sábado, 19 de abril de 2025

Ruido, Sonido y por fin… ¡Silencio! (poema surrealista)

Las arañas tejen con los retales de los acordes perdidos,
 una música incierta, bajo el pesado 
ritmo de los timbales que, anuncian la muerte
de los escarabajos.

La estridencia declara una incomodidad, 
que impide taponar los oídos 
entre los pabellones auditivos y los lóbulos,
por la decreciente calma, durante la última 
crispación de los nervios, anudados sobre 
el mástil de una guitarra 


Un arpa produce los arpegios inconfesables,
que están suspendidos de las cortinas raídas,
cuando pasaron por el tiempo ambiguo 
de un ayer con un mañana con resaca.


No pueden llorar los vidrios de las ventanas 
y apenas se escucha el llanto de sus cristales, 
sobre las paredes de la habitación.
No todo el sonido es música, ni todo el océano 
cabe en el fondo de una botella.


Prefiero pensar en la calma futura, que brotará
desde un pretérito desasosiego, al acallar
las voces, devoradas por un silencio,
que guarda su misterio, en la cripta vacía 
de mis pensamientos.

Escrito en Abril 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“ zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







No hay comentarios:

Publicar un comentario