enamorada de la luz matutina,
abriéndose paso entre densas nubes,
que separa con sus tibios dedos.
Como una promesa de radiantes espejos
sobre una tierra sombría, reparte sus alegres
dones, penetrando en el alma
de todos los seres que la habitan.
Desde una esfera incandescente proyecta
haces de luz sobre los espejos del agua,
en un juego de brillos y destellos, que imitan
el fulgor de las estrellas.
Salpicaduras de agua, o fuego cautivo,
huyendo en una danza de rumorosos
cantos furtivos,
celebrando el renacimiento de la luz.
Escrito en Agosto 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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