sobre un lienzo o un papel,
o como díría aquel,
nada sobra, no está mal.
Es la consecución
de un estilo que, inmanente
se muestra por preferente,
con una clara elección.
Se adivina ese motivo
que se eligió, por lesivo,
en una iconografía,
que es un duelo, en la porfía
de toda declaración,
al ocultar la intención,
que no nombrará el artista.
No ha de dejar una pista,
que pueda clarificar
el impulso de crear
y así, esconde sus pinceles
en un fuerte disolvente,
para acabar, de repente
con toda su creación,
por esa enajenación,
que en el genio se eterniza,
porque le caracteriza,
preso en su incomodidad,
que alguien vea su verdad,
sobre un lienzo que, desnudo,
no muestra muy a menudo,
falto de sinceridad.
El artista tiene llave
del secreto de su obra
y evitará su zozobra.
Sólo él …sabrá su clave.
Escrito en Enero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
Dedicado a mi amigo el artista plástico y pintor José Fdez. Morán.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario