domingo, 5 de octubre de 2025

Mi padre, mi guía.


Te me apareces en los espejos 
inacabados de mi memoria,
como una densa y profunda historia,
que se completa con sus reflejos.


Y entre las brumas del pensamiento,
brota de nuevo tu imagen pura,
con una nota firme y segura,
que agita todo mi sentimiento.


Estás conmigo, porque presiento 
que no te fuiste, y en tu regreso,
sigues el curso de tu progreso,
en un lejano y próspero intento.


Fuiste en mi mente, luz que destella,
al comprender tu filosofía,
fuiste la imagen clara del día,
que me mostró que la vida es bella.


Fuiste mi guía, y en mi camino,
de ti aprendí a vivir sin miedo,
llegaste a mi, con un nuevo credo,
para forjar mi propio destino.


Fuiste virtud, que siempre perdona
y me enseñaste, que la bondad,
es algo útil en mi heredad,
para sentirme buena persona.


Que en esta vida se necesita 
un gesto amable y una sonrisa
y una palabra, justa y precisa,
será la cumbre de mi visita.


Que en este mundo, queda tu huella 
y en alta estima queda el sabor,
de lo que hicimos con mucho amor,
porque sin duda…¡La vida es bella!.

Escrito en Octubre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


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