no sé, si echar la culpa a ese destino,
que espera a la orilla del camino,
o a la gente que se lo ha facilitado.
Tu juventud truncada, cuando brota
como un fresco arroyuelo de alegría,
acaso, la tristeza vino un día
y se fue destilando gota a gota.
No entiendo esa maldad, sin sentimiento
de culpa, o de opresión que el alma sienta.
No entiendo la violencia, que presenta
su cara, sin un arrepentimiento.
La vida puede ser de una amargura,
que puedas desear en el ocaso,
morir y terminar, ante el fracaso,
que acaba en una fría sepultura.
Te roban el derecho a disfrutar
la vida que, ante ti, te abre una puerta,
ahora te olvidarán, pues ya estás muerta
y nadie se ha parado a preguntar
¿Porqué suceden todas las tragedias,
que llevan a la desesperación?
Cuando por norma, o por obligación,
no quieres terminar la vida a medias.
La vida es nuestro bien, y esto es sagrado,
por eso me pregunto ¿Es mala suerte,
o existe un responsable de tu muerte,
pues alguien sin dudar te la ha quitado.
Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”
A la memoria de Noelia Castillo ( joven de 25 años, fallecida por eutanasia).
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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