y a veces, lo he pronunciado
hasta quedar extasiado,
viviendo su realidad.
Dada su complejidad,
me he sentido abandonado,
cuando al amar, no fuí amado,
ni siquiera por piedad.
Mas, no es piedad lo que pido,
sino un amor muy sincero,
que comience desde cero
y sea correspondido.
Porque, si es larga la espera,
sin duda, se debilita
y su suerte se halla escrita,
aunque por amor, se muera.
Si ese amor ha sido ingrato
por su impulso y su medida,
se va acortando mi vida
en este triste relato.
Siento la mortal herida
del amante despechado,
que su vida ha malgastado
y ya, la da por perdida.
Un amante abandonado,
no ha perder la ilusión,
aún le queda corazón,
por tantas veces que ha amado.
Y siempre puede esperar
el regreso del amor,
porque a pesar del dolor
lleva en su pecho un altar.
Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario