domingo, 20 de septiembre de 2026

Una Luna enamorada.

Una profunda mirada 
de los astros, en el cielo 
dibujan un suave velo
sobre la noche estrellada.


Una luna enamorada 
suspira, y por su anhelo,
se va deshaciendo el hielo,
con lágrimas en su almohada.


Es un imposible amor
entre la noche y el día,
una hermosa fantasía,
con un amargo sabor.


Un tiempo desolador
que, volviendo a amanecer,
el día vuelve a nacer
y el sol le entrega su amor.


La luna y el sol, se besan 
en ese instante furtivo,
en que su amor es cautivo,
hasta que, por fin regresan
a su lugar, al momento 
en que, la luna dormida 
vuelve a su oscura guarida,
en un frío firmamento.


Noche y día, experimentan
un amor en la distancia,
pues se da la circunstancia 
de que ambos se complementan.

Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario