la frente decidida.
La lucha por la vida
nos deja limitados.
Políticas de risa,
por no decir, de llanto,
producen el espanto,
van lentas y sin prisa.
Se firman los acuerdos,
que no verás cumplidos,
son como los gruñidos
que escuchas a los cerdos.
Acuerdos que no llegan
y va pasando el año,
aunque parezca extraño,
todo lo que nos niegan.
Son cerdos bien vestidos,
que dicen ser profetas
sus bocas van repletas
con odios concebidos
en guerras fratricidas
y crueles genocidios,
llenando sus presidios
de esperanzas perdidas.
Y por su gran maldad,
la vida que mereces,
se mezcla entre sus heces,
bajo otra realidad.
Que aborta ese principio
de toda honestidad,
merman tu libertad,
negando su ejercicio.
Aquí todo se muda,
se alteran nuestras leyes,
nos tratan como a bueyes
y la verdad desnuda
se queda tristemente,
vestida con mentiras
y harapos, hechos tiras,
de una forma indecente.
Nos muerde la miseria
y en nuestro pensamiento,
no ha llegado el momento,
pero la cosa es seria.
Tendrán que dimitir
por su incapacidad,
de hallar en la verdad,
la forma de existir.
Auguran lo profano,
desvían la atención
en cada reunión
sobre el derecho humano
de ser considerados
a todos por igual,
está creciendo el mal
y estamos avisados.
Escrito en Octubre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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