viernes, 2 de enero de 2026

Tormenta en el Paraíso.

¡Oh clamor de los cielos! Tormenta al fin 
de las tristes nubes.
Un gaseoso sueño sucumbe y enciende
el luminoso rayo o bastón de fuego,
que las huestes celestiales, impregnan 
de azufre terrenal.


Cáscara opaca que, el viento arrastra 
hacia la incertidumbre del día, en esa
oscura jornada, que lleva sobre sus hombros,
un oculto sol, sumergido en la fría piel 
de los peces.


En la superficie húmeda de la tierra,
su caparazón encuentra un tinte de tristeza,
sobre la corteza amarga, desprendida
de todo ánimo.


Ha llegado el día de la furia, las voces
que se escuchan, no son lamentos,
 no son ruegos, ni alabanzas.
Sobre el penacho gris, acaso una discreta luz
agoniza, cuando el fuego, ya extinguido 
tiene color de ceniza y las sirenas amamantan 
a un hombre nuevo, expulsado del paraíso,
porque no supo atesorar su tiempo 
de felicidad, en los vértices quebrados 
de su marchita memoria.

Escrito en Enero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




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