sábado, 3 de enero de 2026

Nunca es demasiado tarde.

Nunca es demasiado tarde,
aunque es penosa la espera,
como lágrimas de cera,
que sobre el pábilo arde.


Esa espera te consume,
como una vela temprana,
encendida en la mañana,
en un tiempo que no asume.


Derrama un tiempo, en la angustia 
que emana de su impaciencia,
aun en la plena conciencia 
de una esperanza, ya mustia.


Pues, todo a tu alrededor 
va girando y poco queda,
y es muy posible, que pueda 
apagar su resplandor.


Nunca es tarde, si la vida 
te concede algún receso,
para aligerar su peso,
siempre en su justa medida.


Porque todo pasa y queda
una huella en tu memoria,
con el paso de la historia,
sin que en su labor, se exceda. 

Escrito en Enero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





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