jueves, 7 de agosto de 2025

Como una verdad, a medias.

Como si fuera una verdad a medias.
Como si un viento largo, fuera el motivo 
para despeinar los cabellos y las ideas,
contrariando el camino decidido 
y sentenciándolo como “No muy acertado”.


Como si el error fuera tan presente, 
como cotidiano.
Sin una luz de innata presencia, que señalice 
lo que es correcto y disuelva aquello 
que no lo es.
Así se manifiesta la imprecisión, en la morada 
mental, habitada por la duda.
La eterna duda y sus imprevisibles variantes.


Como si nos faltara algún paso, para dejar 
constancia de nuestro caminar, largo o
extremadamente corto.
La única certeza es ese temor a equivocarnos,
e ignorar que, hasta en la duda se manifiestan,
al menos dos vertientes, que parten
de un mismo cauce hacia varios destinos.


¿Destinos o caminos?
¿Cuál es la resolución inequívoca, 
para encontrar esa verdad, que buscamos?
Tal vez, en cada paso que decidamos dar,
podremos hallar las respuestas, a algunas
de nuestras preguntas.
La incógnita es acaso, una sombra 
que se alarga y nos persigue detrás de cada
foco de luz de inteligencia y que encontramos 
entre las tinieblas de todas nuestras dudas 
existenciales.

Escrito en Agosto 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




No hay comentarios:

Publicar un comentario