miércoles, 27 de marzo de 2019

Meditando en silencio 

No deseo beber todas tus palabras, pues si
contienen lodo, es posible que me atragante.

Un amigo es aquél que sana tus heridas,
no quien te las produce.

Todo lo que digo es verdad,
y hasta las mentiras que declaro y denuncio,
lo hago por que creo estar en la certeza
de tener que hacerlo.

No me des una capa de miel,
 cuando tu propósito es soltar las moscas
para que me devoren.

No sé si es más inútil, creer en quien
no cree en ti, o dar crédito
a quien no lo merece .

En esta vida no se trata
de mantenernos a flote, sino de saber
conducir nuestra barca.
También los cadáveres flotan sobre las aguas.

Acepto la ambigüedad como metáfora,
no como forma del pensamiento,
pues lograría confundir a la razón.

Escrito en Marzo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz"

viernes, 22 de marzo de 2019

Fuera del pentagrama 

No busco la desnudez del alma,
ni apedrear las contradicciones, por el hecho
de sus escasas coincidencias con mi eterna
búsqueda de la verdad.

La música no suena en el pentagrama,
donde se muestra escrita, sino en
los oídos vírgenes, que son capaces
de volar en las notas vibrantes
de una armonía.

No soporto la mudez en un silencio
cómplice de aguijoneadas secuencias de vida,
balanceada en la tensa quietud de las horas.

Ni una página queda en blanco,
cuando posamos la mirada
y dejamos absortos,
 todas las interrogaciones  posibles.

No busco apego, aunque es inevitable
el escalofrío del contacto y la costumbre
adquirida, de ser parte de los demás,
durante un reclamo de voces que desean
un instante de atención.
Y así marchamos, dando un nuevo giro
a la monotonía de una existencia átona.

Escrito en Marzo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


Lo que guardo en mi mochila 

Llevo en mi mochila bocadillos vacíos,
para llenarlos de versos y así
saciar mi hambre con las palabras
más auténticas.

Vuelo sin alas y quiero rescatar la facultad
de atropellar los muros que separan
los márgenes de un papel en blanco,
para narrar un segundo de emoción
en el resumen extenuado de un verso.

Escrito en Marzo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


Desde mis adentros declaro ...

Hay quien camina entre burdeles y piensa
que la vida es eso...un comercio de carne
y bajas pasiones.
Que todo se compra y se vende, o se puede
manipular y que la lealtad es una palabra
carente de sentido, manifestando que hay
intereses más altos que la propia amistad

Escrito en Marzo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


Ética de la Poesía 

La poesía se muerde los labios,
después de beber en las fuentes de la ética.
Crece en espacios pequeños, y sin embargo
es capaz de llenar en su totalidad el alma.

Tiene un vínculo con la razón
y con la imaginación, pero también
con la ternura y esa monstruosa
forma de expresar dulcemente
hasta lo más terrible.
Coge de las solapas y sacude al más necio,
para encontrar en él, algún pequeño atisbo
de claro razonamiento en sus neuronas.

Escrito en Marzo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


jueves, 21 de marzo de 2019

Un breve instante de amor 

Fue un instante de fuego en la mirada,
una emoción de agua, derramada
desde una contracción lunar,
que se alojó en el pecho.

Una intuición de arena, cuando la roca
deja de ser inerte, para hacerse infinita
en minúsculas constancias.

Fue amor o un momento de gracia
que compartimos con avidez
y se desleía en nuestras bocas
en un duelo de besos y una sábana
de seda y miel sobre nuestros poros.

Escrito en Marzo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz"


sábado, 16 de marzo de 2019

Mientras te contemplo, tomando tus manos 

Las madejas se deshacen entre las manos
y quedan sueltos los hilos de la inconsciencia,
cuando el amor llena la totalidad
de  la habitación ,
donde escondemos secretamente
nuestros sentimientos.

Nada es tan real, como la luz que emerge
desde tu alma, hasta la orilla de ese mar
que se encierra en tu mirada.
Sopla una brisa suave en los oídos
y el murmullo pronunciado por tus labios,
lo asiento y afirmo, con un ligero movimiento
de mi cabeza.

Necesito detener el tiempo de este instante,
por si la ilusión se escapa
entre los huecos vacíos, que puedan
desencadenar esa inseguridad
o el temor de que nuestra felicidad,
sea un ave que busque otro nido,
lejos de nuestras realidades.

Hoy nos amamos, pero ignoramos
qué brillo o promesas nos traerá
un nuevo amanecer, al despuntar el día,
o si acaso un eclipse turbará la visión
de una realidad que hoy vivimos
y compartimos.

Escrito en Marzo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

viernes, 15 de marzo de 2019

Un instante de ti en mi pensamiento.

El agua se precipita como una voz sin nombre,
sobre el perfil del aire y las abruptas rocas
permanecen como preguntas sin respuesta,
quedándose en el limo del tiempo.

Las cejas son paraguas
que vuelan espantados hacia las nubes,
mientras los pensamientos huyen
de su sepultura de hueso.
En toda calma queda un frío rescoldo
de pavor inadvertido, por eso quiero
que una ceguera de luz, inunde mis ojos.

Abrazo el silencio con un murmullo
y  la tristeza reina en las habitaciones vacías.
Apenas surge la nostalgia y es devorada
a dentelladas por la alegría y todo es paz
y todo es júbilo.

Caminando sobre las ascuas apagadas
de los recuerdos, veo un horizonte lejano.
Tal vez sea el futuro, tal vez sea una pregunta
sin respuesta o el plumaje del ave
de los sueños.

La noche es una negra pupila
o una pizarra, donde se clavan como alfileres,
los sueños más brillantes.
Sólo el agua es un caudal de emociones,
que baja hacia el abismo.
Bajo ese abismo se encuentran las flores
de mi niñez olvidada.

Entonces, te pronuncio reciente
en los vértices de la palabra
y sobre los huesos de la memoria,
extiendo sábanas blancas.
La luz parpadea entre sombras,
con escaso atrevimiento y la arena
dibuja mis huellas en un sendero
hacia la nada.

Todas las voces que escuché se perdieron
en un ayer sujeto con alfileres.
Así que quiero cuajarme de ti hasta la médula,
enardecer las espigas que te forman,
ser el árbol que te de cobijo y sombra,
bajo una lluvia de inquietudes perennes,
con sensualidad de agua y llanto retenido,
observados por un cielo,
con su albornoz de nubes,
inmensamente esclarecido.

Escrito en Marzo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



jueves, 14 de marzo de 2019

Superando el día a día 

No es una ventana abierta, la que se lleva
nuestro ánimo, sino la cerrazón de la mente,
al no buscar ese soplo de aire, que regenere
la piel agrietada de los corazones solitarios.

No es la masa de acontecimientos,
los que dan sentido a la luz recobrada
o el mármol inerte que se rompe
en pedazos contra el suelo,
lo que hace que superemos
esa caída de vértigos helados
en las cariátides del asombro.

No es la pugna entre el temor
 y el atrevimiento, sino la liberación
 de cadenas, sobre un pavimento
desgastado por las horas,
 cuando no encontramos  una botella de agua
vacía y nuestros labios resultan escuetos
para afrontar una infinita sed de vida,
en el cultivo del amor
y la saciedad de semillas, que forman
nuestro pan de cada día.

Escrito en Marzo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



FONEMAS 

Fonemas para expresar
la chispa del pensamiento,
voz clara de un sentimiento,
fonemas para cantar.

Fonemas que son la vía
del verbo puro, que anega
a esa intención, que por ciega
recurre a la poesía.

Voces de la libertad
en lid reivindicativa,
ante una actitud pasiva
y en busca de la verdad.

Fonemas que en su estridencia
molesta en los oídos castos,
fonemas como un as de bastos,
si se agota la paciencia.

Fonemas que remitimos
como una expresión anclada,
en frases encadenadas
y en los versos que escribimos.

Escrito en Marzo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


martes, 12 de marzo de 2019

Crezco fiel a mi medida 

Digo, expreso y no callo,
me busco en ese lugar,
donde es difícil amar,
...en donde apenas me hallo.

Crezco fiel a mi medida,
venciendo el temor y el miedo,
no permanezco, ni quedo
donde me hicieron la herida.

A nadie fiel lo abandono,
la firmeza y lealtad
son para mi, gran verdad
y a los demás, no perdono.

No perdono la flaqueza
de quien trata de engañarme
y su objetivo es dañarme
por mantener su cabeza.

Cabeza, que no corazón,
pues quien vive en la mentira,
pronto su vida se expira
cuando mata la ilusión.

Escrito en Marzo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

Me sorprende gratamente 

Me sorprende la lluvia
con su delicada monotonía,
en un incesante murmullo
entre dientes de cristal y un leve cascabeleo,
que se convierte en repiqueteo
sobre la tierra adormecida.

Me sorprenden las breves sentencias,
con ese contenido de inusual carga
de intenciones, que pululan
entre la intuición y el desconocimiento.

Me sorprende la retórica que alardea
de su ornato, sin una imagen capaz
de retenerse en nuestras retinas.
El ave que surca el cielo,
 sin herir el azul celeste, me sorprende
cuando tapiza con sus plumas,
esa ligereza de matices, que componen
un abanico al perderse lentamente
en el horizonte.

Me sorprende que adivines mis palabras,
aún cuando no las pronuncio,
cuando te las muestro al besar tus labios.

Escrito en Marzo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Publicado en  el libro de poemas “ A VIVA VOZ”

ISBN : 978 – 84 – 1331 – 821 – 9


Depósito Legal : AL 1827 – 2019



lunes, 11 de marzo de 2019

En el fragor de una Galerna

Las velas desplegadas asisten al martirio
de las olas, estrellándose contra los arrecifes.
El barco es una proposición deshonesta,
sobre la lengua de un mar, que se resiste
a lamer su quilla y rompe con cada embestida,
el manto de algas y moluscos, adheridos,
para abrir en su vientre, una vía de agua .

Es esa sensación de temor, que aísla
el sentimiento de aventura,
con una tenaz sombra de infortunio,
entre la sal y el amargor del agua retenida.
Que no es tal esa quietud sorprendida,
sino en el breve instante, en que el silencio
se quiebra con un estruendo,
entre el fragor de las olas y un martillo de luz,
que cae con inusitada fuerza sobre el agua.

La lucha es continua, por las lágrimas
que se desprenden de la espuma
y la arena que abre un hueco en las rocas
y en las conciencias agitadas
de los marinos atemorizados
por tan cruel madre océana.

Escrito en Marzo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


domingo, 10 de marzo de 2019

Cuando un amor se acaba

Cuando un amor se acaba,
sientes quebrado un espejo
y se aparta y sientes lejos
todo aquello que tú  amabas.

Mueren amor y respeto
e invadiéndote el coraje,
crece en peso y equipaje,
tu ser herido e inquieto.

Del amor se pasa al odio
y al actuar con prudencia,
da paso a la indiferencia,
que yo siento baja en sodio.

Y así vencemos la sed,
que va quedando mermada,
ya no hay agua salada
y por ello ¡ Comprended!...

Que si se caen las razones
que antaño se compartieron,
los lazos que nos unieron
se han roto en los corazones.

Así se muestra el destino,
si no eres capaz de amar,
tu vida es un ancho mar
de algas y amargo vino.

Escrito en Marzo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz “.


martes, 5 de marzo de 2019

Crecer y aventar las cenizas 

Todo consiste en renovarse y desprenderse
de la piel muerta, para mudar con la frescura
que necesitamos y que no nos oprima
con su tersura, que por falta de costumbre,
deberemos de adaptar
 a nuestros gestos cotidianos.

Es eso o quedar diseminados en cenizas,
que el viento esparcirá por los rincones.
Textura de negro carbón, aún con la calidez
del último rescoldo, antes de perder
la combustión, para ser ese resumen
de sombra, que vaga entre la noche y el día,
haciendo camino sin hollar, donde cada pisada
nos define con peso y medida,
sobre el acierto o el error.

Apenas unas escamas negras de papel
o papiro calcinado, quedará
como leve constancia.
Tal vez, más valga aventar las dudas
y quedarnos con esa imprecisa realidad
que nos retrata fielmente .

Escrito en Marzo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".





lunes, 4 de marzo de 2019

Hacia tu orilla, mi velas se despliegan

Como una nave que arriba en puerto nuevo,
estuve desorientado.
No sé si fueron las estrellas
o el fulgor puro de tus ojos, los que lograron
que amara la noche,
mezclándome en sus sombras, hasta hallar
tu boca junto a la mía, deslizándome
por tu orilla, como espuma de mar
hasta el nácar de tu cuerpo.

Escuché rumores de caracolas
y un aroma a nardo y jacinto envolvió el aire,
aproximándome a tus cabellos de alga
y misterio.

He navegado entre la nostalgia de no sentirte
y el desbordado gozo de recobrarte,
toda piel y seda sobre el velamen
de mis brazos extendidos hacia ti.

Y en esa entrega, he abrazado
todos los astros que te componen,
en una constelación de amor, que brilla
en la noche que tus ojos guardan
y el suspiro, que desde mi pecho
quedó varado en tu caderas, hasta que
nuevamente amanezca en ti.

Escrito en Marzo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".




Guarda los besos, que yo te di

Guarda aquellos besos que te dí,
por si el amor se diluye,
como un terrón de azúcar
en las bocas ávidas, que por gula, acaban
con la dulzura de los días, en los que
se perpetúan los amaneceres, como promesas
que brillan en el fulgor
de una mirada ilusionada.

Guárdalos en el arca vibrante, que contiene
tu corazón y con esa sensación que parte
desde el fondo de tu ser, con  el positivismo
de un sueño relajado o emoción desbordada,
al abrir un regalo inesperado...
 siéntelos vivos.

¡ Qué nunca te falten los besos!
 ¡Qué se prodiguen, realizando  un milagro
que dé luz a tu vida!.. cómo brújula
orientada hacia esa consecución
del amor que soñamos y rara vez
llega a convertirse en realidad.

Escrito en Marzo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".




Cuando el alma se serena .

Cerca del mar y al compás de las olas,
se va soltando lastre.
Se relaja la mente, escuchando el leve susurro
de la brisa.

Hay peces sumergidos en las conciencias
y los deseos e ilusiones que trasnocharon,
flotan en la superficie, yertos, sin ánimo.

Todo aquello que quedó sin respuesta
en las profundidades de nosotros mismos,
flota en una superficie de mareas vivas
que arrastra mar adentro, hasta perderse
en un horizonte, tal vez más soñado,
que alcanzado y comprendido,
porque allí residen todos los suspiros perdidos,
por los anhelos que resultaron imposibles
de alcanzar.

Escrito en Marzo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

sábado, 2 de marzo de 2019

Ocaso de tu luz interior 

Unos ojos desmesurados van cayendo
en el abismo profundo de sus cuencas,
mientras se van apagando las ultimas estrellas
que lucían en su mente.

El polvo blanco de una lejana galaxia,
aparentemente bella, con anillos concéntricos
multicolores y sonidos únicos,
le fue atrayendo hacia el vórtice
de un agujero negro, que le envolvió
con imágenes girando a gran velocidad,
como un anillo de desposado,
cuando acaba el amor y se desprende
de su dedo y sus compromisos.

Se produce el vértigo
de una sensación de vacío, en el interior
y se advierte la peor de las muertes,
disolviéndose tu ser entre los manglares
de aguas quietas y turbias, entre un hedor
que llena tus pulmones e impide respirar
ese último hálito de vida que aún tenías,
cuando la ilusión brillaba,
como una esfera luminosa en la imagen
que retenían tus ojos, brotando
como incesante fuente de luz.

Escrito en Marzo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".
Inspirado en el tema de Pink Floyd: Shine on your crazy diamond.

jueves, 28 de febrero de 2019

Los encuentros, los abrazos 

Los encuentros, los abrazos.
Esa conexión de ánimos entre personas,
que buscan compartir ese desbordamiento
de estar y reconocerse.

La amistad es un crisol
donde se funden las almas y se siente
una unión sin cadenas, una soldadura de luz,
con un calor que no quema
y resulta confortable.

En ese espacio se abren los amaneceres
en las pupilas y sentimos que dejamos
de ser Uno, para ser Todo, por encima
de los intereses y las mezquindades
que llevamos en las suelas de los zapatos
e intentan alojarse en nuestro interior.

Los encuentros, los abrazos.
La alquimia pura, que transforma la soledad
en un abanico, que al agitarlo,
alivia nuestros pesares y nuestras tensiones.

Escrito en Febrero 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


 

El tiempo de nuestra historia 




Nunca se vuelve por los mismos caminos,

con los mismos pies, ni llevamos

el mismo ánimo.

La edad cae día tras día,

 con levedad de pluma y llega a pesar

como si se unieran todos los seres que fuimos,

sobre el ser que ahora somos.



Tampoco el espejo guarda nuestra imagen

y solamente nos muestra el último reflejo

que queda en nuestra actual semblanza.

 El tiempo asesina al niño que fuimos,

para mostrarnos al adolescente,

como una nueva crisálida,

a punto de convertirse en

mariposa de juventud.



Volviendo al sendero, sentimos el cansancio

de todos los años que se acumulan,

a pesar de todas las transformaciones

y llevamos sobre nuestras espaldas,

el niño que fuimos, el adolescente

que llegamos a ser y esa precaria madurez,

que hace los huesos más quebradizos

y el carácter más sólido.



Escrito en Febrero 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz ".





De nada sirve implorar

Es hora de sacar la basura del alma
y los encuentros fortuitos que se resumen
en la sacudida onírica de nuestros anhelos.

Miramos con desdén al cielo,
 como si fuera imposible beber
 de todas las fuentes que se le ocurra al mago
que robó el secreto de la distracción,
en cuanto sus manos tocaron el cielo.

Así que de nada sirve implorar, para que llueva
bajo un límpido cielo azul.
No corre el aire y las palabras van cayendo
sobre la tierra inerte, sin apenas estruendo.

El mundo es un campo estéril,
lleno de muertos o vivos, que transitan
buscando su consciencia entre los escasos
arbustos que sobrevivieron a la última sequía.

Escrito en Febrero 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz .


miércoles, 27 de febrero de 2019

Dulces Sueños, Feliz Despertar 

El horizonte es una pestaña que une en un párpado cielo y tierra. Busca ese horizonte en tus sueños. Sueña y besa los imposibles que la realidad oculta bajo el radiante velo de un sol, hecho ámbar en su pupila y hallarás en tu despertar un ave de maravilloso plumaje con todos los colores que la alegría plasma en el abanico de tu sonrisa.

Escrito en Febrero 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


martes, 26 de febrero de 2019

Con el paso firme y medido

Pisa sobre la realidad, sin hundir tus pies
en el lodo. Sin perder el paso, al mirar
las nubes en el cielo.

Mastica despacio para digerir
cada alegría o pena, sin el ardor molesto
del reflujo en la laringe de la conciencia
o esa pesadez de estómago,
por excesiva saciedad, que no deja espacio
a otras expectativas.

Proyectemos la bondad del alma,
a quien pida calma en medio de las tormentas
y no vea posibilidad de resurgir
con el brazo en alto, entre las cenizas
del ultimo incendio de la razón,
durante la creación de un arquetipo válido
para extender el mantel, al objeto  de celebrar
la vida y servirnos cuanto nos pueda ofrecer,
sin acopio de multiplicar la miseria,
en base a nuestra ambición,
directamente proporcional a nuestras
frustraciones, a falta de esa realidad
que pueda materializar nuestros deseos.

Escrito en Febrero 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





No apartes el cáliz 

No apartes el cáliz de dolor,
aprendamos a beber la vida, posando
suavemente los labios, para no cortarnos
con el borde del mismo.

El amargor de este vino, hará que apreciemos
aún más el dulzor que se destila, gota a gota
desde los buenos momentos.
En esa transición, podemos calmar la sed,
durante el tiempo de angustia, disfrutando
hasta en la brevedad de un segundo,
todo su contenido.

El leve beso de la ausencia, recupera
el sabor de los labios, que pronuncian
y sellan sobre tu boca o rostro,
ese momento imperecedero,
en que se brinda todo el ser,
cerrando los ojos, mientras se abre el alma,
para una dádiva que busca eternizarse
durante el encuentro.

Escrito en Febrero 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

domingo, 24 de febrero de 2019

Durante un letargo de luz, tras un largo camino 

Cansados los pies de tanta huella,
que el viento borra al caminar,
buscando la esfera perfecta,
que no hiera los ojos con su rugosa superficie
o esquirlas de una realidad
virtualmente creada, para ese propósito
que impide el paso al contenido,
que el pulmón guarda celosamente,
cuando nos falta el aire durante la ascensión.

Cansados de arañar
con los dedos embarrados,
los sueños que quedaron
en el fondo de un vaso.
Narcótico de una esperanza vencida
por el excesivo peso de una conciencia inútil,
en el punto de mira de un cañón,
que sirve de amenaza latente,
como espada de doble filo,
que pende sobre nuestras cabezas,
sujeta con cabellos iracundos
de viento circuncidado o noches en vela,
a la espera de un agorero amanecer
en ciernes.

La flor que bebe el rocío, mastica la tierra
y en el útero, la vida duerme
la irresponsabilidad de no haber nacido aún,
a pesar del canto de las aves
y el día que se desangra en jirones de luz.

Escrito en Febrero 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

jueves, 21 de febrero de 2019

La exasperante virtud de lo incordiante

Exaspera la virtud de lo incordiante,
esa voz que sobresale sin permiso,
que agrede al silencio, en un inciso
y puede resultar exasperante.

La mezcla de sonidos sin sentido,
que pueblan los espacios de mi mente
y aunque pueda parecer indiferente,
acaba con la calma en mis oídos.

No notamos, que esa leve insinuación,
va creciendo y se hace insoportable,
se hace fuerte, cuanto más alto se hable,
generando una clara distorsión.

Se convierte toda voz, en un jumento,
que cocea los oídos, aún tranquilos
y sorprenden, levantándonos en vilo,
convirtiendo toda calma en un lamento.

Escrito en Febrero 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

Porque es amor...lo que por ti, yo siento.

Busco el tibio labio que aproxime
el calor de la sangre que hierve
en un corazón enamorado.

Esa respiración que se agita,
después de un tiempo pausado.
La entrega sin reservas,
que siempre había soñado.

Y amar, amar sin rumbo,
entre las aguas de tus pupilas.
Entre el nardo de tu cuerpo, en la caricia
y el deseo que crece y nos inunda
con su cálido aliento.

Quiero amar y amarte,
porque es amor...
lo que por ti, yo siento.

Escrito en Febrero 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Magnicidio de Dios 

Veo la frialdad de las tumbas en la oquedad de los ojos vacíos, sin ilusión./El amargor del estramonio, en las mentiras...un segundo antes de morir. /El musgo que se pudre en los pantanos, en tu pubis./ Beso la inconsistencia de la verdad en el mármol de tu alma, vendida una vez más al diablo./ Nadie puede gritar, pues la voz yace bajo tierra y sobre la tierra orinan las bestias./ Toda construcción que fué cimentada sobre los pilares del pensamiento, forman la ruinas de la ambición que separa los vértices del cielo. /Ya no creo en Dios, porque vosotros lo habéis asesinado.

Tu lux est flammis tua infortunii
Tu enciendes  las llamas de tu infortunio.
Escrito en Febrero 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


miércoles, 20 de febrero de 2019

Para escribir un soneto 

Un poema, por vivo y por inquieto,
siempre nace de nuestro corazón
y no basta tan sólo la intención...
si dices que me has escrito un soneto.

Yo no juzgo su forma, ni la veto,
pero debes saber su construcción,
las sílabas de su composición
son once, si no quedará incompleto.

Si tu mente en el cálculo agudiza
el ingenio en su rima consonante,
el soneto brillará inteligente.

Y si acaso la rima es huidiza,
más vale que desistas y te plantes,
sino sale tu cuenta, ni lo intentes.

Escrito en Febrero 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


domingo, 17 de febrero de 2019

No siempre...

No siempre las lágrimas muestran dolor
o tristeza.
Desbordarse es sentir el agua primigenia,
discurriendo por el cauce de los ojos,
hasta alcanzar el rostro.

Refrescar así, esos nudos que se producen,
cuando no podemos contener el flujo
de todo lo que arrastra durante su recorrido,
a través de los recuerdos más vívidos.

Escrito en Febrero 2019 por Eduardo Luis Díaz  Expósito."zuhaitz".

Más sabe el diablo por viejo...

No necesito más que la certidumbre
del color de tus acciones, para saber
si debo tornasolar tu conciencia
o apartarme de ti, ante un inminente peligro.

No quiero que me des la paz, más bien
deseo compartirla contigo.
En un amago de vida, también hallamos
una sentencia hacia el fin de los días
que se van consumiendo.

Quiero ser una pizarra, donde escribir
una vida, con la tiza blanca de un alma pura.
El agua es un espíritu que nace de la emoción
que corona las cumbres del pensamiento
y se precipita en un valle tranquilo,
con el ímpetu del descenso, hasta llegar
a un remanso de paz, en la laguna
de la sabia edad.
Escrito en Febrero 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito



Si te amara hasta el tuétano...

Si te amara hasta el tuétano, descubriría
que sólo tus huesos son blancos.

Y es así, por la lividez que plasmas
en tus palabras, tan distantes como ciertas.

A fin de cuentas, la muerte es esa lejanía
que nos separa del gozo de la vida.

Escrito en Febrero 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz “.



Hambre sin saciar

A veces, la inercia de la calma produce
remolinos en la abstracción de la mente
y hay gigantes que mastican las horas
que guardamos bajo la mesa...
por si tenemos de nuevo un hambre de infinito,
incorregiblemente severa.

Escrito en Febrero 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz “.

sábado, 16 de febrero de 2019

No hay sugerencia alguna 

No sugeriré ornato alguno
para tus cabellos veleidosos.
Se enredan entre las algas
que pueblan mis pupilas, en un mar
de adentros que no conoce
la luz de tu faro.

Escrito en Febrero 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Durante una infructuosa espera

Mientras caen las hojas secas de otoño
y un reloj de arena agota su vida
hasta el último grano, voy desentrañando
lo que antes, sin saber presentía.

Tu presencia la siento envuelta en tules
e incorpóreos tactos.
Huidiza, entre las capas más finas del aire,
tan sólo tu voz es un hilo de seda,
que se prolonga por el espacio, hasta llegar
a mi alma.
Me estremece tu mano fría,
hecha de crepúsculos inacabados.

Tu aliento de nieve no pronunció jamás
esa palabra que nace cálida
desde el corazón.
En un viejo baúl guardo entre silencios,
migas de pan, en la espera
y un ataúd abierto,
 por si... sintiéndome muerto,
me entran ganas de resucitar.

Escrito en Febrero 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



jueves, 14 de febrero de 2019

El amor más grande ( soneto )

No hay amor más grande, que aquél que entrega
su calidez al labio que te besa.
Del amor no eres víctima, ni presa,
quien abre el corazón, jamás lo niega.

Si amas, vivirás con fe muy ciega
en esa ensoñación que te embelesa
y queda sobre tu alma, por impresa;
y el  alma enamorada se sosiega.

Amar es tan sublime, que su acierto
nos cambia sin temor, la vida entera
y ya nada es igual, por tal ventura.

Oasis es amor, que en tu desierto,
saciando de tu boca, la sed fiera,
se queda entre tus labios su dulzura.

Escrito en Febrero 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz"

lunes, 11 de febrero de 2019

Las huellas que dejamos en el camino.

Nunca se llegan a borrar todas las huellas
que dejamos en el camino, ni el  alcohol
que circulaba por nuestras venas,
buscando una salida a la desesperación.

Apagamos las llamas que  brotaron
de nuestro espíritu, para convertir
nuestro cuerpo en un armario vacío.

Nos arroba una sonrisa y perdemos el rumbo,
en un mar de ambrosias, en cuyo interior
contiene todo el acíbar de  todas
nuestras amarguras.

Y mordemos la vida, con la avidez del deseo,
que se esfuma, nada más aparecer
y se restituye la forma seria y austera
de un niño triste con mirada gris,
caminando con lividez de luna en el rostro
y los ojos en el fondo de su alma, sin apenas
un rictus, una palabra amable
o una sonrisa.

Escrito en Febrero 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




sábado, 9 de febrero de 2019

Náufrago de los recuerdos 

Ojos náufragos en lágrimas, bohemios
en la melancolía del pasado.
Un café se enfría durante una tarde de otoño
y el alma quiere ser pañuelo, sin adiós,
ni despedida.

Las calles acharoladas,
tienen la misma humedad que mis ojos,
rotundamente solitarios, mientras tu imagen
se aleja.
Se encoge el corazón en mis adentros
y quedan muescas en mis labios,
desde que tus besos se borraron
con el tiempo.

Subo el cuello de mi chaqueta y el viento
arrastra sin pies todos mis recuerdos
y esas hojas, ya muertas, que marcaban
mi cuaderno de poemas.

Ya no sé, si acaso escribo para mi, o
¿Porqué escribo?.
Sólo sé, que trasnocho y busco una respuesta
en las estrellas, cuando ya es imposible
encontrar el fulgor de tus ojos...
¡ En tu mirada!.

Escrito en Febrero 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

Los “ Sin Remedio” ( soneto )

Advierto que la gente no corrige
su forma, actuación o pensamiento,
no hay una sombra de arrepentimiento
y es unilateral lo que les rige.

No sólo es sinrazón, lo que me aflige,
también hallo una lacra, en el momento
que venden muy barato un sentimiento,
sabiendo que hacia el débil se dirige.

Entonces, sin piedad, ni correcciones,
su daño queda impune y nada importa
su acción, por desmedida en la conciencia.

Y acaso, destrozando corazones,
con esa gravedad que no soportan,
ensucian el fulgor de la inocencia.

Escrito en Febrero 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.