Vivo en la esperanza que transcribo
y en la espera pongo todo el corazón,
un segundo guarda toda una emoción,
por la cual sigo mi paso y vivo.
Vivo con la mera incertidumbre
que se queda en cada día sucedido,
vivo con el paso desmedido,
amparado en un destello que me alumbre.
Vivo por vivir en ti, celoso,
por amarte y sentirme tan querido,
que merezca la pena haber nacido
y anidar tu corazón, hoy tan dichoso.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz."zuhaitz"
Blog para publicar poemas de Eduardo Luis Díaz Expósito "Zuhaitz". Llevo escribiendo poemas desde muy joven. La Poesía para mi es una forma de vida, de sentir y expresar. Amo la belleza en todas sus formas posibles.
lunes, 3 de noviembre de 2014
Poema a Aitana ( hija recién nacida de Juan Francisco Cordo )
Del sueño profundo has salido,
para llenar de alegría
cada uno de nuestros días,
sé que por eso has nacido.
Y colmar cada segundo
de esperanzas e ilusiones
y llenar los corazones
con todo el amor del mundo.
Para cambiarnos la faz
y dibujar la sonrisa
que refresque, cual la brisa
y que nos llene de paz.
Que tu voz, suene al oído,
como el canto en la mañana,
del ave, que desde el nido
pronuncia tu nombre: Aitana.
Escrito el 11/4/ 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".
para llenar de alegría
cada uno de nuestros días,
sé que por eso has nacido.
Y colmar cada segundo
de esperanzas e ilusiones
y llenar los corazones
con todo el amor del mundo.
Para cambiarnos la faz
y dibujar la sonrisa
que refresque, cual la brisa
y que nos llene de paz.
Que tu voz, suene al oído,
como el canto en la mañana,
del ave, que desde el nido
pronuncia tu nombre: Aitana.
Escrito el 11/4/ 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".
Espejos rotos
Un espejo.
Un espejo en el que pueda mirarme,
donde su puro reflejo
( diamante o azogue inquieto ),
me ofrezca la simetría total
de mis facciones.
Los ojos permanecen empañados
con el aliento de quien madruga
y no se enjuaga
y se percibe la acritud en su rastro.
Los espejos se han roto
y las pantallas volaron al cielo
al evaporarse las últimas lluvias.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
Un espejo en el que pueda mirarme,
donde su puro reflejo
( diamante o azogue inquieto ),
me ofrezca la simetría total
de mis facciones.
Los ojos permanecen empañados
con el aliento de quien madruga
y no se enjuaga
y se percibe la acritud en su rastro.
Los espejos se han roto
y las pantallas volaron al cielo
al evaporarse las últimas lluvias.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
Las alas de la ternura
Un beso.
El labio fecundo posa
en las alas de la ternura
sobre la boca temblorosa.
Picoteando esa espera indecisa,
ese no atreverse a volar
y desear el vuelo.
Un beso rompe el silencio
y se hace la luz,
uniendo en el mismo hechizo
dos corazones amantes.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
El labio fecundo posa
en las alas de la ternura
sobre la boca temblorosa.
Picoteando esa espera indecisa,
ese no atreverse a volar
y desear el vuelo.
Un beso rompe el silencio
y se hace la luz,
uniendo en el mismo hechizo
dos corazones amantes.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
Un libro amarillento en la memoria
He robado al silencio un solo instante,
meditando sobre algunas directrices,
pasajeras de la vida, por narices,
agoreras del destino y su semblante.
Escarbando en el recuerdo, por pasado,
sobre el libro amarillento en la memoria
y la trama es conocida, por notoria
y quedamos sorprendidos por su estado.
Y es que al fin nuestro presente no ha cambiado,
cual estaba, seguirá a un pasado duro
y se traza en el terreno laminado,
con su base construyendo así el futuro.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".
meditando sobre algunas directrices,
pasajeras de la vida, por narices,
agoreras del destino y su semblante.
Escarbando en el recuerdo, por pasado,
sobre el libro amarillento en la memoria
y la trama es conocida, por notoria
y quedamos sorprendidos por su estado.
Y es que al fin nuestro presente no ha cambiado,
cual estaba, seguirá a un pasado duro
y se traza en el terreno laminado,
con su base construyendo así el futuro.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".
La Flor dormida
El placer se escribe sobre la piel,
deslizando los dedos o la boca.
Buscando manantiales ocultos
y originando ortos,
brotando yemas, donde anidaba el hielo
y descorazonando soledades.
Hallando la flor dormida
y dando un nuevo color,
que como la sangre,
fluya rojo y vital.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".
deslizando los dedos o la boca.
Buscando manantiales ocultos
y originando ortos,
brotando yemas, donde anidaba el hielo
y descorazonando soledades.
Hallando la flor dormida
y dando un nuevo color,
que como la sangre,
fluya rojo y vital.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".
Cada dia que pasa
Desleído en fragmentos de constancias
con notoriedad de vértice,
anotando los días
y señalando cada espacio vacío.
El día se cierra en los ojos de la noche
y las preguntas esquivas
obtienen respuestas cada mañana,
porque lo difícil es mantener la compostura,
cuando se pierde la visión de futuro.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
con notoriedad de vértice,
anotando los días
y señalando cada espacio vacío.
El día se cierra en los ojos de la noche
y las preguntas esquivas
obtienen respuestas cada mañana,
porque lo difícil es mantener la compostura,
cuando se pierde la visión de futuro.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
viernes, 31 de octubre de 2014
Describiéndote
Un torrente de luz,
un verso apenas
y una voz que se eleva
al firmamento.
Una mujer de alabastro
en carne prieta,
una diosa descendida,
un nuevo canto a la vida.
Un poema en el recuerdo
de sus ojos
y una celeste turbación
en mi memoria,
cuando evoco su cuerpo desnudo.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz."zuhaitz"
un verso apenas
y una voz que se eleva
al firmamento.
Una mujer de alabastro
en carne prieta,
una diosa descendida,
un nuevo canto a la vida.
Un poema en el recuerdo
de sus ojos
y una celeste turbación
en mi memoria,
cuando evoco su cuerpo desnudo.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz."zuhaitz"
Piropo Nº 1
El Amor me sabe a miel
cuando escribo la ternura
en versos sobre tu piel
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
cuando escribo la ternura
en versos sobre tu piel
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
Tras la sombra de un bigote ( sátira )
Sonríe sin que se note
para guardar compostura,
en esforzada postura
la boca tras un bigote.
Es como una sucesión
de sombras incoherentes,
el bigote repelente
es una interrogación.
Una ventana cerrada
al brillo de una sonrisa,
celosía, que a la risa
deja escondida y velada.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
para guardar compostura,
en esforzada postura
la boca tras un bigote.
Es como una sucesión
de sombras incoherentes,
el bigote repelente
es una interrogación.
Una ventana cerrada
al brillo de una sonrisa,
celosía, que a la risa
deja escondida y velada.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
Buscar la Novedad
Dispuestos siempre
al primer embite,
porque hay un motivo
y una novedad
que surja de verdad,
nos mueva y nos excite.
El cambio en este mundo
llevado de la mano,
sea cambio liviano
o un cambio profundo,
renueva la existencia,
agranda la paciencia
y rompe la rutina
estoica y asesina.
Escrito en1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
al primer embite,
porque hay un motivo
y una novedad
que surja de verdad,
nos mueva y nos excite.
El cambio en este mundo
llevado de la mano,
sea cambio liviano
o un cambio profundo,
renueva la existencia,
agranda la paciencia
y rompe la rutina
estoica y asesina.
Escrito en1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
A Jugar
A jugar con la bruma,
a jugar a amar,
a sentirse la espuma
que viene del mar.
A jugar por jugar,
sin ganar, ni perder,
retoñando los cuerpos
hasta el amanecer.
A jugar a esconderse
y decir el lugar,
al hallar, sorprenderse
y volver a empezar.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
a jugar a amar,
a sentirse la espuma
que viene del mar.
A jugar por jugar,
sin ganar, ni perder,
retoñando los cuerpos
hasta el amanecer.
A jugar a esconderse
y decir el lugar,
al hallar, sorprenderse
y volver a empezar.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
La Sombra
La sombra, perpendicular
de mi cuerpo, la justicia
que bajo el Sol, su caricia
nunca deja de estirar.
Se alarga como la pena
que queremos deshacer
y de su negro poder
deja en prolongada vena.
Sombra, de la cual yo creo
que como pesada cruz,
por pecado o por virtud
llevamos, cual Cirineo.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
de mi cuerpo, la justicia
que bajo el Sol, su caricia
nunca deja de estirar.
Se alarga como la pena
que queremos deshacer
y de su negro poder
deja en prolongada vena.
Sombra, de la cual yo creo
que como pesada cruz,
por pecado o por virtud
llevamos, cual Cirineo.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
Tus caricias
Tus caricias son la miel,
ese dulce caramelo
que tú guardas con recelo
oculto bajo tu piel.
La sedosa suavidad
que en el nardo de tus manos,
recogerá el Sol ufano
en profunda claridad.
Es ese genio cautivo
que amalgama tus encantos,
ese celebrado canto
que por tu amor es motivo.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
ese dulce caramelo
que tú guardas con recelo
oculto bajo tu piel.
La sedosa suavidad
que en el nardo de tus manos,
recogerá el Sol ufano
en profunda claridad.
Es ese genio cautivo
que amalgama tus encantos,
ese celebrado canto
que por tu amor es motivo.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
Si mienten el azul del cielo
Si mienten los ojos
el azul del cielo,
es porque vaga la noche...
vaga por ellos.
El Amor es un amanecer
que declina en la noche
y en su caja negra
guarda los besos más dulces.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
el azul del cielo,
es porque vaga la noche...
vaga por ellos.
El Amor es un amanecer
que declina en la noche
y en su caja negra
guarda los besos más dulces.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
Resumen de un día
La danza,
el hilo y la máscara.
El resumen de un día,
ojos en los aposentos del cielo
y un notorio cansancio
en las cuencas.
El peso de la jornada,
una esposa hermosa
y una sonrisa
Que transcurra así, sin prisas
esta vida por pasar.
Que llegue lo que ha de llegar
entre canciones y risas.
Es posible que te sienta,
que te adivine o rehuya.
Es seguro que me acerque
con un beso para darte
en esa boquita tuya.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".
el hilo y la máscara.
El resumen de un día,
ojos en los aposentos del cielo
y un notorio cansancio
en las cuencas.
El peso de la jornada,
una esposa hermosa
y una sonrisa
Que transcurra así, sin prisas
esta vida por pasar.
Que llegue lo que ha de llegar
entre canciones y risas.
Es posible que te sienta,
que te adivine o rehuya.
Es seguro que me acerque
con un beso para darte
en esa boquita tuya.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".
No hay oscuridad más grata
No hay oscuridad más grata,
que la que deja la noche,
con un beso como broche
sobre tus ojos de gata.
Ni más suave brisa o viento,
que el que sopla en mis oídos
el recuerdo más querido
o el más bello sentimiento.
Ni existe otra redención
para poder ser salvado,
que caminar a tu lado
corazón con corazón.
Escrito en1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
que la que deja la noche,
con un beso como broche
sobre tus ojos de gata.
Ni más suave brisa o viento,
que el que sopla en mis oídos
el recuerdo más querido
o el más bello sentimiento.
Ni existe otra redención
para poder ser salvado,
que caminar a tu lado
corazón con corazón.
Escrito en1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
Limando las aristas
Un hilo alargado
es el sueño desmedido,
una gravedad notoria
que gira hacia abajo
y te hunde.
Un blando guijarro
que te ciñe y te moldea suavemente
y con una brevedad de párpado,
se hace duro
y te hiere la entraña,
hasta que con el merecido descanso
logramos limar
sus aristas punzantes.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
es el sueño desmedido,
una gravedad notoria
que gira hacia abajo
y te hunde.
Un blando guijarro
que te ciñe y te moldea suavemente
y con una brevedad de párpado,
se hace duro
y te hiere la entraña,
hasta que con el merecido descanso
logramos limar
sus aristas punzantes.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
¡Tantas vueltas da la vida!
Sube la locura a lomos
de un exceso de cordura,
que por añadidura
presumo que me la como.
Y al fin, nada me he comido,
pues no hay trazado el camino
en el cual nuestro destino
se conozca por sabido.
Y para condena o gloria,
tantas vueltas da la vida,
que es una suerte perdida
en los brazos de una noria.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
de un exceso de cordura,
que por añadidura
presumo que me la como.
Y al fin, nada me he comido,
pues no hay trazado el camino
en el cual nuestro destino
se conozca por sabido.
Y para condena o gloria,
tantas vueltas da la vida,
que es una suerte perdida
en los brazos de una noria.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
Lo escondes bajo tu falda
Bajo tu falda
hay un millón de estrellas
y un rio muy grande
que quiero cruzar.
Entre sus pliegues,
la luz de las calles
parecen escasas
en la oscuridad.
Y mi cuerpo vaga...
¡A ver si se entera
del juego gracioso
de tu caminar.
Que coge el ritmo
desde tus caderas
y es como un velero
que surca la mar.
Y va creciendo la ola
y tú mientras, sola
querías hallar...
La luz que crece
de la madrugada,
desde su llegada
a la inmensidad.
De un día tan suave,
que nace y creciendo
va cantando y riendo
cada despertar.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
hay un millón de estrellas
y un rio muy grande
que quiero cruzar.
Entre sus pliegues,
la luz de las calles
parecen escasas
en la oscuridad.
Y mi cuerpo vaga...
¡A ver si se entera
del juego gracioso
de tu caminar.
Que coge el ritmo
desde tus caderas
y es como un velero
que surca la mar.
Y va creciendo la ola
y tú mientras, sola
querías hallar...
La luz que crece
de la madrugada,
desde su llegada
a la inmensidad.
De un día tan suave,
que nace y creciendo
va cantando y riendo
cada despertar.
Escrito en 1998 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
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