miércoles, 26 de agosto de 2026

Después del aguacero.

Cabellos de plata sobre el atabal de la tierra.
Sonidos de cristal, repiqueteando en la dureza
del asfalto.
Cielos marchitos, átonos. Mirada triste 
con gris plomizo y una voz reprimida 
con tintes de nostalgia.


Hoy la alegría, detuvo su danza, con un pie
vendado y unos ojos llenos de un lánguido
asombro.
Hoy no saldrá la luna, temerosa del aguacero 
y las gentes echarán otro leño al fuego,
mirando cómo las llamas devoran un tiempo 
que el reloj va marcando
 a golpes de segundero.


Una serpiente de papel, se deshace 
en la charca y al agua le salen hoyuelos,
con las gotas que se precipitan.


Aprieta la lluvia su ritmo y describe círculos 
concéntricos, cuya redondez se pierde 
con un sonido sordo e imperceptible.
Si…Ha dejado de llover al fin, y sobre el cielo,
brilla de nuevo el sol, formando un Arco Iris 
y dando color a la vida.

Escrito en Agosto 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

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