no es tener muy mala suerte,
si sobreviene la muerte
y viene desprevenida.
La deuda siempre se paga
y nos pasa una factura,
la vida es una aventura,
aunque no nos satisfaga.
Pero un movimiento vago,
de escasa profundidad,
nos muestra la realidad,
como recibo en el pago.
Todo tiene su valor,
pero, su precio varía,
va cambiando cada dia,
por su aspecto y su color.
A veces, por la abstracción,
en su motivo real,
nos va a parecer muy mal,
un cambio de decisión.
Mas, no se puede evitar
el ejercicio deudor,
pues hay un recaudador
y éste nos debe cobrar.
La vida es algo prestado,
no se puede hipotecar,
nunca debes de pagar,
sin haberla disfrutado.
Escrito en Agosto 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.
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