con la humedad de tus labios!
¡Dame ya, tus besos sabios,
que mi pasión se desboca!
Quiero amarte despacito,
saboreando el instante,
una noche por delante,
tan sólo eso necesito.
Deteniendo en dulce espera,
el tiempo en que nos amamos
y el reloj, luego dejamos
que gire dentro, en su esfera.
Nosotros somos la causa,
al amar, tan locamente
con el cuerpo y con la mente,
provocado así, una pausa.
Tan sólo basta un momento
y el amor hace su mella,
sobre esta noche tan bella,
en un solo sentimiento.
Escrito en Octubre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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