sábado, 29 de agosto de 2026

Saber esperar con calma.

Quien espera, desespera,
pues, si no encuentra la calma,
la desazón en su alma 
es algo que no supera.


Un gesto siempre prudente,
es recurrir a la ciencia 
de poner en tu paciencia,
una espera inteligente.


Pensar que, está por llegar 
todo aquello que se ansía, 
aún no se ha acabado el día,
lo bueno se hace esperar.


Producto de una obsesión 
es tu mente divergente,
por todo lo que se siente 
y ve tu imaginación.


Se sufre más, si imaginas 
que el tiempo se ha detenido 
y todo lo que has sentido 
es como un millón de espinas.


Al final, todo se presta
a una atención enfermiza,
donde el tiempo se eterniza,
sin obtener su respuesta.


Se abre ante ti, todo el cielo,
cuando irrumpe en la llegada,
la espera finalizada,
del tiempo que fue tu anhelo.


Escrito en Agosto 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




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