con un encuentro precioso
y el momento es tan hermoso
como saltos de delfines.
Carlos e Yblin, me conquistan
con un verbo agradecido,
el encuentro ha merecido
la alegría de que existan,
dentro de esta dimensión,
pues su vibración es buena
y ha merecido la pena,
sentir toda esta emoción.
A veces la sencillez
de las personas, cautiva
al alma, pues se motiva
la gracia en su fluidez.
Es como ver la belleza
de corazones cercanos
cuando estrechando sus manos
transmiten su fortaleza.
Su fuerza y su voluntad,
quedan entonces, patentes,
como el agua de las fuentes,
fluyendo hacia la amistad.
Escrito en Agosto 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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