lunes, 21 de septiembre de 2026

Recuerdos y Añoranzas.

Un labio profundo que se alarga,
en un deseo de luz que se transita,
bajo una piel en ciernes que me habita 
y acaso, es mi piel un tanto amarga.


Otrora es el júbilo encendido 
que dura, lo que dura una explosión 
y siento reventar mi corazón,
pensando cómo y cuánto te he querido.


Recuerdos de alegrías y tristezas,
que son esa epidermis que compones,
en una telaraña de emociones,
que vas recomponiendo con sus piezas.


La casa que llenaste con tu infancia,
de risas y de juegos infantiles,
la luz que se agotaba en los candiles 
y nunca concediste su importancia.


Como su luz, te has ido consumiendo 
y hoy queda la nostalgia del pasado,
que el tiempo se llevó, sólo ha quedado 
la imagen que se ha ido diluyendo.


Pues, los recuerdos pesan y gravitan,
sobre el presente, si en nuestra añoranza,
aún quedan esos restos de esperanza,
que vuelven, cuando se los necesitan.

Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



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