de una sinrazón innata,
que lentamente nos mata
destruyendo nuestro credo.
El espanto es la sorpresa
de un horror, no presentido,
que acelera tu latido
y en tu temor, te atraviesa.
El miedo es lo irracional,
que aún, no sabiendo su causa,
te mantiene en una pausa
desarrollando su mal.
Cuando te hayas convencido
de su inestabilidad,
conocerás su verdad
y entonces, lo habrás vencido.
El origen de un temor
es el desconocimiento,
que nubla tu pensamiento,
como un ángel vengador,
que arrebata la consciencia
y la razón, la domina,
ha de crecer tu autoestima
con tesón y con paciencia.
Ver que su naturaleza
es un fruto que, inmaduro,
te hace débil e inseguro,
al brotar en tu cabeza.
Si sabes que se aparece,
desde tu inseguridad,
conquista tu realidad
y el temor…¡Desaparece!
Escrito en Agosto 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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