martes, 20 de octubre de 2026

Por fin sé hacia dónde voy.

Hace tiempo que encontré 
cierto sentido a la vida 
y no hablaré de medida,
sólo lo que averigüé.


Puedo arrastrar la tristeza 
más grande, en el corazón,
sin embargo, la ilusión 
presente está en mi cabeza.


Es una extraña rareza,
o tal vez, la cualidad 
de descubrir la verdad,
al admirar la belleza
que, oculta en el corazón 
gobierna nuestra razón,
con tino y con ligereza.

Puedo llorar a menudo,
por la sensibilidad 
de ver una realidad,
de la cual, a veces dudo.


Por eso, voy cada día,
repartiendo, ya sin prisas,
la mejor de mis sonrisas,
con la mayor alegría.


He comenzado a sentir 
una firme fortaleza,
pues todo lo que se empieza,
puede ayudarme a vivir.

El sentido de la vida,
es procurar ser feliz,
pues, cerca de mi nariz,
pasa una etapa perdida 
y ahora, creo que estoy 
transmitiendo lo que siento,
mi mal, se fue con el viento,
por fin sé hacia dónde voy.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario