lunes, 25 de agosto de 2025

Siempre que llueve, escampa.

Alguien, sus brazos agita,
pero el viento mudo, calla,
su gesto es ruin y canalla
y además, lo regurgita.


En toda firme expresión,
nuestra convicción, madura,
en un tiempo que perdura 
durante su digestión.


Se tiene la convicción 
de estar en un sano juicio,
sin la mella o el perjuicio,
que pueda herir la razón.


Buscamos esa ocasión 
y aunque no nos hagan caso,
nadie piensa en el fracaso,
cuando hay determinación.


Alguien eleva su voz
en medio de los clamores 
por la gloria y los honores
en un sentimiento atroz.


Y en medio de la inmundicia 
del mundo y su falsedad,
se lucha por la verdad,
en busca de la justicia.


Aunque yace la propuesta,
jamás te des por vencido,
porque nada se ha perdido,
cuando es tan alta la apuesta.


Alza la voz, grita y mueve 
tus brazos, para que vean
que las gotas, nos golpean,
pero escampa, cuando llueve.

Escrito en Agosto 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





No hay comentarios:

Publicar un comentario