el punto de inflexión en la alegría,
que tratas de sentirla cada día
después de haber movido nueva ficha.
Y quieres colocarla en mejor plano,
para observar si es buena tu jugada,
la vida no te ha sido regalada
y quieres apostar con buena mano,
Antes de que alguien crea, que merece
borrar todo tu esfuerzo, en un ingrato
momento que decida, que es innato,
en algo que espontáneamente crece.
Que todo esfuerzo es sólo vanidad,
pues nada de esta vida es perdurable,
la fuente del progreso es desechable
y todo es espejismo en su verdad.
Que toda realidad, siempre nos brota
en la imaginación que busca realizarse,
sobre un camino, en el cual pueda encontrarse,
sin un pretexto o lejanía, aún remota.
Que sea un resplandor en el futuro,
para volver de nuevo, en otro intento
de realizar la magia del momento,
como algo que es conocido y es seguro.
Mas, nada se da por cierto, o se presiente,
acaso, por su razón y lucidez,
puedan medirse con la sencillez
de un tiempo que ahora vivimos en presente.
Acaso la nostalgia es el deseo
de recobrar un tiempo ya pasado,
cuyo sabor tiene un significado
y en nuestra felicidad, es un trofeo.
Escrito en Octubre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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