domingo, 12 de octubre de 2025

El tiempo espera, paciente en su esquina.

Acierto a pensar,
que nada perdura
y el tiempo disuelve 
todo lo que envuelve
en su envergadura 
e intenta flotar.


Mas, ancho es el mar
y el tiempo maneja
la esfera que deja
pronto de girar.



Y cae por su peso,
se hunde lentamente,
y aunque que se lamente,
ya no habrá regreso.


Todo se dibuja 
sobre su encerado
y queda borrado 
con saña, y empuja 
hacia el arrecife,
el frágil esquife,
de toda ilusión.



Su navegación,
ante una tormenta,
por su riesgo, aumenta 
la disposición,
a perder la calma
de su vida incierta,
porque queda abierta 
la herida en su alma.


Y se precipita 
en su amargo olvido,
lo que se ha vivido,
porque se limita.


El tiempo es sin duda,
quien roba ilusiones,
de los corazones,
pues todo lo muda,
disuelve y olvida.



Frágil es la vida
que el tiempo domina,
todo se termina 
y nada nos queda,
el tiempo la enreda
y espera en su esquina.

Escrito en Octubre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.









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