          almas de amores e  inquietudes 

          y "susedidos txirenes", que han conformado 

          tu carácter.

          Lo viejo y lo nuevo. El gris y rojo 

          del hierro oxidado y un fulgurante plateado 

          en su nuevo museo.


          Se funden en la fragua de su acería,

          toda una amalgama de voces, etnias 

          y ritmos de vida, bajo un mismo espíritu...

          Una ciudad en progreso, que florece

          gracias a sus fecundas raíces.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


          sábado, 14 de abril de 2018

          El carácter bilbaíno 

          No te diremos dónde queda esta calle

          o aquella...te llevamos a su encuentro,

          en brazos de la armonía.

          Es nuestro carácter, duro, pero sincero 

          y amable.


          Bilbao, duro como el hierro y sensible

          como la blanda lluvia o las emociones 

          que nos guardamos.

          Nuestra cadencia la marca un zortziko,

          escalera interminable, para ascender al cielo

          desde San Juan de Gaztelugatxe.


          Bilbao se orilla hacia el mar y asoma 

          su balconada de arrecifes severos,

          para saborear la sal de sus puertos marineros.

          Es la lágrima que desciende en río,

          transformada en ría enamorada, 

          saciando su sed en el alma 

          de los hombres de mar.

          Alma de entrega a las duras faenas 

          de sus embarcaciones, buscando 

          la abundancia en la pesca 

          y ese rayo de sol que muere en el horizonte,

          posándose sobre el lomo de los montes,

          convirtiendo en azul sus verdes laderas

          y dorando la superficie de su mar extasiado.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".




          Bilbao ( Pedernal de tormentas )

          A veces tu cielo gris es pedernal

          de tormentas y sirimiri.

          Villa engarzada entre montañas, 

          anillo de luz o espada fulgurante 

          que se abre paso hacia el Abra.


          Bilbao, forjada con hierro y luz,

          respirando melancolía en tu piel,

          de amable sonrisa, abierta 

          como sus venas fluviales y ese ritmo 

          que se adentra en tus calles.


          Sabor de tertulias de café y tardes 

          en las que hallar nuevos matices

          bajo tu nublado cielo, despeinado por el viento 

          y dorado en ocasiones, por el sol.


          Bilbao, resumen de vida en cada rincón 

          de tus calles, vereda de plata y agitación 

          al ritmo de tus fiestas.


          Se detuvo tu pulso y respiración 

          con el humo de las fábricas.

          Ahora, tu pulmón se abre y tu boca

          besa el arte en flor, de entre la gentes

          que te pueblan y rodean para beber

          tu agua pura, desde los cabellos 

          que se mecen en el agreste verdor 

          de tus montes.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


          Niños jugando en la playa 

          En el batir de las olas o el hálito 

          que se desprende de la arena con el calor,

          observo esa quietud,

           en la que se detiene el paso 

          y tan sólo se trata de sentir 

          la caricia del sol en la piel 

          y el aroma del bronceador en los cuerpos 

          que transitan por mi lado.


          Un hoyo en la arena, para tratar inútilmente 

          de llenarlo con agua de mar...

          Pero así es el juego de los niños 

          y esa emoción que les produce 

          su desaparición .

          ¡ Se lo ha bebido la arena!

          Y ríen  y juegan, chapoteando en la orilla,

          con tanto temor como curiosidad,

          al sentir la espuma del mar entre sus pies.


          Se escapa el aire de unas risas

          entre sus escasos dientes,

           con la carita blanca de crema 

          y los muslos mojados ( pececillos huidos 

          del mar de sus fantasías )

          Jugando en la playa, sin importarles saber,

          que un día crecerán y olvidarán tal vez

          este día.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”



          miércoles, 11 de abril de 2018

          Nunca fuiste de nada, la mitad

          Nunca fuiste la mitad de nada,

          pues tu luz lisonjera, se proyectaba 

          en los demás.

          No vivas nunca más en la espera de buscar 

          otra nueva realidad, te completas en la obra

          de tu ser, como alguien tan auténtico 

          y manifiesto que sólo se sale por su afán 

          del propio tiesto, aunque en tu soledad

          no puedas ver.


          Ya no busques un nuevo amanecer 

          en los ojos de quien pueda ser profano

          a tu luz, y así te niegue el tacto de su mano

          y sorprenda con su ingrato proceder.


          Nunca fuiste de otra parte complemento,

          es la argucia de quien se siente incompleto,

          pensamiento,  retrógrado y obsoleto,

          que no hilvana su razón, ni entendimiento.


          No te juzgues en tu haber, siendo severo,

          porque nadie ha traspasado ese listón,

          en que luchan la verdad y el corazón,

          si tu ser muestra su luz, por ser sincero.


          Todo en ti se manifiesta por hallado,

          si es que buscas la verdad en sus guarismos,

          la respuesta la hallarás sobre ti mismo,

          toda vez en que te sientas proyectado.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

          De 


          martes, 10 de abril de 2018

          Recogerás  lo que hayas sembrado 

          No finjas nunca bondad,

          si por mucho disimulo,

          eres un grano en el culo

          que merma mi libertad.


          No te creas superior,

          empecinado en herir,

          que un día habrás de morir,

          preso en tu absurdo temor.


          Ni el canto del ruiseñor

          escuchará ya tu llanto,

          ahogado en tu propio espanto 

          de un sino desolador.


          Si no has sabido vivir

          bajo unas reglas muy justas,

          tu muerte, que tanto asusta,

          te hará dos veces morir.


          Una, por ley natural,

          porque así, siempre perece,

          lo que nace y lo que crece

          terminando en un erial.


          Otra porque la riqueza,

          que no quisiste perder,

          no te hizo comprender 

          tu egoísmo y tu torpeza.


          Por ello tu mala suerte,

          al no ver la realidad,

          consiguió que tu maldad

          vaya directa a tu muerte.


          Sin más razón, ni motivo

          que al crecer en las desganas 

          se malogra cuanto ganas

          en la tierra de cultivo.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


          lunes, 9 de abril de 2018

          Imagen fiel de tí mismo 

          Nunca vuelves tu mirada hacia el interior 

          de lo que realmente importa.

          No quieres ver más espejo que tu ojo crítico,

          basado en el autoengaño, para manipular 

          a quienes te rodean, inculcando la idea

          de confundir el temor con el respeto.


          Es una luz difusa, la que produce

           esa dispersión  sobre las sombras.

          Llegamos a confundir una misma realidad,

          al variar la intensidad de la luz.

          En un mundo de apariencias, sólo varía 

          el envoltorio, la luz escapa huidiza, 

          ignorando que las sombras son producidas

          desde su propio destello.


          Eres tú quien produce la sombra que nace,

          al ser amante de tu propia luz, el motivo

          de que tu reflejo sea o no fiel a tu realidad.

          Si mientes, te mientes a ti mismo, 

          La luz se enmascara bajo las motas de polvo 

          en suspensión, al batir la tierra con tu pies

          en la inercia que desencadena tu enfado 

          y aún así su imagen es pasajera.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


          No se requieren permisos para ser libre...y ser feliz 

          Se redujeron los males, cuando murieron 

          las preguntas, antes de ser pronunciadas.

          Todo el mundo era feliz, con que esa felicidad 

          que nace del mutismo y el silencio aceptado.


          Sometiendo nuestra libertad a la falta 

          de expresión, para evitar nuestra desaparición 

          y olvido.

          A la espera, siempre a la espera,

          para detonar la palabra justa y cambiar

          el mundo con una revolución.


          El diablo duerme en los estómagos vacíos 

          y aún sin fuerzas, la rebelión es la inminente 

          respuesta a la injusticia.

          La fuerza de la razón nace en el pensamiento 

          y se catapulta desde la voz, por medio

          de la palabra.

          Las carencias se producen por los excesos 

          que cometen quienes nos gobiernan.

          Seamos pues, quienes gobernemos 

          nuestra propia vida y destino.

          La libertad no se mendiga, se exige

          y conquista, por derecho propio.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


          domingo, 8 de abril de 2018

          Cuando se juega con las emociones 

          ¡Cuántas veces caen hacia adentro,

          las lágrimas que no vertimos!.

          No es sensiblería admitir que las emociones 

          son la lava de un volcán en erupción 

          y cuando desciende por dentro, 

          dejando cicatrices en el alma,

          el cielo se cae sobre las espaldas,

          de quienes, mirando hacia la tierra,

          ignoran el cielo, que les muestra 

          un hueco azulado entre nubes

          de tormenta.


          Los dedos buscan ese espacio 

          entre el paladar y los dientes, para emitir 

          un silbido que se haga eco, 

          en el blando corazón del silencio.


          Mi mano despierta del letargo para proclamar 

          lo que con mi voz no acierto a llegar 

          hasta el valle.


          ¡Cuántas veces, los suspiros 

          quedan retenidos! Cuando pujan 

          por la libertad de ser y manifestar

          su naturaleza de anhelos, con cerrojos

          de razón y extrañas conveniencias admitidas,

          para intentar salvarnos de las opiniones 

          falseadas de los demás.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.


          ¿Cómo llenar un vacío?

          Un hueco no se imagina 

          ser lleno, por su vacío,

          tampoco sabrá, por río 

          lo que que el caudal le aproxima.


          El tiempo no se escatima 

          con la causa de su suerte,

          mucho peor que la muerte, 

          lo que tu temor reprima.


          Nadie alcanzará la cima, 

          si no pone corazón,

          el triunfo está en la razón 

          y lo que tu mente estima.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”



          Todo aquello que molesta

          No es lo que ocurre, lo que más molesta,

          sino la inexactitud de una obra,

          cuando queda inacabada.

          El martillo que golpea cada día 

          sobre las constancias  y ese dolor agudo 

          de soportar la vida, en vez de gozarla.


          El atrevimiento de hacer comparaciones,

          cuando nada es real, ni exacto 

          y no hay situación pareja, similar...

          ni siquiera remotamente parecida.


          Los matices hacen que cambien el color,

          la textura y forma de todas las cosas y hechos.

          Nada coincide, ni se atrae en este enjambre 

          de voces perdidas y mentes que luchan 

          por salir de su propio encierro.


          Lo que más molesta, es que te digan

          cómo vivir, cuando se hallan en un naufragio 

          del cual no saben salir.

          Lo que más molesta, es que te obliguen 

          a escuchar, quienes no ponen atención

          en escucharte.

          Lo que más molesta, es que te molesten 

          continuamente y se sientan molestos,

          cuando así lo expresas.


          Escrito en Abril 2028 por Eduardo Luis Díaz Expósito.


          Cuando la juventud se pierde 

          Me hiendes como una sombra de frío acero 

          en el crepúsculo. 

          Me sacias como mar absuelto de la agitación 

          de la tormenta y todo se resume en cenizas,

          que el viento esparce, cuando ya nada queda

          y el ímpetu cesa bajo la gravedad 

          del hacha que va cercenando 

          nuestros instintos .


          El horror de lo cotidiano, el rostro blanco,

          sin expresión y la monotonía girando 

          y moliendo café con angustias 

          o sueños efímeros, que bajaron lentamente 

          y quedaron en los sedimentos de la razón.


          Me hiendes lentamente, me posees

          y me transmutas en un cuerpo,

           que retiene el paso y queda mudo 

          ante el suceso que incendia 

          cada segundo de gloria que perdemos,

          cuando la juventud se pierde 

          bajo nuestra vista cansada.


          Me hiendes vida, me arrebatas 

          entre las sombras del olvido 

          y las últimas luces de mi mente.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




          sábado, 7 de abril de 2018

          Aquel que vive al minuto 

          Alguien se come las piezas

          de un reloj desvencijado 

          y observo que no ha notado 

          su textura y aspereza.


          El sólo espera un error 

          para abalanzarse encima,

          y conseguir que esa cima

          sea un punto a su favor.


          Nada importa, no es su cuenta 

          la piedad o la empatía,

          porque está viviendo al día 

          y en su tiempo se sustenta.


          Alguien se come la vida

          y la vida lo devora,

          sin prisa, mas sin demora,

          abriendo paso en la herida.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

          martes, 3 de abril de 2018

          Soy...Cada uno de vosotros 

          Me gusta más, la fragancia que tu alma

          despide, que la de tu cuerpo, es cuanto

          puedo retener, no sólo en mi olfato,

          sino en mi memoria.


          Soy la memoria de cuanto de vosotros recibo

          y el ánimo que sembráis con vuestros actos 

          en lo más profundo de mi corazón.


          No soy vuestro, ni de nadie, pero dejo 

          vuestras voces y buenas intenciones 

          en el dintel de vuestras puertas.

          No soy vuestro amigo, sino el alma

          que un día contemplasteis y amasteis 

          y os devuelvo el amor cultivado y aumentado 

          en las semillas, que en mi habéis sembrado.


          Soy...vosotros, el espejo en el que os miráis 

          sin recelo y volcando vuestras sonrisas 

          y miradas, formasteis un estanque de amor

          y de verdad, que fluye nuevamente 

          Hasta vosotros.

          Soy...vosotros, porque en mi alma perdura 

          vuestro amor y vuestra presencia,

          por siempre.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Diaz Expósito.”zuhaitz “.


          No me habléis de Amor

          No me habléis de amor, no confundáis 

          algo sublime, con esa necesidad de sentirnos

          propiedad de alguien o que alguien

          nos pertenezca.


          No me habléis de amor, sin el sagrado oficio 

          de dar, aún sin recibir, tan sólo por procurar 

          una dicha a otra persona, sin perjuicio 

          de la nuestra.

          El propósito es sentir la dicha en la felicidad 

          de los demás, pero sin olvidarnos 

          de nosotros mismos, como artífices 

          de ese milagro.


          Amar es eso, una proyección

          de nuestra felicidad, en lis demás.

          Ser afluente que maña y refresca el calor

          de los que amamos, sin necesidad 

          de pasarlo nosotros.


          Abrir una olla y compartir lo que tenemos,

          o un corazón, o una vida, cuando los demás

          están dispuestos a hacer lo mismo 

          por nuestra persona.


          Amar es compartir, no privarte del cielo,

          viviendo un infierno, para salvar

          a quien no desea ser salvado.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


          lunes, 2 de abril de 2018

          Nada queda en el olvido 

          Nada queda en el olvido y el tiempo 

          nada sepulta en el polvo, cuando 

          es el viento del pasado, el que remueve 

          las ascuas que quedaron en cada incendio 

          o pasión de vida.


          Cada página leída, sentida o vivida 

          y apuntada, conforman el libro de nuestra vida,

          como un manantial de constancias

          que se llena gota a gota, segundo a segundo.


          Se desgastan los cuerpos,

           desde los más recios a los más sutiles 

          y tan sólo los árboles ancianos, 

          son mudos testigos de nuestro paso.


          Somos ese milagro de un breve espacio,

          en un tiempo que nos consume al vivirlo,

          pero en toda intensidad o dicha,

          se produce una cremación 

          de nosotros mismos, para morir y resucitar 

          a cada instante vivido.

          Vivir es morir poco a poco y aprovechar 

          ese instante preciso y etéreo,

          antes de que el tiempo nos lo robe

          en nuestra insensatez e inconsciencia.

           

          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



          domingo, 1 de abril de 2018

          Una llave en el bolsillo 

          Tengo una llave en el bolsillo, la única 

          que no abre ni cierra nada.

          Es la que rige mi razón y mis instintos,

          la que me recuerda el sano juicio,

          que abre todas las puertas, 

          sin giro de muñeca, ni introducirla

          en la ojiva de la cerradura.


          La voluntad, como un cielo sin fronteras 

          o un amplio camino, sin temor a tropezar,

          con una amplia sonrisa resplandeciendo 

          en la blanca camisa, que alberga un corazón 

          de puras intenciones.


          Me gusta llevar en los bolsillos, una llave 

          que no uso, una moneda sin valor

          y una esfera de cristal, que me recuerda 

          que mi verbo y mi razón no deben

          tener aristas que puedan herirme

          o herir a los demás.

          Que mi vida debe ser un corazón 

          grande y esférico, donde tenga cabida

          lo mejor de mi mismo y de las gentes

          que se cruzan por mi vida.

          Algunas, dejarán su huella indeleble 

          y otras echarán raíces en mi corazón.


          Escrito en Abril 2018 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".