miércoles, 29 de julio de 2026

Un sueño brotó desde tu corazón.

El cielo es esa  amplitud 
que en un sueño, o en un anhelo
imaginamos el vuelo
en la tierna juventud.


En ese espacio elocuente,
pretendemos regresar,
para así, poder volar 
de una forma diferente.


Porque en esa exploración,
hay un techo que soñamos 
y tal vez, nos acercamos 
en aras de una ilusión,
al imaginar la meta
que se pretende alcanzar 
y no se puede explicar 
desde nuestra mente inquieta.


Permanece esa constancia,
de todo lo imaginado,
pues aquello que has soñado,
recuerda tu tierna infancia 
y sobre el recuerdo, queda
el fruto de aquel anhelo,
cuando soñabas un cielo.
sobre una brillante seda.


Así es lo que soñamos,
su suave transformación,
no es, sino la elección 
de aquello que deseamos,


Aunque el cielo es infinito 
y no se puede alcanzar,
inténtalo, que al soñar,
se ha de poder …yo te invito.


Consigue la proyección 
de ese sueño inalcanzable,
ese reto inolvidable,
que brotó en tu corazón.

Escrito en Julio 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




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