bebiendo los vientos, próximo a tus labios.
Derramado al fin, en constantes cercanías,
simuladas en un sideral espacio hacia
tu órbita.
Preso en ti, y liberado de pensamientos extraños,
pero siempre…con el temor
de mi encuentro en la tangente próxima
a tus muslos desnudos.
Como un trazo ligero, o un propósito desvelado,
que me impide dormir,
cuando sigo despierto, soñando
con ese roce, que me eleva
y me permite imaginar
el movimiento del aire que te circunda.
Caricias breves, que abarcan tu piel
desde la profunda hendidura, que brota
desde el anhelo de mi alma, hacia tus bordes,
recamados por la luz mortecina, que aparece
en el fondo de mis pensamientos, cuando
deseo el contacto íntimo con tu cuerpo,
en todas las esferas ardientes de mis sueños.
Escrito en Enero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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