amor o muerte en el destino,
que hallamos en el borde del camino,
al impulso de unas ansias que palpitan.
Deseo como angustia que, incipiente
se alberga en la razón y miente el paso,
destino que halla el triunfo o el fracaso,
relámpago de anhelo floreciente.
Raíz que, sólo crece de la entraña
y busca entre la luz, el nacimiento
en ese raro y loco pensamiento,
que surge al caminar en tierra extraña.
Y acaso, nos encuentra divagando
ante la duda, en mágica sorpresa,
que ignora aquel que ama, cuando besa
y el alma, en cada beso va dejando.
El peso en la razón va distanciando
la inercia que sucede, y que se muestra
en una magistral llave maestra,
que a toda la esperanza va cerrando.
Así el amante, yace desolado,
cuando malogra el fruto de su empeño,
ha sido una ilusión, tan sólo un sueño,
del cual, en su tristeza ha despertado.
Quien ama, sólo piensa en realizar,
un sueño en el amor que, al ser tangible,
parece tan real, por presumible,
que nunca se pretende despertar.
Escrito en Abril 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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