miércoles, 30 de septiembre de 2015

Suicidio del Sol

Sombras siniestras, hojas arrastradas por el viento
y un presentimiento que se clava en los adentros 
con el frío de una daga o el filo cortante de una mala noticia.

Un suspiro pende del hilo de una telaraña   
y el aire huele a nostalgia, las ideas se agolpan en el ático 
y se confunden con las nubes.
las conversaciones se mastican  lentamente
y aunque no se sepa que decir,
todo el mundo habla sin norma
ni medida.
Se atropellan unas a otras y el caos 
se hace presente.

Anunciando su último suicidio,
el día cae sobre la hierba seca,
porque el Sol está agotado 
de deambular sobre la bóveda celeste.

Escrito en Septiembre 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito. “zuhaitz"
Publicado en el poemario:
" Calles desiertas de la esperanza". ISBN: 978-84-15176-65-7

Depósito Legal: BI-701-2016


Alma

No es la corteza, la que define el alma,
sino la savia interior o sangre presentida, 
cuando se hiela ante el terror o la sorpresa
o el hecho inesperado, que nos sobrecoge.

El alma toda, cúmulo de sensaciones,
agolpadas sobre el pecho, como flores mustias
recogidas en el delantal de una anciana,
recordando pasadas primaveras.

Caminante exhausta en el tiempo
y sujeta con alfileres, difícilmente 
a la existencia.
Suave en la dulce inocencia de algodón infantil
y adusta y triste en las otoñales tardes,
en las que los recuerdos se acomodan 
y se recuestan sobre nuestras sienes.

Alma para el Ser, para saber qué se es
y reconocer qué somos.
Alma para sentir, amar y sufrir,
soñar con un eterno vivir,
morir de nuevo y renovarse
 desde las cenizas al último nacimiento.

Escrito en Septiembre 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

Publicado en el poemario:
" Calles desiertas de la esperanza". ISBN: 978-84-15176-65-7

Depósito Legal: BI-701-2016

A prueba del viento

El Amor  es una hoja
que se mueve con el viento
y en desesperado intento 
acude en el pensamiento
para que así se recoja.

Mas, es banal la intención,
si olvidamos que un soplido
es más fuerte que un quejido,
cuando está todo perdido,
por culpa del corazón.

Soplan en la adversidad,
los vientos, que en el descuido,
dejan atrás en olvido,
todo aquello que es querido
por una contrariedad.

No es por razón que lo diga,
sino por la convicción,
que es la dedicación,
cuando crece el corazón
y así el amor lo bendiga.

Escrito en Septiembre 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”


Publicado en el poemario:
" Calles desiertas de la esperanza". ISBN: 978-84-15176-65-7

Depósito Legal: BI-701-2016

Compañeros de camino

Es en esa actitud o tesitura
de cambio o aislamiento motivado,
donde se tiende a perder el norte.

Se parte un hilo que nos sujeta 
a alguien y nos damos cuenta
de los apegos que el amor proporciona,
cuando sólo vemos a través de ojos ajenos,
que no de los nuestros.

Un inacabado lecho de constancias,
sirve de remitente, para obtener 
la dirección perdida, a la cual debemos volver.

Debe el viento peinar las olas del mar,
pero no penetrar en su realidad
y su existencia.
Cada uno de ellos, posee desde su libertad,
su propia existencia .

Cada cual tiene su propio fin, su propio afán
y su propio destino.
Nadie se queda en tu vida, son tan sólo,
compañeros de camino.

Escrito en Septiembre 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”

martes, 29 de septiembre de 2015

Aún me queda mucho amor

Nubes rojas en el cielo
y un propósito en el alma,
poder recobrar la calma,
alcanzando nuestro anhelo.

Los pasos de cada día,
mil vueltas en la cabeza
y en los ojos la tristeza
con tintes de melancolía.

Quiero llenar mi vida
y el espacio de mi cama,
con el amor y su llama
y mi alegría perdida.

Necesito amar y sueño
tan sólo con ese afán,
la vida sin amor, no es plan,
esa es mi meta y empeño.

No me abandona el dolor
y se aloja en mi experiencia,
tendré que tener paciencia,
que aún me queda mucho amor

Escrito en Septiembre 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

Sin Amor, no tenemos nada

¿Cuánta amargura cabe
en el corazón humano?.
Tanto amor guardo en mi,
desaprovechado, sin poder darlo
a esa persona, a la cual amas
y que cada gesto de alegría,
es un rayo de sol en tu alma.

¡Cuánta tristeza y nubes formadas 
por las ausencias!.
Añoranzas de sentir el cuerpo cálido de una mujer,
notar esa mirada de miel que en sus ojos tiene,
al punto de declarar que te ama y la haces feliz.

¿Se nos está olvidando amar?.
Gozar de ese milagro, donde toda belleza es poca,
porque sólo tenemos ojos para la persona amada,
multitud de detalles, que hace que un día gris,
tome tonos iridiscentes
y tu corazón esté tan lleno de amor y dicha,
que parezca explotar.

Podemos tenerlo todo, pero si no tenemos amor...
¡No tenemos nada!.

Escrito en Septiembre 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

lunes, 28 de septiembre de 2015

Los abrazos rotos

Cuando ya no quedan lágrimas
y haces de tu vida un signo más
hacia la resignación,
vuelven a herir los recuerdos,
la imagen de unos labios 
besando los labios de la amada,
dos cuerpos desnudos amándose,
envueltos en las sombras,
las promesas de amor
y la eternidad soñada.

Sientes una punzada en el alma
y un dolor que lacera tus ojos,
el vacío se instala en tu pecho
y sientes que toda la vida
se escapa entre tus dedos,
los mismos dedos enlazados
a sus manos, cuando el sentimiento 
era un río desmedido.

Sólo quedan los recuerdos, 
el frío de la angustia en el alma
y una caja vacía, donde guardar,
los besos olvidados y los abrazos rotos.

Escrito en Septiembre 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”
Publicado en el poemario:
" Calles desiertas de la esperanza". ISBN: 978-84-15176-65-7

Depósito Legal: BI-701-2016


domingo, 27 de septiembre de 2015

A Marta ( con ternura y amor )

Coincidí contigo, buscando
el fulgor de una estrella
y me cautivó tu presencia.
Vi ámbar y miel en tu mirada
y un dolor viejo enclaustrado 
en tu alma.

Buscaba apagar mi soledad,
sin embargo te amé, porque amo
la ternura que respiras por tus poros
y noté que el amor lo viviste intensamente
a pesar del dolor.

Ya no crees en el milagro del amor,
así que prometo amarte, con la suavidad
de la brisa, sin que apenas lo notes,
seré a tu ojos tu amigo y en silencio,
guardaré tu imagen y tus aromas en mi alma.

Por que se puede amar la flor y su belleza,
llevar contigo sus aromas, sin arrancar su tallo,
sin dolor, tan sólo amor diluido en el tiempo
y la memoria .

Escrito en Septiembre 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”

sábado, 26 de septiembre de 2015

Las Puertas del Paraíso

No importa el otoño en la piel,
si en el alma florece la primavera.
La alegría es la miel de la vida 
y el mejor estado civil,
es estar enamorado.

No hay mejor calor, que el que se desprende
del cuerpo de la mujer amada.
Todo un hallazgo es encontrar tu cuerpo desnudo,
entre las sábanas y mi mayor aventura es la que vivo
en una noche de amor intensa.

Perderme en tu cuerpo, deslizando mis dedos sobre tu piel
y atrapar con mis labios ese beso húmedo,
que nace del caudal de tus labios.
No vivir en añoranzas, si tu amor no es de la medida 
de quién amas, alguien sentirá tu amor y te amará sin límites.
El límite el amor, sólo se alimenta del miedo y la insatisfacción.

Cuando comprendes que el amor se siente más, si tu alegría,
es el conocimiento y disfrute de la felicidad de quién amas...
habrás dado muerte a tu egoísmo  y se abrirán de par en par,
las puertas del paraíso.

Escrito en Septiembre 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito. “Zuhaitz”.

El monte sobre la ciudad

Abajo el murmullo incontenido de la cuidad.
Ahora y aquí el fresco olor a pino y eucalipto,
el aire es tan suave, como la calma
que anega mis sentidos.

Disfruto de la belleza de las flores 
y de los barbados árboles con sus penachos
de musgo y liquen.
Quiero fundirme en el paisaje, mientras la luz 
juega entre el ramaje agreste  y los pájaros 
vuelan entre el revolotear de las mariposas.
 
Capto con la cámara fotográfica lo que a su vez,
guardo en mi mente y en mi alma, 
mientras el sol, tras la fatiga del día, va cayendo
para recostarse una vez màs sobre la ladera del monte.

Trato de evitar tu imagen en mis pensamientos,
para que no vuelva a hacerme daño,
el peso excesivo de los recuerdos.

Sin embargo en mi interior huele a muerto,
falleció tu amor para mi y con él, la ilusión que de ti
guardaba, para amarte hasta el fin de mis días.

Escrito en Septiembre 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito. “zuhaitz”.

jueves, 24 de septiembre de 2015

Sólo tú diriges tu vida

El miedo a la soledad
es vacío inexistente,
porque siempre estás presente
de aquí a la eternidad.

Es tan sólo la porfía
de no aceptar nuestro sino
y es andar en los caminos
sólo en nuestra compañía.

Solo naces, solo mueres
y todo es circunstancial,
para bien o para mal
y así ha de ser, como fuere.

Tu vida es esa ventana
de mil sucesos rotundos,
que forman tu complejo mundo,
que nace cada mañana.

A través de ella observamos
quien se queda y hace nido
y permanece el sonido
en todo aquello que amamos.

Otros no dejan constancia,
pues es muy breve su paso
y el éxito o el fracaso,
carecen de relevancia.

Todos aportan su ciencia,
su voz y conocimiento 
y ayuda a tu crecimiento
elevando su conciencia .

Pero has de saber en verdad,
que en el equilibrio rige,
que tu vida la dirige
tan sólo tu voluntad.

Escrito en Septiembre 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”
Publicado en el poemario:
" Calles desiertas de la esperanza". ISBN: 978-84-15176-65-7

Depósito Legal: BI-701-2016


El pergamino


Ya no quiero abrir más fuentes 
sobre un camino a la vida,
el surco es profundo y duele,
como duelen las heridas.

La tierra acusa su piel 
de corteza desmedida
y un río sigue su cauce
en una perfecta huida.

Caminamos sin saber,
cuál es la huella perdida
y el tiempo pasa de largo
sobre las horas suicidas. 

Nada escrito en el papel,
me lo ha borrado el destino
en una noche muy negra
que me perdí en el camino.

Despacio me fuí marchando,
echando un trago de vino
y me encontré con mi suerte
escrita en un pergamino.

Lo abrí, pues yo quise ver,
lo que en él se hallaba escrito
y estaba todo de blanco,
por silenciado y proscrito.

Un anciano fué a mi encuentro
y al verme tan desolado, 
se puso en conversación
para sentarse a mi lado.

- Muchacho, si quieres ver
cuál será por fin tu suerte,
piensa que la vida va
a encontrarse con la muerte

Por eso te he de decir
y este anciano no te miente,
que sólo existe el "ahora“,
vive tu tiempo en presente.


Escrito en Septiembre 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz“.
Publicado en el poemario:
" Calles desiertas de la esperanza". ISBN: 978-84-15176-65-7

Depósito Legal: BI-701-2016




miércoles, 23 de septiembre de 2015

El Origen del mal

El origen del mal está en uno mismo,
en mirar sólo hacia dentro 
nutriendo nuestro egoísmo.
Robando a otros sus posesiones,
para intentar en vano,
cubrir nuestras insatisfacciones.

No se puede llenar lo que llenó está,
porque lo tuyo, no es mío
y si siento un gran vacío,
será en otro lugar.
Nos traiciona la razón
unas malas emociones
y no se aviene a razones,
nuestro humano corazón.

Así el mal lo recreo,
si lo que tengo no llena
y ese vacío y la pena,
me lo produce el deseo.

Escrito en Septiembre 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”

A solas conmigo mismo

El pestillo de la puerta
me cerraron por castigo
y una cosa tengo cierta,
en mi alma no hay postigo.

Siempre fuí con la verdad,
para bien o para mal,
buscando la claridad
con un instinto animal.

Elevando la testuz
y mis ojos hacia el cielo,
inundándome en la luz
en  busca de su consuelo.

En el puro firmamento
encontré la solución,
el equilibrio y sustento
a mi pobre corazón.

Escuché una melodía,
venida de las estrellas 
y me sentí en armonía
entre las cosas más bellas.

Sólo entonces me dí cuenta,
de porqué la soledad,
en la vida desatenta
busca sólo la verdad.


Escrito en Septiembre 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”
Publicado en el poemario:
" Calles desiertas de la esperanza". ISBN: 978-84-15176-65-7

Depósito Legal: BI-701-2016


martes, 22 de septiembre de 2015

Me das la muerte

¿Porqué siento dolor
si fuí tan tuyo,
que sólo por tu amor,
perdí mi orgullo.

Ahora has dejado en mi
profunda herida
y ya no se vivir,
esto no es vida.

Mi vida sin amor,
siento a diario,
tu ausencia en mi dolor,
como un calvario.

Te di todo mi amor
y fué tu suerte,
más, tú me das dolor,
me das la muerte.

Escrito en Septiembre 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“Zuhaitz"
Publicado en el poemario:
" Calles desiertas de la esperanza". ISBN: 978-84-15176-65-7

Depósito Legal: BI-701-2016


En nombre de la Ciencia

Buscar otra meta
alzar por fin el vuelo,
luchar por un anhelo
y su fórmula secreta.

Vivir preso en la aventura
del saber y la experiencia,
en el nombre de la ciencia,
con sólo unas conjeturas.

Desarrollando una idea,
que alteró  nuestros conceptos,
la ciencia, como pretexto
de quien investiga y crea.

Tratando de averiguar
los misterios y guarismos,
que partiendo de uno mismo
buscan una eternidad.

Una racionalidad,
que no siempre es conseguida
y lleva toda una vida,
hallar su ciega verdad.

Escrito en Septiembre 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito .“zuhaitz"

Sin temor a la adversidad

Un ápice de luz , por claridades,
en toda creación, tan sólo empeño,
por conseguir coger todos los sueños
y construir así, nuevas ciudades.

Ciudades con la paz, como experiencia,
donde el temor se quede en el recuerdo,
donde no sea importante, si algo pierdo,
pues hay otra  razón y otra conciencia .

¡Sabed que todo empeño, aquí fracasa!,
pues cultivar el alma es complicado
aquel que por temor no lo ha intentado
no sabe en el amor, qué es lo que pasa.

Así queda compuesto, con la hechura
de haber perdido el tiempo embelesado
y queda su esqueleto por pelado,
tendido en su fría sepultura.

Escrito en Septiembre 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz"

Ciudad de Rascacielos

Cuando uno está solo,
las voces sólo son murmullos
y siento la marejada de la gente,
en su ir y venir.

Se origina una serpiente
que va cruzando las calles
y la vista confunde sus cabezas,
con hormigas, cuando se ven
a vista de pájaro.

Las luces de neón ocultan, con sus parpadeos,
las escasas estrellas  que pueden divisarse
a través de la polución.

Hay un sentido último sobre la realidad,
que se resiste a  morir entre arrecifes de hormigón
y la pendencia en la cuidad por sobrevivir.

Nadie escucha la voz del alma, acallada, sin duda,
por un excesivo materialismo.
La ciudad va devorando, lentamente a los ciudadanos
y desde las alturas sólo se observa las estructuras pesadas
de los rascacielos, desafiando a los cielos con la frialdad
de la mentira, con la cual fueron creados.

Escrito en Septiembre 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“ zuhaitz".

El vuelo pausado

Hay miradas frías, como el acero
y corazones ardientes en erupción
volcánica.
Es por ello que el amor se vé afectado
por los cambios de temperatura 
o estado de ánimo.

Fríos los ojos, cuando la llama se extingue
y se produce una luz mortecina,
apagada en un último suspiro.

El corazón que arde muy rápido,
produce la combustión espontánea,
se ama tan aprisa y con tanto furor,
que se consume durante su nacimiento.

Busquemos la calidez del  suave abrazo
y el beso, que huye de unos labios,
para posarse en otros.
El vuelo pausado, a ras de tierra,
pues si el amor vuela muy alto,
corremos el riesgo de perderlo entre las nubes.

Escrito en Septiembre por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

Pupilas

Pupilas abiertas, cuencos nocturnos 
que contienen imágenes profusas y huidizas.
Toda la noche, en ciernes, atrapada en unos ojos.
El misterio de un pensamiento, que queda detrás,
al fondo.

Pupilas, como ventanas al cielo,
abiertas a la extensión de los campos
o mares.
Expresiones de tristeza, alegría o ese desbordarse
todo durante la emoción, atrapados en su espejo.
Clarividencia de intención, en aguas cautivas,
cuyo color varía según el iris.
Retina donde guardar el recuerdo que se conduce,
como hilo conductor, hacia la memoria.

Escrito en Septiembre 2015 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”