sin religión, ni estilismo
que brinde al capitalismo
una catástrofe obrera.
Ni un gobierno en apatía,
basado en la percepción,
de la oscura corrupción
que vivimos día a día.
Ni un sentimiento de culpa,
que aborte mi decisión,
ni una proposición,
que suene como disculpa.
No quiero al menesteroso,
tampoco al rico hacendado,
que su fortuna ha logrado
siendo ruin y mentiroso.
Quiero el libre pensamiento
y vivir en libertad,
creando una realidad
que acuñe el conocimiento.
Escrito en Enero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario