jueves, 8 de febrero de 2024

Voces de un prometedor futuro.

Cabalgamos sobre las espuma de las olas
del mar, asidos a las crines del viento.
Escuchamos el rumor del vacío en las conchas
de las caracolas y bebemos el licor 
de los besos hasta quedar ebrios de gozo.


Somos la generación, que ahuyenta 
las sombras, encendiendo un pábilo,
ennegrecido con la esperanza de atesorar 
la luz, para alumbrar el camino 
de la humanidad.


Somos la promesa  a punto de estallar,
para cumplir su destino. La voz que surge
de lo más profundo, para elevarse sobre 
todas las miserias humanas.
Un futuro no resuelto que busca en su propio 
espejo, una realidad que intenta hacerse 
visible y palpable.


No podemos esperar más, la vida 
no se detiene, queremos derramar felicidad,
antes de que se cierren todas las puertas 
ante nuestros ojos y el cuerpo caiga vencido 
por una edad que va marchitando 
nuestras fuerzas y el ímpetu 
de nuestro espíritu.


Somos esa verdad que negáis por temor 
a que os arrebaten el dominio y el poder
sobre ese absurdo mundo que habéis creado.
Somos la voluntad de ser todo aquello,
que nunca os atrevisteis a ser.


Escrito en Febrero 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




martes, 6 de febrero de 2024

Dios habita en ti…y no lo sabes.

Acabas de hacer la lista 
de esas, tus necesidades,
olvidaste tus verdades,
por ser tan materialista.


A Dios tienes en olvido 
y esa, tu parte divina,
que perdiste en una esquina,
pues no eres agradecido.


No recuerdas ese don
que lleva a una perfección,
cercana a la creación 
y no pediste perdón.


Porque sí tu mano hiende 
la materia y el dinero,
tienes que saber primero 
a quien se agrede y se ofende.


Ya lo ves, se necesita 
a ese Dios que vive dentro 
de ti y buscas su encuentro,
ignorando que te habita.


En recogimiento y calma,
observa tu corazón,
porque sólo en la oración 
lo encontrarás en tu alma.


Escrito en Febrero 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz “.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






Mi alma es el templo de tu amor.

Sí me miras fijamente 
veo tu alma, blanca y pura,
sé muy bien, que estás segura 
de te amo locamente.


Porque inmóvil, te contemplo 
y te adoro con fervor,
pues me nace tanto amor,
que en mi alma llevo un templo.


Te elevo hacia las alturas, 
como se adora a una diosa,
eres la flor más hermosa 
hecha de miel y ternuras.


Te llevo en mi pensamiento,
vibras en mi corazón 
y no encuentro otra razón,
que amarte con sentimiento.


Porque mi aliento adolece 
mi tristeza por tu ausencia 
y necesito paciencia,
mientras mi amor crece y crece.


Pletórico por tu amor,
vivo siempre en la esperanza,
porque en mi alegría danza
mi alma de trovador.


Escrito en Febrero 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





Por favor ¡Despierta!.

El mundo camina a ciegas
por una mala gestión 
que nace de la ambición 
que no reconoce y niegas.


Busca tu frasco de sales,
pues nos vamos desmayando,
porque se están terminando 
los recursos naturales.


Competir es la obsesión,
lo sé muy bien, y presumo
que el excesivo consumo 
conduce a la corrupción.


Que el poder es un siniestro 
modo de acentuar,
lo que puede terminar 
con lo suyo y con lo nuestro.


Que nada sobre la tierra,
va a poder sobrevivir,
si no se llega a abolir 
la injusticia de la guerra.


Defendamos la verdad
que se haya en nuestros valores,
no seamos perdedores,
no hay otra oportunidad.


El mundo se está desmembrando,
poco a poco, paso a paso,
está llegando a su ocaso 
y no te estás enterando.


Frente a nosotros, la puerta 
para preservar la vida,
la conciencia está dormida,
pero por favor ¡Despierta!.


Escrito en Febrero 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



domingo, 4 de febrero de 2024

Imaginación y Fantasía.

Cuanto imagines, sucede,
cerca está de aparecer 
y es por ese proceder 
en el tiempo que intercede.


Porque la imaginación,
nunca pretendió otra cosa,
que mostrarse generosa
y fiel a tu corazón.


Puede ser, por divergente,
que no actúe en consecuencia
y se ajusta a la experiencia 
que hayas guardado en tu mente.


Esta su declaración:
Toda creatividad,
llena nuestra realidad 
con gran imaginación.


La imaginación florece,
cuando llenas cada día 
de toda esa fantasía 
que en tu gozo se estremece.


Escrito en Febrero 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Cuando un vicio nos domina.

Toda la gracia y dulzura 
se ajan bajo la impasible 
vida, sobre la visible
lápida de tu sepultura.


La virtud se desvanece 
ante el vicio cotidiano,
pues siempre lleva en su mano
el disfraz con que aparece,


Pues todo vicio aparenta 
la fama que no merece,
tan pronto como aparece,
toda esa virtud se ahuyenta.


No se puede comparar,
no existe comparación,
ni motivo, ni razón 
que se pueda superar.


Nada sirve y es complejo,
nada hay que se parezca
a todo lo que merezca
salirse de su pellejo.


El crecimiento interior 
es algo que no se nota 
y sobre la piel rebota 
en un último estertor.


Esa actitud permisiva 
hace que por su intención,
se traicione al corazón 
escrito en letra cursiva,
que se nombra y se pronuncia,
para declarar, al fin
con un salto de delfín 
su aprobación o renuncia.


Escrito en Febrero 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



La eterna compañía de mis queridos ausentes.

Camino de la mano de mis muertos,
pues la vida siempre es perseverar
y se debe con premura atravesar 
los más secos y áridos  desiertos.


La vida es tiempo vano, por incierto,
raudo o tal vez, por siempre laso.
Nadie te abandonará si va a  tu paso,
los vivos pisarán en tierra firme,
los muertos viajarán siempre conmigo,
su consejo es mi amparo y mi testigo 
hasta que alguien decida que he de irme,
o acaso, en  la luz de alborada, 
escuche por fin su tenue voz,
me vaya de este mundo cruel y atroz
y responda fielmente a su llamada.


Camino de la mano fría e inerte
de esos, mis muertos tan queridos
y aún sin percibir esos latidos
poseen para mi todo el valor,
que aquellos que me hablan del fervor 
desde sus cuerpos frágiles y heridos
y esperan el encuentro con la muerte.


Este es nuestro sendero despoblado,
sucio y por angosto, polvoriento,
y en este último arranque, en vano intento,
ellos aún permanecen a mi lado.


Aunque el tiempo es cruel y no perdona 
a la vida desatenta y descuidada,
mis muertos tocarán fuerte su aldaba
mientras la vida ingrata me abandona.


La eternidad  se abre y es la puerta 
que deja todo anhelo en la conciencia,
clamor es de esta última experiencia,
cuando la carne duerme estando muerta.


Ignoráis que esta  sórdida presencia 
es más sólida y aún es más veraz,
que vuestro inútil e impávido disfraz, 
disimulando a penas, nuestra ausencia.

Escrito en Febrero 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



sábado, 3 de febrero de 2024

La base de una buena filosofía.

Cuando una mente es inquieta,
se termina por saber
el modo de proceder 
y así siempre se respeta.


Hablamos del verbo Amar,
como si éste se conociera 
y ¡Claro! Mas nos valiera 
aprender a respetar.


Pretendemos que el criterio 
que defendemos con celo,
alcance la cima, el cielo,
nos lo tomamos en serio.


Pero puedes suponer,
que la fuerza en la razón,
nace desde el corazón,
no se trata de imponer.


Sí queremos avanzar,
en todo razonamiento,
su base es entendimiento 
y es el saber escuchar.


Cada idea es un aporte
que enriquece día a día,
toda esa filosofía,
sin fractura, ni recorte.

Escrito en Febrero 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



viernes, 2 de febrero de 2024

El último destello del día.

En el último destello,
en el último arrebol,
el tibio rayo de sol 
nos parece aún más bello.


La hora crepuscular 
es un juego entre dos luces,
el día se cae de bruces,
la noche empieza a asomar.


Ese atardecer, al mar
le aporta en su colorido 
un halago bendecido 
que está dispuesto a abrazar.


Su manto azul, tiñe en grises,
al emular latitudes
en distintas magnitudes 
de otros lejanos países.


Donde el sol, tímidamente 
aparece biselado,
entre la niebla atrapado,
guardado celosamente.


Sol, como un relicario 
que atesora en su interior,
todo el amor y el calor
que brinda en su itinerario.


Escrito en Febrero 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Al final de esta vereda.

Nada es aleatorio 
y sin embargo, vincula 
todo lo que se inocula 
en el ámbito amatorio.


Nada guarda compostura,
se derrumba o se sumerge,
pero algo, por siempre emerge 
con sólida arquitectura.


Todo es trivial y es liviano,
cambia de forma y se extingue,
porque ya no se distingue 
cuando escapa de mi mano.


Todo es extraño y confuso 
y nos puede confundir 
la forma en que se ha de sentir,
la imagen que se propuso.


Para poder admirar 
una belleza loable,
se debe de mostrar palpable,
no se puede adivinar 
ni su forma o su textura 
y en eso estriba el sentir,
cuando se quiere vivir 
su esplendor y su hermosura.


Efímera es la belleza 
y al igual que en el amor,
nos transmite un gran dolor,
al cometer el error 
de querer atesorar 
lo que se va a sepultar 
en un tiempo inquisidor.


Efímera es nuestra vida,
el amor y la belleza,
se desmontan pieza a pieza 
en el alma dolorida.


Todo pasa y nada queda,
sólo un borroso recuerdo 
de lo que consigo y pierdo 
al final de esta vereda.


Escrito en Febrero 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Posados en hendiduras.

Se hiende el agua y el cielo 
con una vana esperanza,
que va girando en su danza
y es producto de un anhelo.


Se hienden los corazones 
con ese fatuo fulgor 
que nos concede el amor 
en todas sus ilusiones.


Pero es un fugaz destello 
que se quiere perpetuar 
y es como abrazar el mar 
sobre un paisaje muy bello.


Rara es la actitud humana,
cuando trata de abarcar 
la inmensidad de esa mar,
que puede sentir cercana.


La ilusión es esa soga
que limita la acepción,
que nace en nuestra emoción,
pero que al final… Se ahoga.


Escrito en Enero 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






Sombras y Gozos.

A la ebriedad del gozo, le sucede la resaca
de la tristeza.
Nada llega a la plenitud, sin su oponente 
y toda felicidad tiene un leve tinte
de melancolía.


En el cauce de las emociones, navegan
sentimientos grandes y pequeños.
Inmensos caudales que se desbordan 
y pequeñas satisfacciones que sirven 
para retejar el ático donde habita 
el voluble ánimo, que en espasmos 
se muestra y se oculta, merced al juego 
en el que se fagocita el marfil de cada ficha 
expuesta sobre el tablero.


Por ello, algunos valoran la amplitud 
de una sonrisa, como si se tratara 
de una ventana abierta, en la que se puede 
contemplar un horizonte de felicidad,
muy lejano, pero con posibilidad de darle 
alcance, con fe y perseverancia.



Beso la blanca sonrisa, presagio de una
latente felicidad, que desea hacerse palpable.
Beso la boca, que exhibe la verdad 
y el labio que tiene la justa humedad,
para que el amor no se seque al expresar 
la tibieza que guarda y desea compartir 
en otra boca, sedienta y ávida,
renovada al amor, en el leve contacto 
de un beso enamorado.


Escrito en Febrero 2024 por Eduardo Luis Díaz “zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




jueves, 1 de febrero de 2024

El tiempo es reincidente.

A un tiempo se le concede 
el tiempo que necesita,
porque la vida te invita 
a sentirla, si se puede.


Nada tiene impunidad,
todo queda reflejado 
bajo el cielo, en el tejado 
de esta o cualquier ciudad.


Se mueve como serpiente 
inquieta, porque el suceso 
no guarda ningún receso 
y surge por incipiente.


Todo cambia y todo muda,
se manifiesta al momento 
y en ese último intento,
queda en soledad, desnuda.


Nada se puede ocultar 
bajo la luz, que aprisiona 
todo aquello que se asoma 
y se acaba por mostrar.


Porque el tiempo es reincidente 
y vuelve siempre con brío,
ocupando ese vacío 
que se llena en el presente.


Escrito en Febrero 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






La gestación de la poesía.

La piedra blindada, pintada,
lo sublime y atemporal,
la pared, como mural
con la huella señalada.


El lenguaje y su estructura,
da un paso y  en su expresión 
surge la comunicación 
a través de la escritura.


El verso, que al habitarme,
en el espíritu inquieto,
se convierte en amuleto 
y me permite expresarme.


La carne toda, se agita
y presa de la emoción,
fluye en la conversación,
se crea una narración,
que se verá luego escrita.


El legado del profeta
es sin duda, la intuición,
que de toda creación 
siente en su alma el poeta.


El verso es la alegoría,
que dibuja ese semblante 
de una vida emocionante 
y nace la poesía.


Escrito en Febrero 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.








miércoles, 31 de enero de 2024

El secreto revelado.

No necesito saber
lo que es real o es incierto,
en un árido desierto,
sólo piensas en beber.


Pues se trata de sentir 
toda esa realidad.
sentirla porque es verdad,
su secreto es existir.


No todo lleva a la acción 
de averiguar el misterio 
que brota en el hemisferio 
que rige nuestra razón.


Se trata de un corazón,
que se agita mientras late
y no busca en el debate 
una sola explicación.


Se trata del sentimiento 
que se pueda transmitir,
la importancia de sentir
sin buscar razonamiento.


La sede del pensamiento,
reside en nuestra cabeza,
pero también la torpeza,
si no hay entendimiento.


Aquel que siente la vida
que brota a su alrededor,
comprenderá que el amor
tiene su justa medida.


No se trata de indagar 
sobre toda la existencia,
el fruto de la experiencia 
se descubre al caminar.


Aquello que se ama es bello 
y así podemos sentir,
que el secreto de existir 
deja en nosotros su sello.


Escrito en Enero 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.








martes, 30 de enero de 2024

Los espejismos de la Luna.

En el pálido reflejo 
que deja la clara luna,
sobre la oscura laguna 
se muestra como un espejo.


Dirán que nada es verdad
lo que en ella se refleja,
sólo es la dulce queja 
de su triste realidad.


Allá en el cielo distante,
siente que su soledad 
es angustiosa en verdad
y va hiriendo su semblante.


Se extiende como una lengua 
que va lamiendo ese cielo,
producto del desconsuelo,
mientras siente que se mengua.


Retorna por occidente,
plena, radiante y sencilla
y ahora es cuando más brilla,
en ese cuarto creciente.


Recupera su virtud,
cuando sintiéndose plena,
la luna luce diadema 
en su total plenitud.


Escrito en Enero 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Las aulas de la experiencia.

Todo se llega a aprender,
el tiempo es un trashumante,
lo que queda por delante 
es camino a recorrer.


Surge el maestro en la sombra 
de nuestra percepción más clara
y la enseñanza más rara
es la que jamás se nombra.


Pues nace de la atención 
que en tu vida hayas prestado,
pues tienes asimilado 
que es para ti esa lección.


Todo aquello que te aflige,
trazará un nuevo destino,
pues la senda en el camino 
es la que al final se elige.


Es tuya la decisión,
tu caminas por tu vida 
con tu soledad medida
para cada situación.


Tu soledad eres tú,
tú eres esa unicidad 
que descubre tu verdad,
eres tu dieta y menú.


A ti mismo te devoras,
eres tu propio sustento 
en tu credo y pensamiento 
desgranándote en las horas.


Estableciendo las dosis
de ti mismo a consumir,
averiguas, que el vivir 
es una metamorfosis.


Eres la vida y la muerte,
en cada etapa vivida,
la locura renacida
que determina tu suerte.


Eres la reconstrucción 
de cada etapa marchita,
que de nuevo resucita 
con una nueva emoción.


Siempre eres tú en cada escena 
que vives y que compartes,
cada una de sus partes 
es una experiencia plena.


La vida  tiene por ciencia 
el arte de conocer 
los misterios del saber 
en aulas de la experiencia.


Escrito en Enero 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




lunes, 29 de enero de 2024

Sobre un mar de sensaciones.

Hay un manantial de calma, por donde fluyen 
los sentimientos que quedaron en el fondo 
pedregoso de ese cauce, que sin duda 
era el lastre de todos los pensamientos tristes.


Sobre una hoja que cayó en las cristalinas aguas,
 se puede adivinar la redondez
de una gota, como una intuición 
o presentimiento de algo más grande,
más hermoso y sublime.


Todo pensamiento es un río que fluye 
en el momento de su concepción 
y desemboca en un mar de tumultuosas 
emociones.


En un marco, descolorido por el tiempo,
se engasta cada impresión, que de la vida
se enmarca en una huella indeleble,
que perdura en la memoria, como un fuego 
consumido, cuya ceniza tiene la misma forma 
que la opacidad de nuestras renuncias,
cuando el temor hace presa en nuestros
instintos.


Pero todo fluye sobre el cauce de la vida 
y nada puede quedar resumido, cuando 
todo está escrito en cada página vivida,
perpetuada en ese instante.


Escrito en Enero 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Regálame una sonrisa.

Regálame una sonrisa,
no hallaré mejor regalo 
en lo bueno y en lo malo,
será como dulce brisa.


La sonrisa es claridad 
que desde el alma destella
y no hay imagen más bella 
que su amplia sinceridad.


Pues su sincera actitud,
cuando la sonrisa fluye,
es un manantial que intuye
una diáfana virtud.


Tu sonrisa es por su oficio,
artífice de alegría 
y sentimos cada día 
su agradable beneficio.


Escrito en Enero 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





domingo, 28 de enero de 2024

Los amaneceres de la semana.

Una brevedad de luz
con su destello aparece 
y en ese instante amanece
deshaciéndose el capuz.
Capuz, que desde la noche,
en su pizarra dibuja
un haz de luz, que te embruja,
formando un precioso broche.


Estrellas, ojos durmientes,
que despiertan como un beso 
en ese guiño travieso 
de aros resplandecientes.


Luz difusa, que esperada,
sobre el horizonte riela,
para aquel que se desvela 
y contempla la alborada.


Amanece lentamente 
y el nuevo día promete,
multiplicarse por siete
y ha de ser, semanalmente.


Escrito en Enero 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.