martes, 16 de abril de 2019

Trastorno Bipolar 

Te vienes y vas, tejiendo con tu madeja
de encuentros, besos aéreos o despropósitos.

Alcanzas la cima para bajar con vértigo
hasta el valle donde las lágrimas son duras
y forman ríos interminables.
Hoy amas...más tarde odias
y en tu confusa mente, todo pulula
como insecto en busca de la flor, donde libar
el elixir de la vida, pero al poco tiempo
se agria y el vergel donde cultivamos el placer,
se convierte en un basurero orgánico,
de mal olor y constancias inadecuadas.

Soy libre, pero la libertad duele cuando
presa del amor o su sucedáneo,
añoras por su dependencia, esa extraña flor
que cogemos entre los labios, ignorando
que se puede marchitar y sin embargo
tenemos en nuestras manos el poder
para realizar acaso, un pequeño milagro.

Escrito en Abril 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

Un pequeño pueblo detenido en el tiempo 

Busco los senderos ignorados por la lluvia,
sin la opacidad de la sombra,
pero con la clemencia del  sol.

Guiado por la intuición,
paseo por caminos empedrados en siglos,
con mis zapatos cómodos y una mochila
con ilusiones, dos libros y una agenda.

El sol, acostado sobre mi espalda
y un horizonte por seguir, interrumpido
por viejas casas que tosen sus edades
a través de las chimeneas.

Huele pan reciente y viandas de cerdo,
colgadas en torno al hogar.
Un caldero de cobre y aperos de labranza,
coronados por algunas mazorcas secas
de maíz, destacan en un pequeño almacén.

Se detiene el tiempo y durante
una amena conversación, nos trasladamos
a una edad remota, donde la bombilla
no existía ni en la imaginación.

Las campanas de la iglesia marcan las horas
de las misas y los pájaros
sobrevuelan el campanario, bajo un cielo
tan azul, como efímero...
al calor de la tarde.

Escrito en Abril 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

domingo, 14 de abril de 2019

Construye tu propio mundo 

Un arpegio, acorde perfecto o disonante,
una vida por vivir y por delante...
un cúmulo de ideas por cumplir,
con infinitas ganas de vivir.

Un brote de uva en un sarmiento,
cuanto se espera del conocimiento.
Abrazar cuerpos y guarismos
y encontrarse por fin con uno mismo.

Un derrotado fracaso por un techo de ilusión
si un amor muere, brota otro en el corazón.
Una llama que se apaga,
una vela que despliega.
Una extensión, una vega
en una visión muy clara.

Romper y crear el hechizo
en todo cuanto compone
lo que la mente propone
y la inconsciencia deshizo.

Abre los ojos y mira
todo cuanto vibra y gira.
Tu pensamiento es profundo...
construye tu amplio mundo.

Escrito en Abril 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



¡ No me agiten la copa!

¡ No me agiten la copa! Quiero apreciar
los sabores genuinos de la vida y sentirlos
en el borde de mis labios.

Saborear lentamente el agridulce elixir
de esta existencia caótica e imprecisa.
El amargor de los labios que han bebido
todas las lágrimas, que brotaron
desde los ojos hasta las comisuras
o el dulzor de una alegría, traviesa, joven
y encantadora. Tan fugaz, que apenas
queda un leve aleteo de su plumaje
en una dibujada sonrisa.

¡ No me agiten la copa! No quiero
que pase rápido este trago que busco
y luego reparto en mi paladar ( bóveda
de mi templo del saber ) a través
de esta bebida o licor que va madurando
en las cubas de la experiencia.

Escrito en Abril 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


viernes, 12 de abril de 2019

La voluntad Quebrada 

Desde el ático de la indiferencia
se contempla la sangre vertida
sobre la arena...Y nada afecta, porque el olor
no llega hasta las alturas y siempre
se mira hacia arriba.

Nos hieren los vértices de las miradas
que inciden penetrando en el alma
y dejan cristales residuales
 con malas intenciones y la voluntad quebrada.

Por eso crece la hierba más alta
que la guadaña y siempre brota el temor
de que se cercene cualquier intención
de cambio.

El miedo mata tanto como la indiferencia,
mientras crecen las espadas
en los campos de batalla abandonados.

Escrito en Abril 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


¡ Ojalá nos volvamos a encontrar!

Apenas el perfume permanece en el aire
y una voz se pierde en la lejanía.
Se agita un pañuelo y con los ojos enturbiados
se pronuncian escasas  palabras,
 que tropiezan entre los dientes, mientras
una lágrima perfecta y redonda deja
un surco de sal en la mejilla.

Siempre se siente un hálito de aire frío
que queda en las despedidas
y surge un suspiro que escapa del pecho,
junto con el anhelo puesto
en el próximo encuentro.

Se diluyen las figuras,
como si una densa niebla, ocultara
los recuerdos compartidos.
Existe un vacío que va creciendo
y es difícil dejar todas estas impresiones
en los armarios del olvido.

Tan sólo los encuentros fortuitos,
recuperan ese sabor de un tiempo
que guardamos entre cartas amarillas
y tras los cristales velados, que quedan
en nuestra memoria.
La imagen es fiel, tan fiel como la fuerza
con que quedó impresa
en nuestras almas.

Escrito en Abril 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".




jueves, 11 de abril de 2019

Las últimas luces del  ocaso 

Cae la luz sobre un horizonte que se pierde
ante nuestra vista, apenas sin música
va descendiendo un torrente
 de espuma blanca y de nada sirve
tratar de atraparla con los dedos.

Acaso ya, sean sarmientos rígidos
que se mueven con torpeza y aquél brillo
que antaño había en nuestras miradas,
se ha vuelto gris con una tremenda opacidad.

Vemos los últimos destellos, chisporroteado
en una ilógica pared de cielo desprendido
y vamos descendiendo lentamente
hacia un estado de No- Ser incalculable.

Una fundición de sensaciones amainan
y se entregan en un letargo y desaparecemos
sin dejar un rastro o una estela que muestre
nuestro paso por esta existencia.
La levedad del ser es manifiesta
dentro de esta realidad,
pero existen sin duda...otras realidades.

Escrito en Abril 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

miércoles, 10 de abril de 2019

Pentxo ( la casa del buen comer )

Un inglés vino a Bilbao
con ánimo de comer
y exclamó: ¡ No puede ser!
¡Qué bueno está el bacalao!.

Es que yo le di un consejo:
- Si paseas entre calles,
párate en Belosticalle,
en medio del Casco Viejo.

Has de calmar tu apetito,
pues en “Pentxo “ su cocina
se la conoce por fina
y así lo siento y admito.

El inglés, muy satisfecho
y como buen comensal,
en nuestro encuentro casual
puso su vista al acecho.

Habló con el consulado
y describió maravillas:
- En “Pentxo” hasta la tortilla
tiene un sabor destacado.

Y se trajo un cocinero
británico, por supuesto,
muy remangado y compuesto
para aprender con esmero.

La cocina y el saber
en Bilbao tiene un rincón
lo digo de corazón...
" La Casa del Buen Comer”.

Escrito en Abril 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

Esbozo de mi retrato 

Me pierdo entre marejadas de emociones,
me traicionan el ánimo y la fe convulsa
que deposito en la gente.

Camino entre las dudas que los demás
consultan y vuelcan sobre mi conciencia
y llevo conmigo, una escasez de recursos
y un exceso de voluntad.

Mis libros ocupan un espacio que no tengo
en mi casa, ni tampoco en mi alma.
Lo más abundante en mi vida
es el hambre de conocimiento.
Mi política es ser feliz y vivir la Poesía
con los 6 sentidos. ( Si. El último es
el sentido común ).

Los amigos y las trufas  escasean, por eso
hay que tener buen olfato.
No quiero tener que morir, para que digan:
¡ Qué bueno era !. Soy travieso, que no malo.
Si vivo a duras penas es porque las penas
son muy duras.
Soy más ancho que alto y la ventaja
es que me cabe mucho amor
entre pecho y espalda.

Escrito en Abril 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







Áspid de dulce veneno 

Tus labios eran una copa
 donde bebía el placer del amor
en un profundo y lento trago,
 que me ofreciste con un beso.

Fresa salvaje o cereza con una gota de miel,
dulce veneno que me inoculaste,
cuando mi mirada se detuvo en tus ojos
y como áspid letal,
me enredabas con tu cuerpo
hasta la asfixia de mi alma, presa ya
y cautiva de tu abrazo,
 yendo hacia el desmayo, para entrar
en una región olvidada,
sin brújula ni un porqué.

Entre tinieblas te busqué
y encontré sobre mi cama,
la densa huella de tu cuerpo, el aroma
de tu perfume y una nota escrita con un adiós
sin signos de puntuación,
ni una triste lágrima desprendida de tu mejillas,
humedeciendo el papel.

Escrito en Abril 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


A pesar de la distancia 

Te saludo nuevamente, pero ya
no escuchas mi voz.
Intento recobrar tu imagen de entre la gente
y las brumas azules de algunos cigarrillos.

Estuve pensando en ti, en el instante
en que la mudez de las calles, las hacen
más transitables, mientras los pasos suenan
sobre un asfalto endurecido por la fría lluvia
y por tus ausencias largas e interminables,
que se extienden sobre mi ánimo,
como avenidas que se prolongan
hacia un recóndito lugar...en ninguna parte.
Estuve pensando en ti, a pesar de la distancia
entre tú alma y la mía.

Escrito en Abril 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".




lunes, 8 de abril de 2019

Aquellas cartas que guardé

Cartas, simples misivas,
donde se dejó un mensaje,
que ligero de equipaje,
queda en la mente y se archiva.

Cartas que son la emoción
de quien nervioso, las abre
y es surco de aquél que labre
su fruto en el corazón.

Cartas de amor o de olvido,
de alegrías o tristezas
y que nos traen de cabeza
por lo que hayamos sentido.

Cartas que siempre guardamos
por ser parte en nuestras vidas,
páginas descoloridas
que alguna vez olvidamos.

Escrito en Abril 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

Los bosques impenetrables de nuestra civilización 

Con la precaución de no dejar abiertas
las ventanas de mi intimidad, ni abrazar
el volumen incorpóreo
de cualquier sueño ajeno... Camino.

Los senderos son enigmas que se muestran
sin resolver.
A cada paso nos sorprende un nuevo reto
y siempre encontramos a alguien,
dispuesto a presentar batalla
en un absurdo duelo.

Se pierden la migas de pan,
 con las que marcamos nuestros pasos
en el camino o se las comen
las aves de rapiña ¡Da lo mismo!.
El resultado es que estamos extraviados
en un cruce de caminos y ante nosotros
se muestra un bosque oscuro e inexplorado.

Hay zonas tan boscosas y oscuras,
que apenas podemos divisar el cielo.
El calor y la humedad nos puede asfixiar
y el deseo de respirar aire puro, se convierte
en una notoria necesidad.

Sobre el asfalto también crece un bosque
o selva que asfixia nuestra libertad
y forma de vida, entre estructuras
de hormigón.

Escrito en Abril 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz ".




domingo, 7 de abril de 2019

Alas de Mariposa

La vida tose la incomodidad de presentirse
etérea, voluble y frágil.
La ilusión es polvo de ala de mariposa
y en cada vuelo, se va perdiendo
su impregnada constancia.

La luz surge irradiando belleza,
para quemar sus alas en la dicha
de un feliz encuentro.

La muerte emana desde una mentira
que niega la luz y absorbe todo grupúsculo
de iniciativa al vuelo, para descender
hacia el abismo de una existencia finada.

Entonces se produce un eclipse
 y se duerme el pensamiento, en espera
de una mano que sacuda
una intención de vida, en un nuevo afán
de rendir culto a una eternidad,
que tan sólo imaginamos como auténtica
y cierta.

Escrito en Abril 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


Odia a la muerte que arrebata...

Aplasta los cráneos con un martillo,
reduce a polvo lo que los gusanos mortuorios
no pudieron transformar.
¡ Odia, si! Odia a la muerte,
que sin remordimiento te arrebata ese cuerpo,
en el que has sembrado tu amor.

Ahora que la soledad es una sombra
que se cierne sobre tu conciencia
y las lágrimas huyen de tu rostro,
para que nadie contemple tu sufrimiento.

Odia a la muerte, que ríe con una insonora
carcajada, la cual sientes
en un aterrador vacío.
Llora y gime, pero espera que amanezca
y sea el nuevo día, quien te recobre
del dolor y de las sombras.

Escrito en Abril 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

Bajo un pálido rayo de luna 

Bajo un pálido rayo de luna, con apenas
una leve irisación en su lividez,
el musgo crece lentamente
sobre las tumbas viejas, en las que no quedan
ni un triste recuerdo.

Los huesos se amontonan en un rimero,
antes testigos de un impulso de vida.
Ahora  las lápidas cuarteadas, recuerdan
la piel agrietada en los últimos estertores
y la muerte llegaba ciega
y vacía de sentimientos, para cortar el hilo
del cual la vida permanecía suspendida,
bailando alegre, ajena a su destino.

Bajo un pálido rayo de luna,
alguien lee un epitafio ( resumen grabado
en la piedra, antes blanco alabastro impoluto ).
Ahora triste angustia de un pasado
cubierto de polvo y una vieja humedad
entre las rendijas.

La vida huye temerosa entre las grietas
y se escapa la existencia, como luz
de entre las sombras del sótano, que yace
agazapado en el subsuelo,
sumido en el silencio.

Escrito en Abril 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".






sábado, 6 de abril de 2019

Cosas del Amor ( soneto)

Una historia de amor me tiene muerto,
aunque sólo de amor no he de morirme,
esa idea ha querido perseguirme
y el destino lo tengo por incierto.

Por amor, necesito estar despierto
y en verdad de su afán quiero nutrirme,
que no es caso, que logre destruirme,
si está mi corazón al descubierto.

El amor da sentido a nuestra vida,
cuando sabes por fin, que has encontrado
un sentido y una clara dirección.

No consiste en cerrar viejas heridas,
ni sentirte en su ausencia desgraciado,
pues son cosas que dirige el corazón.

Escrito en Abril 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.” zuhaitz”.

¿Cuánto hemos perdido?

Cuando una lágrima se seca,
queda sobre rostro la sal de la angustia.
La negación de tu amor se elaboró
con las mentiras del pasado, cuando dijiste
que me amabas.

Si acaso vivo en una mentira,
tal vez la realidad sea el sueño de la razón.
En pocas cosas creo y Dios no existe
para el ser humano. Dios no es humano
y escapa a nuestra comprensión.
Le vendemos, le traicionamos  y el hedor
de nuestras mentiras es directamente
proporcional al tamaño de nuestra traición.
No hay mayor infierno que vivir sin fe en nada
y perder la esperanza en una vida eterna,
cuando se mata al amor  y a ese Dios
que aún sin comprender, nos abre una luz
en nuestro camino.
Si la vida es un camino que conduce
a la muerte y todo acaba en un fatal destino...
la vida es una broma de mal gusto
y el amor una mentira
para endulzar pobremente, esta amarga
existencia.
¿ Qué hay de cierto entre tanta falsedad?.
¿ Se puede vivir sin alma?.
¿En que recodo del camino, perdió
el ser humano su humanidad
y la chispa divina que le mostraba el sendero
hacia la inmortalidad?.

Escrito en Abril 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


Sobre un vacío repleto de nostalgias 

Te presentía carne disuelta entre enredos,
porque entre las mareas de las dudas,
hay voluntades que naufragan
y a la espera de la primavera de Abril,
llegó Septiembre con su otoño.

Nunca sabremos cuando la vida detiene
la inercia de su paso.
 Somos agua dibujando flores, bajo el ala
desplumada y triste de un viento de otoño,
apaciguando tumultos y vertientes,
aguas descendiendo desde las colinas
hacia los valles.

Las gotas de lluvia caen
como signos de admiración sobre el asfalto,
sobre la tierra agrietada y sobre las almas
que esperan un milagro por suceder.
En esta tierra, la carne es el olvido de la piedra
y el registro de los años que van pasando
y se quedan paralizados en las memorias
perdidas .

Las lombrices buscan la humedad,
antes de que su piel se reseque bajo el sol...
inevitablemente.
Hay un acopio de nostalgias tras los cristales
y un fuego encendido al fondo,
bajo la chimenea.

Los ángeles perdieron sus alas y ya nadie
cree en los milagros.
Ante la imposibilidad de guarecerse
bajo la lluvia, un haz de fuego desaparece,
mientras cesa de llover y nuevamente
sale el sol, resuelto, orondo y total.

Hay cavernas en los montes
y en las vidas desocupadas que vagan
sin respuesta por los caminos, mientras
un apetito de luz se muestra tímidamente
tras las nubes y posteriormente,
la noche engendra todo un broche
de estrellas.

Ahora el tiempo se detiene durante el insomnio
y es difícil conciliar el sueño, cuando la mente
divaga sumida en los recuerdos.
Me asomo al balcón de tus ojos
para contemplar acaso, el último resumen
de un beso perdido y encuentro
un vacío inexplicable, que apenas sostengo
sobre mis hombros.

Mis dedos son ramas de un árbol desnudo,
que intentan arañar el cielo para recobrarte
en mi memoria, en mi vida y en ese cielo
que imagino ante mi.

Escrito en Abril 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".




jueves, 4 de abril de 2019

El vértigo de vivir 

Morimos cada noche y resucitamos
cada mañana...sin embargo tememos
el último sueño.
Yo sé que la ilusión es sólo apariencia,
también el brillo que damos a nuestra vida,
para que no nos resulte tan triste o tan gris.

Es más fácil negar a Dios, que dar fe
de su existencia. No podemos demostrarlo,
pero si sentirlo en nuestras vidas.
Así que sólo nos queda la certidumbre
de lo incierto.

Si luchas, que sea por la paz.
No amases tu gloria
con las manos manchadas de sangre.
No arranquéis el acero
desde los nervios enfermos de la tierra,
pues toda victoria huele a sangre, pólvora
y a ruido de sables, llevando sus cadáveres
en hombros y convirtiendo las banderas
en vendas ensangrentadas.

Camina recto y con honor, los espinos crecen
en caminos pedregosos, no transitados
y acaso el destino sea el final de cada camino
que trazamos en las rutas de nuestras vidas.

Quien intenta arbitrar las conciencias ajenas,
tal vez pierda su propia conciencia,
porque hoy somos lo que somos,
porque arrastramos lo que fuimos, para ver
lo que podemos llegar a ser.
Que duda cabe de que la razón se genera
cuando despertamos
del sueño de la inconsciencia.
Es por ello que deseamos el vértigo
que supone vivir, ignorando la calma
que pueda ofrecernos la muerte.

Escrito en Abril 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".