¡No sé qué me imaginaba!
No ha sido lo que esperaba,
ni siquiera en el amor.
En mi infancia presurosa,
Soñaba con alcanzar
la gloria, sobre un altar
y he visto que es otra cosa.
Tengo que ser responsable
en todas mis decisiones,
sobre todas las cuestiones,
hasta la más miserable.
Ahora, mis progenitores
no pueden salvar mi error,
puesto que ya soy mayor
y no es por echarme flores.
Ahora, la dificultad
es actuar con buen tino,
pues te forjas tu destino
y creas tu realidad.
Y aunque pueda parecer,
que es sencilla, dicha empresa,
sabes que no te interesa
un nefasto proceder.
Pues, cada meta resuelta,
puede regresar de vuelta,
porque puede suceder,
que quede sin prosperar
lo que intentas alcanzar
cada nuevo amanecer.
Ahora, que ya eres adulto,
debes de tomar conciencia
y no perder la paciencia
¡No sirve escurrir el bulto!
Porque en primera persona,
lo que decidas, te afecta
y la vida no es perfecta,
cuando aprieta y te aprisiona.
Nadie te puede decir
cómo debes conducirte,
pues, si acaso te perdiste,
es hora de decidir
cómo debes de actuar
en todo lo que te atañe,
para que nadie te engañe,
pues tuya es la decisión
en ese tiempo de vida,
que ya tienes asumida
porque tuya es la elección.
Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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