mantengo mi credo, al igual que hoy.
Hay quien me envidia, crítica y me niega,
no quieren mostrar una sola entrega.
Tan sólo aparentan ser personas buenas
y en su soledad maduran mis penas.
Hierve un desconsuelo, dentro, en mi cabeza,
siento que su error, es su gran torpeza.
Vivo en mi alegría, que es escasa y poca,
me mantengo al margen y cierro mi boca.
Me invade tal vez, la melancolía,
como la rutina que vivo en mi día.
Esta suerte infame, apenas se nombra,
no caigo de bruces, no quiero postrarme,
no pueden, e intentan seguir y alcanzarme,
persiguen mis pasos, detrás de mi sombra.
Escrito en Agosto 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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