y besos, que ya en desuso,
se consideran abuso,
cuando se estrechan los lazos.
Nada pido, y sin embargo,
maldigo esa gran carencia,
que falta en la convivencia,
dejando un sabor amargo.
Los valores ancestrales
se han perdido y nada queda,
los besos de miel y seda,
se esconden en los portales.
Se entregan, como un recado,
pedido una sola vez;
no hay mayor estupidez,
que pensar, que es un pecado.
Un beso no es lujurioso,
si no es mala tu intención,
es la comunicación
en un sentimiento hermoso.
Nada pido y solo espero,
que termine esta locura,
recobrando la ternura,
con el beso más sincero.
Escrito en Enero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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