y no soy, aquel de ayer,
eso ya, no puede ser,
vivo en el presente, hoy.
No renuncio a lo que fui,
me sirvió de proyección,
para colmar la intención
de todo cuanto viví.
Cada nuevo nacimiento,
surge de la infausta suerte,
que proporciona una muerta
con dolor y sufrimiento.
Mas, ¡Heme aquí!, prevalezco
cambiando en la edad, mi forma,
pues es de obligada norma,
sin saber, si lo merezco.
La vida nos va cambiando,
tan sólo queda la esencia
de toda nuestra presencia,
mientras vamos madurando..
No quiero ser otra cosa
lejos de esta realidad,
pues soy fiel a mi verdad
y la vida es muy hermosa.
Escrito en Julio 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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