las nieves son perpetuas, sólo descienden
por sus laderas, al derretirse como lágrimas
emocionadas, al llegar la primavera.
Tras su blanco manto, emergen las semillas
y crece la flor, dedicando su esplendor
y belleza, a la frescura de la mañana.
Un cálido beso anuncia, bajo los rayos del Sol,
una exultante vida, que canta su himno,
en el trinar de las aves.
Toda la creación, se manifiesta en la belleza
y sólo los ojos sens a la luz, serán capaces
de gozar, sin herir sus pupilas.
Todos los días se suceden los milagros,
bendiciendo a las almas, mientras sus cuerpos,
pululan como esporas en el aire,
sobre un campo yermo.
Escrito en Abril 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz “.

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