se tiene escrito el destino.
andamos sobre el camino,
con un propósito vano,
Vencidos por la fatiga,
en el duro caminar,
caminamos sin cesar
con el paso de una hormiga.
Con el sudor sobre las frentes,
en laboriosa andadura,
el camino es la estructura,
por senderos diferentes.
Tropezamos con las gentes,
llevando idéntico paso
y no se teme al fracaso,
porque somos coherentes.
Caminamos hacia el sol,
que brota al amanecer
y sentimos florecer
la luz desde su crisol.
Su calor en el estío,
provoca una sed amarga
y con el sudor, embarga
cada gota de rocío.
Agua de vida o afluente,
que se seca con dolor,
al exceso de calor,
que se sufre y que se siente.
Marchita está la simiente,
que brotó de una intención,
ajada en su corazón,
bajo un calor inclemente.
Así, todo se reduce
a esa sensación austera,
de una mañana severa,
frente a un sol, que ahora reluce.
Escrito en Enero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz ".
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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